El “proces” da para una serie cómico-dramática

Si las políticas domésticas italiana, francesa, danesa, británica, norteamericana… han dado para producir series para la televisión con varias temporadas de éxito el “proces” catalán da para un buen guión al que de momento solo le falta la parte erótica habitual en estos casos, pero eso es fácil de implementar con base realista o con un poco de ficción para retener espectadores. Los guionistas de Globomedia-Mediapro que tienen talento acreditado para series y comedias de enredo tienen material de sobra para plantear un proyecto de este tipo con interés para emisoras españolas y de otros países.

Para el título podría valer “Un proces con astucia”. De astucia se vanagloriaba Artur Mas cuando con el referéndum-encuesta de 2014 dio gato por liebre a Rajoy, que había aceptado que aquello fuera una verbena civil sin complicidad de la Generalitat; Pero Mas se colocó al frente de la verbena para darle valor político; a eso llamó astucia. Más astutos fueron los independentistas el pasado 1 de octubre cuando dejaron en ridículo a Rajoy, a los servicios de inteligencia españoles y a las fuerzas de seguridad que no solo no impidieron la consulta ilegal sino que la ameritaron con actuaciones desproporcionadas de fuerza muy difundidas por todo el mundo que sirvieron para dar visibilidad al “proces” y a las reivindicaciones independentistas que con nula ética y estética recuperaron la figura de Franco para descalificar al gobierno español.

Pero tras estos gestos la audacia y astucia que tanto rédito dieron a sus protagonistas por unos días el relato entró en zona procelosa. Alfonso Guerra, viejo profesional de la escena, dice que estamos ante una ópera bufa; no le falta razón ya que el guion desplegado desde el pasado viernes se ajusta perfectamente al género bufo-cómico.

El viaje-huida de Puigdemont y cinco exconsejeros a Bélgica aporta un guiño al guion que puede servir para varios episodios. Hay quien dice que así se internacionaliza el conflicto sin reparar que más bien entramos en un posible procedimiento penal con pésimas consecuencias para los huidos si deciden declararse prófugos de la justicia. Una estrategia que incrementa la posibilidad de una entrada en prisión preventiva por riesgo de fuga.

Mientras el foco se coloca en la fuga belga los viejos y los nuevos partidos catalanes velan armas y preparan con urgencia la estrategia para concurrir a las elecciones del 21 de diciembre, una cita que proporciona a los catalanes la oportunidad de dibujar un nuevo mapa político y parlamentario.

Anticipar acontecimientos es inútil, cada día surgen y surgirán hechos y guiños para ocupar la actualidad; muchos de ellos irrelevantes para el futuro pero muy pintureros para llenar telediarios e incluso espacios de tele realidad.

Puigdemont y los independentistas querían internacionalizar el conflicto y lograr apoyos a la hipotética república de Cataluña; ahora se confirmar con una internacionalidad para lograr asilo con argumentos de avería. La ópera bufa o la serie cómico-dramática tiene guion para varias semanas. Mientras engorda la frustración de quienes creyeron que lo de la independencia iba en serio, no pocos empiezan a pensar que, quizá, Madrid no sea culpable de todos sus males. Ada Colau no entiende lo que pasa, pide explicaciones. ¡Qué bochorno!