Moreno y el currículum iluminado

El currículum del nuevo presidente del PP andaluz da para mucho a pesar de lo corto que es. Apestaba desde el minuto uno, la mera lectura con el toque añadido de ser nieto de jornalero e hijo de emigrante andaluz a Barcelona, añadía aromas confusos. El manual de periodismo aconseja que ante las notas oficiales conviene verlas al trasluz para detectar lo que ocultan y las mentiras. El currículum oficial de Moreno Bonilla (que sigue colgado en la web oficial del Ministerio de Sanidad) es un buen ejemplo de iluminación para aparentar.

Sin ser mentira lo que dicen las iluminaciones son preocupantes por lo que muestran. Dice “es grado (licenciado) en Protocolo y Organización de eventos por la Camilo José Cela) y Titulado Superior en Protocolo y Relaciones Institucionales (título propio de la misma universidad)”. Menudo lío, ¿grado, licenciatura, título propio…? Un título muy reciente, semi-presencial… Peor aún es el otro título propio denominado máster (sin serlo) de una entidad malagueña propicia a los apaños. Y complica más las cosas otro máster (que no lo es) del Fórum de Alta Dirección. En resumen un perfil académico inane pero que rellena la mayor parte del currículum.

El problema no es la carencia de expediente académico sino el interés por aparentarlo. Lo irregular está en la trapacería y la intención de pasar de matute mercancía averiada, que complica también a los emisores de los títulos. Tiene más interés para el ciudadano que el señor Moreno vendiera pizzas de joven, trabajara de camarero en algún bar y de comercial unos meses. Todas esas ocupaciones son más interesantes que los títulos esgrimidos. La excusa utilizada por Moreno por su currículum: “mi pasión es la política” solo complica más el caso, ya que supone sostenerla y no enmendarla. Será brillante, sagaz, dedicado… pero sufre problemas de madurez.

¿Qué futuro tendría un político alemán o británico o francés en un caso semejante? La respuesta es imaginable. La tolerancia española ante este tipo de mentirijillas o iluminaciones demuestra la pésima calidad de la democracia, el bajo nivel de exigencia de los partidos y la escasa moralidad de algunos dirigentes.

El currículum de Moreno no pasaría el control de una selección de personal mínimamente exigente. Colaron las mentiras de Roldán en la etapa socialista, las iluminaciones del actual Secretario de Estado de la Seguridad Social, que se calificó de médico, y la Vicepresidenta de Cataluña que ostentó una licenciatura que no había alcanzado. Todo innecesario, torpe, infantil, impropio de personas de juicio. Y no pasa nada, travesuras que hay que disculpar. Luego no hay que quejarse de que las decisiones que toma esta gente sean de poco juicio, el que tienen.