¿Cuánto hay que crecer para recuperar lo perdido?

El Gobierno está dispuesto a sembrar confianza hasta en las rocas, a base de tesón, con la fe del carbonero. El presidente Rajoy encabezó en mayo (para ratificarlo ayer ante la asamblea anual de la CEOE) la misión y los ministros le siguen anunciando la buena nueva en cuantas oportunidades tienen. Círculos más o menos cercanos al Gobierno hacen otro tanto con más o menos celo. El mensaje central es: “La recesión se ha acabado, el punto de inflexión está superado, llega la recuperación”.

Hay razones para justificar semejante afirmación a palo seco. Este año alguno de los trimestres que faltan, quizá el tercero, el PIB crecerá unas décimas, después de ocho trimestres negativos, el período más largo de recesión de la historia reciente de España. Y el año 2014 todos los pronósticos estiman que habrá crecimiento aunque sin alcanzar el 1%, el mejor dato desde el 2009.

¿Cómo interpretar el pronóstico? Básicamente significa que acaba la pendiente, que la caída llega al fondo o a un rellano. Durante los últimos veinte años la economía española ha conocido dos fases claramente diferenciadas: la primera de catorce años (1994-2007) con crecimiento sostenido  a tasas del 3,5% anual acumulativo, que están incluso por encima del potencial máximo estimado, con más de siete millones de empleos adicionales; y una segunda fase de seis años (2008-2013) de doble recesión, con pérdida de PIB de casi el 1% anual. Solo el 2008 y el 2011 registraron un leve crecimiento de décimas, que es al que aspira el Gobierno para el inmediato futuro, para los próximos seis semestres.

Esa aspiración es realista, pero llamarla recuperación tiene mucho de voluntarioso. Es cierto que lo primero es la caída para poder respirar y acometer luego un crecimiento suficiente para crear empleo que es el dato contundente e imprescindible para volver a la senda de prosperidad.

¿Cuánto crecimiento hace falta para crear empleo y recuperar las tasas de los países vecinos, que supone del orden de 20 millones de ocupados? Con crecimiento del 3,7% anual la economía española añadió cuatro millones de ocupados en el plazo de cinco años. Recuperar el nivel de empleo de mediados del 2007 significa añadir, de nuevo, cuatro millones de empleos, tarea de varios años muy buenos.

El debate una vez que la recesión toque fondo debe girar sobre cómo alcanzar crecimientos superiores al 3%, imprescindible para volver al nivel de empleo que permita equilibrar las cuentas públicas, las del Estado y las de la Seguridad Social. Una gran aventura que requiere equipamiento político, moral y técnico; recuperar confianza y asumir reformas de calado.

fgu@apmadrid.es