Fedea y NeG, incompatibilidad ilustrativa

Fedea es una fundación de análisis y divulgación económica promovida hace casi 30 años desde el Banco de España, en concreto por el profesor Angel Rojo, y sostenida con contribuciones anuales muy razonables, incluso modestas, por una serie de grandes compañías que son las habituales para este tipo de iniciativas. Fedea ha sido y es una buena obra, ha cumplido con creces los objetivos fundacionales y ocupa un puesto destacado en su ámbito de trabajo.

Y una buena prueba de que ha cumplido radica en las tensiones que ha generado; la indiferencia e irrelevancia suele ser señal de inutilidad. Especialmente cuando las tensiones tienen que ver con el ejercicio de la libertad y de la crítica. Desde Fedea han salido críticas y propuestas que han provocado polémico y que han animado el debate. Esa es su misión, no tanto tener razón, no que te la den, sino ayudar a razonar y a enfocar los problemas.

Los trabajos de Fedea han excitado, incluso irritado, al gobierno, a la oposición, a los sindicatos, a la patronal e incluso a los propios patronos de la Fundación y también a sus investigadores y estudiosos que no necesariamente comparten las posiciones y la estrategia de la casa.

Forma parte de la naturaleza del trabajo de una Fundación que quiere hacer pensar. Y de paso se convierte en termómetro de la calidad democrática de un sector influyente de la sociedad española. Una calidad baja, que necesita aún muchos hervores para alcanzar la madurez.

Es una constante histórica que los gobiernos soportan mal la crítica a sus políticas económicas, y que quienes asumen esa tarea desde organismos privados (bancos, universidades, fundaciones…) que propician ese trabajo antes o después pagan por su osadía. Ocurrió con Franco (forzó el silencio a Prados Arrarte en el Banco Central) y con la democracia con varios casos semejantes que afectaron a los servicios de estudios del Banco Bilbao y del Hispano.

Desde Fedea han irritado al Gobierno (demasiado sensible a las críticas y a la ausencia de elogio) en varias ocasiones, y su patronato ha recibido las quejas correspondientes y ha debatido su alcance para pedir prudencia a sus contratados. Entre las buenas obras de Fedea cuenta el blog “Nada es Gratis”, que ha agitado más que nadie el debate económico en España los últimos años y ha contribuido a la divulgación de ideas y alternativas.

Esta semana se consuma el divorcio amistoso de Fedea y Nada es Gratis, la fundación cede a los editores del blog la marca y la gestión del blog y se desvincula formalmente aunque seguirá prestando apoyo técnico. Se oficializa así la dificultad, la incompatibilidad efectiva entre una Fundación demasiado oficial, y unos formatos de divulgación demasiado abiertos, poco controlables.

Y en mundo oficial tolera mal que se cuestionen sus supuestos, esta es una democracia… pero no tanto; la crítica molesta, salvo que sea a terceros. Si Nada es Gratis consigue sobrevivir es espacio del debate en sociedad española no habrá perdido uno de sus pocos actores con fundamente. Si no sobrevive será una mala noticia y un fracaso.

De momento merece la pena animar a las gentes de Fedea a perseverar en su misión y a los de Nada es Gratis a sobrevivir e incluso, liberados de tutelas, a ir más allá, que falta nos hace.