La profesora Uriarte suspende al profesor Garicano

Edurne Uriarte, catedrática de Ciencia Política de la Rey Juan Carlos de Madrid, suspende a Luis Garicano, profesor de Economía de la London School of Economics, tras examinar su libro “El dilema de España”, que recientemente he elogiado y recomendado en esta columna. Un suspendo categórico, casi indignado, con acotaciones del tipo: “cualquiera se cree experto en política… simplificaciones populistas… generalizaciones por las que mis alumnos suspenderían ejercicios de primer curso”. La sustancia de la crítica de la profesora Uriarte viene a cuento de lo que llama “falta de sustento empírico” por una de las proposiciones del libro de Garicano: “el problema español es la baja calidad de la élite política”.

De manera que la profesora defiende a la élite política española que dice no está peor formada que las de otros países. Si no hablan idiomas tampoco lo hacen Obama, Cameron, Hollande o Merkel. Y arremete contra Garicano calificándole de “politólogo aficionado, economista inflamado al calor de la demanda de economista disparada por la crisis” y, como colofón, el inequívoco título del artículo-crítica publicado en ABC esta semana: “El economista fatuo”.

Garicano (1967), más joven que Uriarte, es de Valladolid, se doctoró en Chicago, enseña en Londres y actuó como portavoz de universidad ante la reina Isabel II y ponente en la Cámara de los Lores para analizar la crisis financiera. Además ha sido editor del blog “Nada es gratis”, la mejor contribución al debate económico en España durante la última década.

El libro de Garicano no me parece nada fatuo, todo lo contrario, le califico de excelente, ponderado, razonado, un fundado alegato sobre los problemas de España con algunas propuestas imaginativas que merecen ser tenidas muy en cuenta. La crítica de Uriarte sirve para reforzar la impresión de que Garicano tiene fuste al criticar las élites políticas, posición que tiene un sustento empírico: las encuestas que colocan a esas élites políticas como el segundo problema de España después del paro.

Leyendo la crítica de Uriarte me vino a la cabeza una vieja historia. Fue hace unos veinte años, me invitaron a hablar en una universidad madrileña para inaugurar un curso de alumnos de económicas. No recuerdo ni el tema, ni la universidad, pero sí que recomendé a los alumnos la lectura de alguna obra de Peter Drucker (seguramente La sociedad postindustrial) y de Paul Krugman, que entonces era poco conocido. Me replicó algo airado un profesor cuyo nombre no recuerdo y a quien no conocía, recomendando a los alumnos que no perdieran el tiempo con autores comerciales y atendieran escritos más académicos. Luego pregunté por la materia y la metodología del profesor, y no me sorprendió que sustentara sus clases en sus propios apuntes, comercializados en el centro a buen precio. Con los apuntes se aprobaba, sin bibliografía complementaria. Me vino el recuerdo tras leer a la profesora Uriarte.

Pese a su crítica, incluso por ella, sigo recomendando el libro de Garicano y sus artículos, incluidos los que se refieren a las universidades española y sus males crónicos.