Ruz sigue, por los pelos

Los abogados de los implicados en las tramas de corrupción, en todas las tramas, confían en los incidentes procesales, en prescripciones, anulaciones, recursos afortunados y torpezas en el procedimiento para rescatar a sus clientes y librarles de la condena. Hay motivos para esa confianza, ya que no son pocos los acusados que se han salvado de una condena por esas causas.

La revisión de la sentencia del Tribunal balear a Jaime Matas por parte del Supremo reduciendo sensiblemente la condena a un plazo que no exige ingreso en prisión se ha presentado por el condenado (porque condenado está por un delito) como una victoria e incluso un argumento para sostener su muy dudosa inocencia. A Matas le quedan procedimientos como para que no levante cabeza en su vida, pero de momento la peripecia judicial le permite albergar esperanzas.

En el caso Gürtel y Bárcenas el juez instructor sustituto del nº 5 de la Audiencia Nacional podría perder el caso cuando llegue el juez titular. El Consejo del Poder Judicial tiene entre sus responsabilidades decidir el refuerzo del juzgado cuando está sobrecargado; y el debate sobre cómo hacerlo ha desembocado en una votación 3 a 2 a favor de que Ruz siga como refuerzo sin necesidad de convocar un concurso para proveer la plaza. Otra cuestión es que siga con el procedimiento ya que cuando se incorpore el juez titular puede reclamar la competencia y asumir la instrucción que sufriría un inevitable retraso por cuanto ponerse al corriente del caso requiere muchas horas de lectura.

El tres a dos del Consejo indica que hay debate, opiniones contradictorias que serán tenidas en cuenta por los abogados para tratar de obstaculizar el caso. El presidente del CGPJ (uno de los dos votos discrepantes) argumenta que “hay que hacer las cosas bien”, peligroso argumento que abre la hipótesis de que se estén haciendo mal. En términos semejantes se pronunció hace unos días el juez Miguel Carmona que en septiembre se hace cargo del juzgado.

Anular el caso por errores procesales, desde escuchas no admitidas a plazos incumplidos, posible indefensión, juez inadecuado… es la esperanza de los acusados y de sus entornos y en eso trabajan todos los interesados en que este juicio acabe pronto sin llegar más lejos. La línea argumental que utilice el presidente Rajoy ante el Congreso el próximo jueves tendrá en cuenta esa hipótesis procesal. Para la ciudadanía no sería una sorpresa, ni frustración adicional a la que el sentimiento generalizado es de decepción; la política como problema y los políticos como causantes. Es probable que Ruz siga con la instrucción y que trata de elevar a pleno alguno de los casos lo antes posible, alargar la investigación puede complicarla.

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