La responsabilidad del Parlamento catalán un riesgo no asegurado

La compañía de seguros (Segurcaixa), que hace un año ganó la póliza del Parlamento catalán para asegurar la responsabilidad civil de los parlamentarios catalanes, ha denunciado la póliza por considerar que hay riesgos sobrevenidos que exceden el contrato original. Sobrevenida es la deriva legislativa de ese Parlamento con leyes declaradas anticonstitucionales que pasaron por ese Parlamento de forma poco ortodoxa, por decirlo suavemente.

Se trata de un tema menor aunque significa un signo externo llamativo. El ejercicio parlamentario en Cataluña es un riesgo de complicada evaluación para una compañía de seguros. Como precedente sirve que esa póliza u otras semejantes del gobierno catalán no ha servido para hacerse cargo, ni siquiera avalar, la sanción impuesta por el tribunal de Cuentas a Artur Mas por mal uso de recursos públicos en el primer referéndum de 2014. Que las actuaciones del actual gobierno desde el pasado septiembre produzcan situaciones semejantes, con mayor gravedad y coste, es más que previsible aunque todo se tomará su tiempo.

El horizonte judicial de los independentistas es bastante oscuro, son varios los procedimientos abiertos que se irán instruyendo con más o menos celeridad. El tiempo jurídico no coincide con el político ni, por supuesto, con el periodístico. Pero la maquinaria de la justicia es una apisonadora que acumula los expedientes por capas sucesivas. Y los jueces atienden a hechos y pruebas, a documentos y declaraciones que luego califican a la luz de las disposiciones vigentes. Si de esa calificación en la fase de instrucción se derivan posibles delitos será un tribunal el que juzgue en el correspondiente juicio público; luego vienen los recursos, varios, hasta una sentencia final.

En Cataluña se ha construido una legislación paralela ajena a la Constitución y, por tanto, con serio riesgo de ilegalidad que suele dar paso a delitos más o menos graves, más o menos penados. Los delitos se pueden cometer con civismo o con violencia, con grosería o con buenas maneras, pero eso no afecta a la naturaleza de los delitos. Los abogados de las compañías de seguros estudian los casos que afectan a sus asegurados y señalan los aspectos que exceden la póliza para convertirse en un riesgo no cubierto, incluso no asegurable por ausencia de precedentes.

Quienes impulsan el proceso independentista no son ni inexpertos ni ignorantes, saben  que su aventura tiene riesgos y costes y han tenido tiempo para una preparación inteligente y calculada. Algunos de sus supuestos han fallado, por ejemplo en apoyo de la comunidad internacional, y ahora dicen que no imaginaban que algunos dirigentes ingresarían en prisión por sus actos. No es creíble semejante imprevisión, en su mapa no puede faltar que algunas actuaciones iban a ser ilegales, otro caso es que calcularan que la debilidad del adversario lleve a la impunidad. Ahora la causa es que algunos dirigentes están acusados y en prisión y hay que liberarlos, en resumen de mal en peor y solo estamos empezando.