RTVE, paren semejante despropósito

La secuencia vivida en el Congreso y el Senado, y antes en los discretos despachos del poder político, para mangonear en RTVE es un despropósito que debería avergonzar a sus protagonistas, incluidos todos los diputados y senadores que en modo rebaño votaron ¡en secreto! lo que era público antes de ser llamados a depositar su papeleta. Llevamos más de una semana de crisis política a cuenta del reparto de influencias en RTVE, incluido el mercadeo de votos con exigencias (chantajes) por parte de los grupos minoritarios que aprovechan con descaro la oportunidad que les brindan gratis.

El sistema de lotes para repartirse las instituciones es un cáncer para la democracia, no es una opinión, es un dato. Dicen que quieren copiar a la BBC (aunque hay otros modelos más aplicables a España como el danés…) pero en realidad imitando, a peor, el modelo italiano. Los protagonistas del entuerto actúan como bocachanclas, hablan sin ton ni son, con mentiras manifiestas. Dicen pretender una televisión profesional, independiente, de calidad…pero en realidad solo mangonean en un reparto de botín.

Está comprobado hasta la saciedad que semejantes repartos por lotes no funcionan, producen conflictos, incompetencia creciente, inoperancia, más gasto y mayor riesgo de arbitrariedad que puede desembocar en encubrimientos de corrupción. Ni siquiera se vigilan unos a otros sino que tienden a un reparto ventajista. Que un sistema de concurso público de candidatos vaya a resolver el problema es fantasía, el mal no está en el procedimiento sino en la voluntad de mangonear y eso no se acaba con el concurso de pretendientes, entre otras razones porque lo previsible es que las personas idóneas no entrarán en el concurso y que el comité de selección (con reparto por cuotas) incorpora los males que trata de evitar.

Los jefes de los partidos deberían asumir el compromiso de profesionalidad. Pero para esta ronda la obsesión de Pedro y Pablo (protagonistas principales) sin olvidar al PP que trata de sacar ventaja de las debilidades de los otros, y a nacionalistas, que van a lo suyo, es buscar un periodista (afin) para presidir (y mandar) en RTVE y componer un consejo artificioso e inoperante.

No se han parado a pensar que RTVE es mucho más que periodismo; que el artefacto incluye otros aspectos tan importantes o más  que tienen que ver con los desafíos tecnológicos y digitales, con el entretenimiento, la pedagogía democrática, la civilidad… Solo alcanzan a ver la posibilidad de manipulación y propaganda sin reparar en las otras dimensiones críticas, ni en las exigencias de gestión de una corporación tan c0omplkeja, Dicen que para gestionar está la plantilla y los directivos contratados. Esto es  caradura o ignorancia.

Es asombrosa la falta de visión sobre el papel y la función de un consejo de administración y del gobierno corporativo que debe aportar, sobre lo cual sobra literatura académica, jurídica y práctica. El consejo que proponen para RTVE no cumple ningún requisito del gobierno corporativo, es perfectamente prescindible. La concentración de poder en el Presidente es excesiva, no distingue funciones estratégicas y ejecutivas, funciones de control y de explicación, exigencias de trasparencia, objetivos… José Miguel Contreras, que conoce el medio y tiene experiencia sobrada, rechazó el encargo que le hizo Sánchez pero ha dejado escrito un artículo interesante sobre lo que se debe hacer con RTVE. Lo que están fraguando es más de lo mismo, pero a peor.