Lectura electoral de la gran prensa

La participación no se derrumbado, pero si las bases electorales de los dos grandes partidos; los socialistas han tomado nota y Rubalcaba pliega y convoca un Congreso que en vez de serenar el partido enerva a los pretendientes, que sospechan que hay truco, que sin primarias como primer paso no habrá renovación o no la que ellos quieren. La hipótesis de que la medicina se llama “primarias” es más que discutible, los socialistas franceses se sometieron a primarias hace años y no han dejado de retroceder desde entonces. La cuestión no va de procedimientos, es más de fondo y se refiere a la forma de vivir y de hacer política.

En el PP han optado por no enterarse de la bofetada, piensan que manos blancas (papeletas) no ofenden, que han ganado y que solo tienen que ajustar los mensajes y mejorar la comunicación. Y a renglón seguido se lanzan a descalificar a “Podemos” como izquierda extremista a la cubana, sin dan más valor a ese adversario surgido como un cohete en el mapa electoral. Podemos ha hecho un campaña eficaz a la que ahora contribuyen sus adversarios con críticas que les meritan frente a sus bases. Uno se mide por el tamaño de sus adversarios y a “Podemos” le surgen cada vez más grandes para engrandecerlos. Quizá, por eso, desde IU son cautos, miden las palabras, cuidan el lenguaje y observan a sus hermanos separados con inquietud silente.

Proyectar los resultados europeos a las municipales (que si otorgan poder efectivo) y a las generales es un ejercicio aritmético y geométrico divertido, pero de escasa utilidad. Las europeas suelen marcar tendencia, indican el sesgo de las preferencias de los electores, pero no son buenas para proyectar resultados futuros.

Tras los resultados merece la pena reparar en el fracaso de las encuestas, precisamente cuando más fácil parece proyectar los sondeos sobre un colegio electoral nacional. No han dado ni una, tendrán que revisar a fondo sus cocinas por riesgo de condimentos caducados. Y los grandes medios de referencia, la prensa nacional, también debería revisar su desempeño y su capacidad para reflejar la realidad, para ser fiel a los hechos y coherentes en los análisis.

La Vanguardia, amarrada al seny y la moderación optó por titular a la europea “Seísmo en Europa”, dejando en segundo término lo nacional: foto de Miguel Arias Cañete y título amable: el PP aguanta mejor que el POE. Y foto de los dirigentes de ERC (capitalizan el soberanismo). El País otorga la foto a la novedad, a “Podemos” pero titula “gana el PP, pierde el bipartidismo”. Es cierto pero ¿es verdad?, ¿no incurren en una excesiva amabilidad oficialista? ABC es leal a su conocida posición y titula “El PP gana con castigo” con foto de Cospedal y Cañete en la sorprendente y lamentable comparecencia que muy probablemente rebajó la base electoral del partido. El Mundo entra más en detalle y titula “Castigo histórico a PP y PSOE. Pierden 5 millones de votos”. La Razón opta por la benevolencia y advierte a los del bipartidismo del “toque de atención”.

No brilla el talento, ni siquiera el valor añadido sobre hechos de sobra conocidos cuando las portadas llegan a manos de los lectores, se percibe amabilidad con el orden establecido, al fin de cuentas todos forman parte del tinglado.

Esta noche (martes) los jefes de gobierno de la Unión, el Consejo Europeo convocado desde hace meses, abren el mercado del reparto de cargos que tendrá que pasar por el nuevo Parlamento que llega con compleja aritmética que solo propicia la alianza clásica de social-cristianos-populares y socialdemócratas, más débil que antes y que puede resultar letal para ambos si no son capaces de reformular el proyecto europeo con soluciones más efectivas para los ciudadanos. En Bruselas empieza otra partida.