El PP se impone la negación de cuentas B

La existencia operativa de una caja de dinero B en el Partido Popular procedente de aportaciones no declaradas es una de las consecuencias más graves del caso Correa-Gürtel. Cuando la inundación afloró las cuentas suizas a nombre del tesorero del partido, Luis Bárcenas, el riesgo de irregularidades en las finanzas del Partido Popular se hizo inminente y se materializó a las pocas semanas, en cuanto el tesorero, o quién fuera, filtró los apuntes de la contabilidad paralela y la investigación judicial y policial detectó algunos destinos de esa caja B. En el PP optaron por negar la mayor, confiaron en hacer descarrilar la investigación judicial por ausencia de pruebas o por defectos procesales. La estrategia tuvo algunos éxitos iniciales durante la instrucción del juez Pardeiro, pero va de fracaso en fracaso una vez que el caso llegó a la Audiencia Nacional y al juez Ruz.

El Partido Popular, con Rajoy a la cabeza, ha pasado el punto de no retorno de esa estrategia. La clave ahora radica en que no aparezcan datos fehacientes de la existencia de esa cuenta B y de que sirviera a los intereses del partido. El auto de inculpación del que fue secretario general con poderes, Ángel Acebes, aunque no supone culpa ni siquiera acusación, complica las cosas.

El PP ha respondido al auto reiterando la negativa a la existencia de la caja B, confían en poder alejar del núcleo de decisión del partido (de sus secretarios generales o del propio Presidente) la desdichada caja B. Tanto que no han reparado a la hora de designar como presidente de RTVE a una persona que, según algunos documentos que obran en la instrucción recibió fondos del Partido que pudieron proceder de la caja B. El afectado no ha negado que trabajó y cobró del PP, aunque ignore la procedencia de esos fondos.

El juez Ruz tiene en su mano la capacidad de poner al PP en apuros si en la acusación que en su día formule sobre el caso Gürtel incluye unos párrafos sobre esa caja B e incorpora en la lista de acusados a algunos de sus dirigentes.

Probablemente el PP no tiene alternativa y está jugando a negros rojo en esta complicada partida judicial. Por menos algunos partidos se han ido a pique. Una hipótesis que no se puede descartar y que sería funesta para la estabilidad en España.

El PP salió bien librado del caso Naseiro por cuestiones procesales; tanto que no tomó nota de lo que no se debe hacer. Quizá se confiaron o quizá es que simplemente son incompetentes e imprudentes. Lo cierto es que el caso Correa-Gürtel no va bien para el PP, que siente como no baja la altura de la inundación y tampoco escampa. El riesgo de ahogamiento es real, aunque no todo está concluido. Un dirigente del partido de primer nivel, Ángel Acebes, tendrá que declarar el martes y animar al juez para que desista de hurgar en la caja B, convencerle de que era de Bárcenas, pero no del partido. la ayuda de Bárcenas es cada vez más urgente y determinante para el PP.