La FED inicia dieta para adelgazar balance

La Reserva Federal, probablemente la entidad más influyente en la economía del mundo, trata de introducir la mayor previsibilidad posible en sus decisiones, que tienen que ver con la cantidad y el precio del dinero disponible en los mercados. Luego son esos mercadeos los que concretan esas pretensiones tal y como pretende la autoridad monetaria, o no. El poder de los bancos centrales es importante, pero no decisivo, lo acredita a cada crisis financiera, un fenómeno periódico que se sucede con la fatalidad e imprevisibilidad de los huracanas.

Ahora hace diez años que empezó la última crisis financiera que sorprendió por su virulencia e intensidad a esos banqueros centrales que tienen la misión de prevenir las crisis. En este caso fracasó la previsión, aunque hay que reconocer que reaccionaron con celeridad, especialmente en el caso de la FED (el BCE fue más premioso y el banco de Japón muestra incapacidad para proponer bases sólidas para el crecimiento).

La FED, con la complicidad del Tesoro norteamericano, puso en marcha inmediatamente estímulos monetarios extraordinarios que evitaron que la recesión se convirtiera en depresión que se llevara por delante la industria financiera y alguna otra (el automóvil, por ejemplo). La FED ensanchó su balance para que el sistema financiero dispusiera de fondos (liquidez) en cantidad y a buen precio.

Algunos advirtieron que esa estrategia, poco ortodoxa hasta ese momento, aceleraría la inflación y precipitaría la recesión.  No ha ocurrido, mucha liquidez no ha traído inflación, incluso cabe aludir a una cierta deflación. Y a la vista de la experiencia, esa temida (por desconocida) deflación no ha ido tan mal. Se teme la deflación porque sus efectos no son bien conocidos y por la ausencia de tratamiento comprobado, pero a la vista de los datos de esta última década parece que no es tan nefasta como se temió.

Esta semana la FED ha anunciado que empieza el proceso de adelgazamiento de su balance, que a medida que vayan venciendo los bonos que acumula les renovará solo parcialmente, a un ritmo prudente, cauteloso, pero constante y creciente a medida que se vea que el paciente sigue mejorando. De subida de tipos de interés, que es la otra variable del tratamiento, apenas se concreta aunque todo indica que irán subiendo pasito a pasito.

El actual consejo de gobernadores, con su presidenta a la cabeza, está acabando su ciclo; hay cuatro vacantes pendientes de designación (una tarea que corresponde a Trump) incluida la presidencia, lo cual añade incertidumbres a las habituales. La gestión de Bernanke y de Yellen se ha caracterizado por la previsibilidad y la trasparencia. Han tratado de evitar dar la sensación de creerse más listos que nadie, sorprendiendo a los mercados con iniciativas imaginativas o aventuradas. Han dado explicaciones, a veces con la ambigüedad que requiere el oficio, y han tratado que no sorprender. El resultado es bueno, aunque hay opiniones distintas.

Adelgazar el balance de la FED, y también el del BCE, es una operación delicada que implica riesgos; también significa la oportunidad para concluir la Gran Recesión.