Estadísticas de desahucios y conclusiones de parte

Las entidades financieras españolas, bancos y cajas, ofuscados en un laberinto de fracasos desde hace años, no han sido capaces de explicar el funcionamiento del sistema hipotecario español que por las noticias publicados y el ruido ambiente parece funciona de mal en peor, aunque un análisis sereno de los datos lleva a conclusiones muy distintas. Ante la ausencia de información estadística fiable el Banco de España asumió el año pasado una tarea que probablemente está más allá de sus deberes para aportar datos fiables sobre ese mercado. Bienvenido sea el trabajo si ayuda a clarificar y a entender.

Se han utilizado estadística judicial sobre pleitos por desahucio que incluyen actividades referidas a alquileres y a hipotecas, a viviendas y locales comerciales, de familias y de empresas. Una estadística de actuaciones judiciales que por genérica es poco útil para el análisis social y político. Menos aún para ponderar la eficacia del modelo hipotecario. Otra fuente de información procede de los Registros de la Propiedad que materializan los cambios de inscripción así como a quien actúa como mandante del mismo.

El Banco de España decidió el año pasado incorporar a sus series estadística una hipotecaria con bastante detalle que primero obtuvo mediante encuesta a las entidades y luego a través de un cuestionario obligatorio, detallado en una circular, que permite acceder a una información muy precisa sobre las incidencias hipotecarias.

Los datos obtenidos permiten conclusiones para todos los gustos y con muchos matices, lo cual se ha notado en los titulares de los medios informativos, tanto escritos como audiovisuales. Pero al margen de las interpretaciones y las opiniones bueno es ordenar los datos objetivos.

El primero se refiere al campo de juego, al alcance del mercado hipotecario español. Sirven algunos datos:

1º.- El número de viviendas hipotecadas a finales de 2013 alcanza la cifra de 6,46 millones (120.000 menos que un año antes) que significa retroceso del mercado, son más las hipotecas que vencen que las nuevas. Cifra muy importante que supone créditos vivos por valor de 600.000 millones de euros (media de 100.00€ por unidad), más de un tercio del crédito total del sistema.

2º.- De esa cifra las viviendas que a lo largo del 2013 han concluido en fallido y que han llevado a su entrega al acreedor roza las 50.000 unidades, 0,77% del stock.

3º.- De esas casi 50.000 viviendas entregadas un tercio (16.187) utilizó la reivindicada figura de la dación en pago, que forma parte de las herramientas habituales para las averías del sector que suele implicar acuerdo entre las partes sin pleito.

4º.- de las 50.000 viviendas perdidas por sus titulares durante el año algo más de la mitad (28.173) son resultado de una decisión judicial y de estas más de nueve de cada diez eran viviendas vacías.

5º.- Los lanzamientos por orden judicial que han requerido intervención policial fueron el pasado año 147 (la mitad que el año anterior) dos tercios de viviendas habituales de la familia afectada y un tercio otras viviendas.

Son datos que conviene tener en cuenta a la hora de proponer novedades legislativas que mejoren la eficiencia del sistema no vaya a ser que por de los estados de opinión en vez de recomponer lo que no funciona si descomponga lo que sirve a una inmensa mayoría.

Disponer de datos detallados es condición previa a las decisiones, además se puede entrar en detalles sobre cada caso que, quizá se puede arreglar con políticas micro que con reformas legislativas inciertas. La ley hipotecaria básica es muy antigua, pero eso en vez de un inconveniente puede ser un valor.