Bárcenas dobla la apuesta

El vodevil del contrato de trabajo de Bárcenas merece la pluma de Jardiel, de Muñoz Seca o de Vizcaíno Casas, que era del oficio del derecho laboral.  A medida que caen los velos de la relación laboral de Bárcenas en el PP crece el espectáculo. ¡Vaya artistas! El tesorero ha tenido mucho tiempo y bastante información para preparar sus pasos y defenderse; suele llevar varios pasos de ventaja. Y lo mismo sirve para el Partido Popular que es consciente del problema desde hace años.

Bárcenas va a por todas, sus abogados no le han desanimado de la demanda por despido improcedente que sube la puja frente a su viejo partido al que torea sin tregua para llevarles de cabeza. Los elogios y complacencias del PP con su viejo empleado han servido para poco, solo le san puesto de evidencia que tenían un problema que crece con el paso del tiempo. Rajoy calla, Cospedal evita pronunciar el nombre Bárcenas, y Floriano y González Pons han recitado todo el repertorio posible y algo más.

¿Qué pretende Bárcenas? La tesis de que buscaba un pacto para mitigar sus riesgos es poco verosímil, o circula por caminos inescrutables. Las afirmaciones del extesorero son poco sostenibles, ganar seis millones con “endesas” se puede acreditar con pólizas de compra venta. La ventaja del mercado bursátil es que todo queda reflejado con pelos y señales.

Bárcenas sabe desde hace meses que su mayor riesgo es el delito fiscal, por eso trata de ampararse en la prescripción y en el manto de la amnistía. Pero también tiene el riesgo de acreditar el origen de su fortuna, algo que ya le causó algún problema en la oficina suiza de su banco, que sirvió para dar curso a la rogatoria de la justicia española.

Puede acabar siendo víctima de su osadía, cada movimiento que hace es para avanzar hacia una condena, engorda los cargos y aleja posibles aliados. Pero algo buscará, detrás habrá una estrategia propia o de sus abogados que no son avezados en la defensa de casos difíciles. El espectáculo está garantizado.

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