Tras el 21D: la mesa del Parlament 1º round

Las pasadas elecciones al Parlamento catalán se plantearon por los independentistas como un plebiscito para iniciar el proces. Hay documentación que acredita los pasos previstas por los secesionistas, con la composición de la mesa del Parlamento como primer escenario. El objetivo era ocupar la presidencia y lograr mayoría en la Mesa, cuatro de tres. Los resultados no daban para que la coalición de ERC-Convergencia lograra esa mayoría, no tenían ni mayoría de votos (40%) ni de escaños (62 sobre 135, 46%) pero eso no fue óbice para obtener los cuatro asientos en la Mesa que les daban mayoría y poder mangonear al servicio del objetivo final tal y como se pudo comprobar el pasado mes de septiembre.

Los tres asientos logrados por Ciudadanos (Vicepresidente), PSC (secretario) y los actuales Comunes (secretario) eran minoría sin más posibilidades que la de protestar, poco en el caso de los Comunes. La CUP, que pudo aspirar a un puesto era un aliado exigente pero entregado de los indepes. Y el PP, con tanta posición que CUP y Comunes quedó fuera.

Ese mapa es inimaginable para el nuevo Parlamento que salga del 21D, y su constitución será el primer acto del drama (o comedia) que van a ser los pactos postelectorales. Con siete grupos parlamentarios componer una mesa de siete miembros pasa por dos alternativas o incorporar un representante de cada grupo aunque el primero triplique al séptimo o dejar fuera alguno beneficiando a los ganadores. En el primer caso los indepes obtendrían tres asientos sin garantizar la presidencia. Y otro tanto los constitucionalistas con un último asiento para los comunes. En el segundo Ciudadanos y ERC pretenderían dos asientos cada uno y la presidencia para el que tenga más votos o escaños y las tres secretarias restantes se repartirían entre los de Puigdemont, PSC, Comunes, PP y CUP. No sería reparto fácil.

Controlar ma Mesa contribuye a controlar la cámara, de manera que en el mes de enero, una vez proclamados los resultados y constituida la cámara la composición de la Mesa y la elección de Presidente serán la primera batalla. Con un aperitivo interesante: el destino de las actas que obtengan los huidos y los que están en prisión preventiva, especialmente los primeros ya que para que corra la lista lo primero es tomar posesión lo cual pasa por la presencia, un buen enredo reglamentario que tendrá dictámenes para todos los gustos.

La composición de la Mesa del Parlament será una de las consecuencias críticas para el futuro de la legislatura; luego vendrá la composición del gobierno, segundo acto del drama que van a escribir los catalanes a los largo de los próximos meses. Las fiestas navideñas, el tradicional sosiego, podrían ayudar a serenar los ánimos y cicatrizar heridas, pero no es probable que ocurra, hay sembrado demasiado odio como para que surjan consensos en el futuro inmediato, antes hay que medir y pesar los votos y los apoyos y eso llevará tiempo