La Ministra y el Subgobernador: test de calidad  

La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha llegado al cargo con las mejores credenciales y con una recepción extraordinaria, lo cual implica oportunidad y riesgo.  Para satisfacer las expectativas tiene que andar con tiento y acertar desde las primeras decisiones y declaraciones; defraudar sería fatal porque las caídas son peores cuando la altura es mayor. Una de las decisiones que la Ministra tiene en la lista es proponer al Gobierno el nombre del Subgobernador del Banco de España una vez escuchado el Gobernador. No tiene que hacer lo que este le pida, pero tampoco parece recomendable introducir discordia o recelo en la cúpula de la entidad.

La Ministra tiene una responsabilidad, un encargo, y es notorio que está recibiendo sugerencias desde orígenes diversos. Hay tres candidatos aparentes, todos ellos con posibilidades. Primero el más próximo al Gobierno y al PSOE, David Vegara, que fue secretario de Estado de Economía y tiene recorrido por Europa. Como contradicción su condición de Consejero del Banco Sabadell, que le obligaría a retirarse a la hora de adoptar algunas decisiones importantes. Además formó parte del Gobierno que empezó a gestionar (con mucho desacierto) la crisis financiera. Ponderar los argumentos a favor y en contra es un ejercicio bastante sencillo.

La segunda candidata es Margarita Delgado, que es de la casa, que se ocupó de la inspección y que ahora ejerce de directora del mecanismo Único de Supervisión. También goza de credenciales, pero… estuvo en la gestión de la crisis financiera con pobre desempeño; se ocupó del Banco Popular con insuficiente diligencia y fatal desenlace. Conoce la materia de manera que solo hay que ponderar el carácter.

El tercer candidato es el más joven (45), conocimientos suficientes, se ocupa ahora de regulación que es materia complicada, solo presenta antecedentes profesionales, técnicos, y más potencial que experiencia, aunque conoce los pasillos europeos y los dossiers.  En la casa dicen que es independiente y tiene carácter.

Conozco a Vegara y tengo la mejor opinión; no conozco  a los otros dos, a  los que valoro por referencias. La Ministra puede dejarse llevar por la tentación de esperar, hay Subgobernador y no urge el relevo. Pero lo correcto es componer el nuevo equipo con determinación, mandar el mensaje debido al mercado de independencia y profesionalidad. La Ministra se juega bastante y tendrá que poner en la balanza las ventajas y los riesgos.

Tal y como está el panorama le recomendaría que apueste por el futuro, por la renovación cautelosa, por huir de la apariencia de partidismo o de los compromisos. Estos son tiempos para innovar, para asumir riesgos, para componer equipos coherentes y decididos. La Ministra tiene la palabra y el Gobierno la decisión. Si todos son competentes… apuesten por el más independiente y el más libre de compromisos y pasados.