Resultados bancarios y empleo dan plano

Coinciden en el tiempo los datos trimestrales de los principales bancos con la EPA, el mejor termómetro del empleo. Y ambos advierten encefalograma plano. Los bancos no caen simpáticos, aunque tienen buena prensa, en términos generales, no gozan de buena reputación y cosechan tropiezos y errores sin cuento los últimos años. Pero los bancos son termómetro de la economía y cuando no van bien la economía tampoco, sin que se deba a una relación causa-efecto, en realidad forman parte del mismo cuerpo. El sistema financiero tiene dos funciones críticas, por un lado son el motor y el sistema de cobros/pagos y por otra cumplen la función de asignar recursos, ensamblar ahorro e inversión. Cuando la economía funciona un sistema financiero eficiente amplía el potencial de crecimiento, engrasa y facilita los procesos empresariales creativos. Las economías averiadas gripan los sistemas financieros; y los sistemas financieros ineficientes dificultan el crecimiento.

Estos días hemos conocido los resultados de los bancos en el primer trimestre y los definitivos del año 2015 una vez auditados y ajustados. Caben todavía algunas sorpresas, a favor o en contra, pero con los datos disponibles se pueden sacar conclusiones. La primera es que el crédito sigue en fase de ajuste, lo nuevo no alcanza a compensar lo que se amortiza. Un dato positivo es que familias y empresas reducen endeudamiento a marchas forzadas, quizá excesivamente; pero lo que se lleva es no deber, ahora un buen balance tiene que estar libre de deuda como los espacios públicos libres de humo. En otros tiempos era al revés, y las dos posiciones tienen sentido, pura coyuntura.

Los balances de los bancos que quedan, a pesar de la consolidación con fusiones que han afectado a más de un tercio del sistema, son inferiores a los de antes de la crisis; empiezan a crecer, pero con cautela. Los datos de morosidad han entrado en fase de descenso, peor lentamente, en muchos casos por venta de los activos averiados a precio de saldo. Ya no hay problemas de liquidez, el BCE decidió que esa era una situación inaceptable, peligrosa y para evitar el mal anegó de liquidez el sistema. Pero la contrapartida, el buen crédito, no alcanza para cubrir los niveles de liquidez, mientras la alternativa de la deuda pública ofrece rentabilidades irrelevantes, negativas en los plazos cortos. Lo que los resultados de los bancos nos dice es que la recuperación es poco consistente y que es riesgo de recaer sigue presente.

La EPA del primer trimestre de 2016 también presenta sesgos semejantes, planos. Menos población activa (cae 52.000 en el trimestre), más parados (12.000) y menos ocupados (64.000). El primer trimestre no suele ser bueno para el empleo, pero este ha sido muy mediocre. Los datos anuales mejoran, el 2015 fue el mejor año de empleo desde que empezó la crisis el 2008, pero no está nada claro que vaya a continuar el buen desempeño.