Candidatos inanes para las europeas

Dice el diccionario que lo inane es algo vano, fútil o inútil. Escuchar los mensajes de los candidatos de los dos grandes partidos a las europeas, los que tienen la bula de un minuto fijo en los telediarios conduce a la desazón, a la decepción y a pensar seriamente en quedarse en casa el próximo día 25 a la vista de lo inanes que son los mensajes que trasladan los candidatos.

La candidata socialista invita a votar contra Merkel, contra Mas y contra Rajoy (los trabajadores contra la canciller, las mujeres contra Rajoy y los jóvenes contra Mas). No se trata de un exceso verbal en un mitin, que podía servir de disculpa, son los cortes que el partido pide a las televisiones que emitan como propaganda electoral gratuita y no declarada como tal. De manera que son mensajes pensados para impactar en los votantes. Lo peor de todo es que quienes practican esa estrategia deben pensar que los electores carecen de criterio y que son tan sectarios como ellos. ¿Qué se esconde tras ese mensaje? Contra Merkel, contra Rajoy, contra Mas… y por los mismo contra Zapatero o Rubalcaba que van en el mismo paquete.

En la otra acera, la del PP, el candidato Miguel Arias (los adversarios insisten en llamarle Cañete por si sirve para el desdén) no brilla con más luz, con el agravante de que es persona con experiencia y fundamento. Por eso su propuesta de que el PP es la solución y el PSOE el problema es tan decepcionante como lo anterior. Tiene motivos para saber la naturaleza de la actual crisis que trasciende las siglas de partidos nacionales. Y motivos para saber que las políticas de ajuste aplicadas en España desde mayo del 2010 (van cuatro años) llevaron a los socialistas a la oposición y al PP le han mermado por ahora un tercio de la intención de voto que les llevó al Gobierno.

Si imaginan que con demagogia y populismo (y mentiras gordas) van a movilizar a sus bases electorales sospecho que van apañados. Los ciudadanos dicen en las encuestas que lo que más les preocupa es el paro, lógico, y luego la corrupción y la incompetencia de los políticos. Son datos que aconsejan prudencia, rigor, seriedad y un poco de humildad. Pero en esta campaña de muy baja intensidad, en la que no se habla de la materia (Europa y su futuro) para incidir en el brochazo grueso, el insulto y la manipulación. Tal para cual.