El nieto del jornalero, Málaga vs. Sevilla

El PP ya tiene nuevo líder en Andalucía, el enésimo en una larga crisis que a lo largo de treinta años ha cosechado frustraciones electorales en generales y autonómicas, solo parcialmente compensadas por los éxitos municipales que les permite gobernar la mayoría de las capitales andaluzas. El nuevo jefe es malagueño nacido en Barcelona y con años de paso por Madrid, y también un designado desde Madrid. El procedimiento de cooptación para la ascensión de Moreno Bonilla es ilustrativo del funcionamiento de estos partidos jerarquizados que dominan la política española y también del estilo Rajoy.

El dedazo del Presidente se produjo a última hora, con Floriano como transmisor del mensaje al elegido. Un líder para Andalucía ¿no merecía la llamada, incluso la cita con el presidente? En este caso Rajoy no ha evitado las tensiones internas en el partido entre la secretaria general y la vicepresidenta del gobierno, Cospedal vs, Soraya, las ha dejado enseñar sus poderes y que las parroquias que se arropan detrás de ellas, movieran piezas para reforzar su poder; vicario siempre de Rajoy, pero aspirante a sustituirlo a la menor oportunidad o circunstancia.

Es curioso que cuando los socialistas destacaron a Susana Díaz, no hace aun un año, como renovadora de un partido instalado y agónico, desde las filas populares y sus medios afines insistieron en la condición de política profesional desde las juventudes del partido, con una licenciatura en derecho a paso lento, y sin vida propia al margen del partido. Todo cierto pero no concluyente. Susana Díaz ha construido un perfil político propio en pocos meses y cuenta como personaje político a tener en cuenta, en Andalucía y en Madrid, tanto monta con Rubalcaba.

La curiosidad radica en que el perfil profesional del nuevo jefe de fila del PP andaluz se parece como dos gotas de agua al de Díaz. Pobre, casi inane, expediente académico, ninguna vida civil, e intenso currículum partidista desde las juventudes del partido. Para buscarle una gracia la biografía destaca que su abuelo fue jornalero andaluz.

No parece que el PP tolere a Moreno Bonilla un vuelo equivalente al de Susana Díaz, aunque es muy probable que antes de fin de año se convoquen elecciones andaluzas adelantadas para medir las fuerzas y visualizar el poder de los nuevos jefes de fila de los grandes partidos españoles y andaluces. Moreno Bonilla tiene poco tiempo para renovar el PP andaluz y buscar esos votos que siempre les faltan para alcanzar la mayoría de gobierno. Perder las elecciones le dejaría cojitranco no tuviera culpa. Si la candidatura del cordobés Montilla en Cataluña tenía su gracia, la del nieto del jornalero nacido en Barcelona también. Hay algo que les une estrechamente, son políticos profesionales con mucha experiencia de la azarosa vida del convento partidista.

Entre Moreno y Díaz hay una diferencia interesante, el uno es de Málaga y la otra de Sevilla, lo cual dicen que también imprime carácter y no es gratis.