Los periodistas requieren a los del IBEX a que comparezcan

Días atrás fue noticia que la Asociación de la Prensa requirió a un partido político, a Podemos, para que rebajara la presión sobre los periodistas, que en algunos casos tenía tono amenazante, intimidatorio. Hubo debate y división de opinión, pero el aviso quedó clavado en el tablón y tendrá consecuencias, al menos durante un tiempo. Ayer fue la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) la que reclamó a las empresas cotizadas, especialmente a las del IBEX35, que comparezcan ante los periodistas al menos una vez al año, por ejemplo con motivo de la difusión de sus resultados.

La legislación vigente impone a las empresas cotizadas una serie de requisitos de transparencia sobre sus cuentas con carácter trimestral y con bastante detalle cada año. Además les requiere un informe detallado sobre retribuciones del consejo y directivos y documentación complementaria de carácter ambiental, social, tributario... La panoplia de exigencias es amplia aunque nunca es completa, quizá sea imposible, siempre hay habilidades para esconder lo que incomoda. Incluso entre cientos de páginas de información.

A esas exigencias legales y de los reguladores para que informen de todo lo relevante, se unen las demandas del mercado, de analistas que suelen disponer de alguna sesión abierta a preguntas y explicaciones, en muchos casos visibles para otros interesados que pueden seguir esas reuniones por Internet. También hay gestores de fondos de inversión que requieren sesiones “vis a vis” con directivos, especialmente del departamento financiero para aclarar dudas y profundizar en la información, evitando el riesgo de incurrir en información privilegiada o anticipada que abriría la puerta a problemas penales, al llamado “delito de iniciados”.

Los periodistas reclaman también su oportunidad para, al menos una comparecencia anual abierta de los principales directivos que deben responder a las preguntas de los periodistas. Lo hacen todos los bancos, forma parte de los usos y costumbres, desde hace décadas, pero no la mayoría de las empresas del IBEX, incluidas las que trabajan en entornos regulados que deben ser más sensibles a la transparencia. El IBEX tiene mala imagen, en realidad se trata de un tabú ya que IBEX solo es una lista de cotizadas. Ahora se ha convertido en el blanco preferente de las críticas de la gente de Podemos que descubren el Mediterráneo de los intereses empresariales cruzados entre grandes empresas y servicios públicos. Hace cincuenta años el falangismo más ortodoxo y simpatizantes comunistas también se dedicaron al mismo ejercicio con algunos libros de impacto. Nada nuevo bajo el sol.

Pero quede testimonio público de la reclamación de los periodistas para disponer, al menos, de una oportunidad al año para hacer preguntas abiertas, sin restricciones de acceso. La APIE, cumple con su objetivo de defender la profesionalidad de los periodistas. Los jefes de las cotizadas deben hacerles caso.