La EPA cuestiona la estimación del PIB

Era previsible, la prensa que pretende ser más amable con el Gobierno (casi toda es amable) titula: bajó el paro en 2.300 personas el primer trimestre del año. Es un dato cierto, pero muy poco relevante. Son ganas de buscar el quinto pie al gato y, en el fondo de confundir, de disimular. Podrían haber optado por algo más preciso, por ejemplo por mejora la tendencia en la destrucción de empleo, que también es cierto, más que lo anterior, aunque también esconde la realidad profunda del mapa y la tendencia del empleo. Lo más real es que los datos más significativos de la EPA (ocupación, actividad, estabilidad, calidad del empleo…) sigue retrocediendo en el año 7º de la crisis. En resumen, el empleo toca fondo y escarba.

Los datos sustanciales de la EPA son de sobra conocidos, por recordar los más relevantes puede servir la batería siguiente:

1.- El número de personas ocupadas desciende en 185.000 el primer trimestre de 2014, en 80.000 respecto a hace un año; 1.200.000 desde finales del 2011 y 3,8 millones desde el punto más alto del ciclo, en otoño de 2007, hace seis años y medio.

2.- El número de activos (ocupados y parados que aspiran a un empleo y lo buscan) desciende por quinto trimestre consecutivo, hasta 22,9 millones, medio millón por debajo de cifra más alta de la serie (3º trimestre del 2011). Ese descenso es otra anomalía, algo excepcional y alarmante.

3.- Las tasas de actividad (59%) y de ocupación 44%) son las más bajas de la zona euro, de la OCDE, de los países considerados desarrollados. Una anomalía que requiere explicaciones adicionales, especialmente en un país líder en turismo, un sector intensivo en empleo. La crisis se ha llevado por delante el 19% del empleo registrado a mediados del 2007, un porcentaje que compara raro, con una caída del 7% en el PIB.

4.- La ocupación restante pierde calidad en términos de empleo estable y de retribución. La ocupación a tiempo parcial afecta al 16% y los contratos temporales al 23%. Las mayores pérdidas de empleo afectan al sector privado y a la industria donde se registran mayores retribuciones.

5.- Aumenta la brecha de desigualdad, casi dos millones de hogares con todos sus miembros en paro y medio millón en el que no entran rentas regulares (salarios, subsidios, pensiones…).

Se puede alargar la serie de aspectos lamentables y es difícil relatar aspectos esperanzadores salvo que la tendencia a la baja disminuye. Y con estos datos sustentar que el pasado trimestre creció medio punto el PIB por la mejora de la demanda interna, del consumo de los hogares, es, cuando menos, curioso, incluso anómalo. El banco de España suele estimar con precisión la evolución del PIB, que en breve confirmará el INE, pero con el mapa de empelo que describe la EPA la recuperación requiere muchas notas a pie de página.

Con respecto al discurso de los ministros es mejor pasar un tupido velo. La ministra de Empleo (no es broma) dice que “la recuperación va sobre ruedas” (y Rajoy se fuma un puro) y el ministro de Hacienda sostiene que lo importante es la tendencia y que abril va a ser un buen mes. El problema es la escasez de empleo, pero también los errores de apreciación y de juicio de los gobernantes que no se enteran o no se quieren enterar, ambas hipótesis son deplorables.