Impuestos para ganar las elecciones

El Gobierno está al servicio del partido que le soporta, y con la vista puesta en ganar las elecciones municipales/autonómicas del próximo mes de mayo. Elecciones que determinan poder y también tendencia para las generales de pocos meses más tarde. Rajoy se juega todo en ese período. Los estrategas del PP, especialmente su Presidente que concentra el poder y las decisiones esenciales, han concluido que en las europeas la mitad de sus votantes se quedaron en casa, decepcionados, enfadados, decididos a dar un aviso, pero que son votos recuperables. Para ganar las próximas saben que hay que despertar a esos votantes y darles la esperanza de que atenderán sus expectativas. Saben que el adversario, el PSOE, está roto por muchas razones, entre ellas la corresponsabilidad de la crisis.

Desde esa lógica la acción inmediata del gobierno es que dar buenas noticias, especialmente a los suyos, a los decepcionados y buscar la complicidad de los medios para que les convenzan de que son buenas noticias. Por eso los estrategas quieren que RTVE trabaje al servicio del PP y del gobierno, sin disimulo, más de la que ya lo hace aunque sea con poco talento. Para eso quieren cambiar al equipo de RTVE, aunque quizá confunden el medio y el mensaje. El problema de RTVE no es de mensaje sino de credibilidad y esa no se gana con más partidismo, por el contrario este provoca la desconfianza y la irrelevancia.

Parea despertar a los votantes receloso el PP considera que tiene que presentar resultados económicos, recuperación y empleo; número que lo acrediten y el sentimiento entre los ciudadanos de que está ocurriendo. La segunda parte tiene que ver con los impuestos, la promesa incumplida que tanta decepción. Trasladar la convicción de que van a bajar los impuestos es ahora el eje de comunicación del gobierno y lo están consiguiendo.

El viernes el gobierno aprobó el plan fiscal para rebajar impuestos, los detalles se conocerán esta mañana, peor los mensajes están vendidos. “Rebaja del 12,5%”, millones de personas exentas de IRPF, recorte inmediato de algunas retenciones para autónomos de rentas bajas, reducción de tipos del IRPF y ningún cambio en el IVA. En Bruselas no entienden que España pueda reducir impuestos con un déficit primario crónico y una deuda creciente, peor la Comisión está de salida y los nuevos no empezarán a ejercer hasta 2015, de manera que hay vacío de vigilancia.

Los académicos que saben de impuestos perciben que la hipótesis de una Reforma Fiscal con mayúscula quede para más adelante, el gobierno prefiere toquetear los tipos y las retenciones para dar la sensación de una rebaja de impuestos pero sin cambios de calado. El Informe de los expertos sirvió para dar la sensación, peor no pensaban hacerles el menor caso. Los impuestos están al servicio de la campaña electoral, ajustes vistosos, efectivos, y la próxima legislatura hablaremos de impuestos de nuevo. Quizá con una economía que crezca que otorga más margen de maniobra, es decir molestar a poca gente, especialmente a las bases electorales.

Hablar de reforma fiscal es ridículo, de lo que se trata es de fijar el marco de que las cosas van a ir mejor y que esta gente que nos gobierna debe seguir, porque las alternativas son peores. Política práctica, electoral, para mantener el poder, que es lo que cuenta. Y aviso a las televisiones, públicas y privadas, para que echen una mano al servicio de la causa.