El laboratorio portugués, giro a la izquierda

La coalición de la derecha (hasta el centro derecha) ganó las elecciones portuguesas pero con mayoría insuficiente, 107 escaños de loa 230 de la cámara. El presidente Cavaco ha encargado al líder de esa derecha formar gobierno y por ello presentará un programa para salir derrotado. Luego el Presidente tendrá la opción de encargar gobierno al segundo partido, a los socialistas (86 diputados) o dejar pasar el tiempo con un gobierno provisional con poco margen de maniobra para gobernar, hasta que se puedan convocar nuevas elecciones.

Los socialistas han interpretado los resultados electorales como un mandato indirecto de gobierno. La coalición con la derecha para completar mayoría dejaría a los socialistas en un desairado papel de comparsa que les trituraría en posteriores comicios, incluidos los presidenciales.

De manera que para gobernar, los socialistas tienen que dar un paso a la izquierda y asumir que pueden convivir con el Bloco y los viejos comunistas, de los que siempre se han sentido lejos. Por aritmética y realismo el líder socialista portugués está decidido a llegar al gobierno con una coalición a tres por la izquierda, que parecía inalcanzable para ambas partes. En resumen que en política ahora pasan cosas que no estaban previstas en el libreto tradicional.

En Canadá el Partido liberal (centroizquierda) ha ganado con mayoría absoluta pese a que hace pocas semanas los pronósticos les colocaban como tercer partido, casi irrelevante, con un líder Trudeau Jr insuficiente preparado.
Los electores parecen decididos a asumir más riesgos que los propios candidatos. En Portugal castigaron a los dos partidos de gobierno que se presentaban coaligados con el cartel de preparados para gestionar la salida de la crisis. Se abre la posibilidad de un gobierno de las izquierdas con un pacto de gobierno que tendrán que afinar y concretar si reciben el encargo de gobernar.

En algunos aspectos Portugal marca tendencia para los españoles. A dos meses de las elecciones españoles la hipótesis de un cambio de esquema gana posibilidades cada día. Los dos partidos tradicionales no salen del bucle endogámico que les consume, con liderazgos aparentes de Rajoy y Sánchez que solo se sostendrán el 2016 si gobiernan.

A partir de la aritmética del 20 de diciembre la política española entrará en una nueva dimensión con coaliciones abiertas para las que no hay que descartar ninguna alianza, incluida la gran coalición del viejo bipartidismo, poco verosímil pero en caso de extrema necesidad se pueden concretar. A la fuerza... ahorcan. Como tampoco conviene descartar que Ciudadanos se convierta en el partido dominante con derecho a presidencia. Tiempos nuevos e hipótesis abiertas.