El valor de ministra Báñez

Algo debe atesorar la ministra Báñez para serlo; lleva un año en el cargo y antes unos cuantos en la oficina económica del grupo parlamentario del PP en la oposición que preparó artillería intensiva contra el Gobierno a cuenta de la trágica evolución del empleo en España durante los último cinco años. La ministra tiene que estar familiarizada con los datos, con los análisis, con los estudios, en resumen con el expediente paro y empleo en España. La canciller Merkel se asombra por las cifras españolas de empleo juvenil y reclama respuestas, desde la Comisión Europea envían expertos a Madrid para asesorar a la administración española en materia de estímulos a la contratación: los académicos españoles con obra sobre el mercado de trabajo no son pocos y de muchas tendencias, pero coinciden en que la situación es catastrófica y requiere respuesta urgente y ambiciosa.

Pues bien la señora ministra ante la última EPA descubre lo que nadie ha visto, indicios de cambio de tendencia. Algo así como el conductor suicida que cuando ve a todos los coches en sentido contrario piensa que son todos los demás que los están equivocados.

Las últimas semanas han sido decepcionantes para las expectativas de los españolas, casi nada sale bien, aunque la estrategia de información del gobierno trata de circular por el camino de la esperanza, con menos presión financiera, desde los mercados internacionales que han asumido que el euro no se va a romper y que los países débiles de la eurozona son capaces de refinanciar sus deudas.

Si en cualquier asignatura de mercado de trabajo, relaciones laborales economía del trabajo, sociología laboral… que se cursan en las Universidades un alumno presentara un análisis de la última EPA como el realizado por la ministra el viernes pasado merecería un suspenso unánime y sin paliativos, tendría que estudiar desde el primer tema para merecer otra convocatoria.

¿Tan ignorante es la ministra? ¿Se trata solo de ofuscación partidista? Cualquiera de estas hipótesis es decepcionante. Ignorancia, mala fe o pereza intelectual, son supuestos que inhabilitan para el cargo. Más aun cuando el secretario de estado de economía (que tampoco es una lumbrera en sus exposiciones públicas) había hecho horas antes un análisis de los datos más puesto en razón.

Rajoy tiene un problema de equipo de gobierno, el consejo de ministros no es el de los más cualificados, ni siquiera en la lista de los cien personas recomendables para sus respectivas responsabilidades. Varios de los ministros no hubieran entrado en la más amplia selección de un head-hunter especializado en cargos políticos. Y de esa lista el caso de Trabajo es quizá el más palmario, con el agravante de que se trata del ministerio que se ocupa del problema más agobiante para los ciudadanos.

El análisis de la EPA de la señora Báñez o es una aportación genial a la política y las ciencias sociales (el tiempo lo dirá) o es una palmaria demostración de incompetencia que va al debe del Gobierno.

fgu@apmadrid.es