Hasta contar más del 50%, nada es fiable

La participación a medio día es medio punto inferior a la de 2015… pues no saquen conclusiones sobre el dato a última hora del día porque no es lo mismo votar un domingo que un día entre semana. Las encuestas ya han acreditado que son interesantes como foto fija y tendencia, pero sin llegar un metro más allá, hay mucho voto oculto y voto indeciso  (más del 20%) que ocultan el resultado final.

Estas elecciones catalanas son singulares, extrañas, por eso los precedentes son malos precedentes para pronosticar los datos que empezarán a ser fiables con la tarde-noche avanzada, cuando el escrutinio supere la mitad e incorpore datos muy representativos. Más aun yo les diría que conviene esperar hasta muy avanzado el recuento porque el sistema de restos de nuestro modelo proporcional corregido puede dejar pendiente de décimas la adjudicación de los últimos escaños de las cuatro circunscripciones, incluso algún escaño más en caso de Barcelona que adjudica 85 escaños.

En alguna otra nota he recomendado irse al cine, a la sesión de la tarde noche y aislarse de los resultados provisionales, las intuiciones e impresiones de los comentaristas de guardia que a lo largo de la tarde van a especular y a dibujar escenarios e hipótesis que la realidad arruinará pocas horas más tarde.

Una vez apelo al periodismo de datos verificados y advierto del riesgo de lo verosi9mil, lo probable o lo estimado.  En este caso, más que nunca, el conteo es fundament6al, y mientras no estén claras las cuentas conviene resistirse a las opiniones.

Además los resultados no resuelven los problemas de fondo, es muy improbable que definan gobierno y mayoría parlamentaria. A partir de los datos todos los partidos tendrán que reformular sus estrategias que quedarán chatarreadas desde el momento que los electores hayan dictado su sentencia. A lo largo de la campaña ningún grupo ha definido con seriedad su estrategia del día después, los marcadores se van a poner a cero y a contar de nuevo a partir de los datos y de su interpretación. A partir de mañana empieza otra partida, con nuevo reparto de cartas.