Ni declaraciones, ni imágenes

Uno de los problemas del periodismo es la cesión de la agenda a terceros, especialmente a los aparatos oficiales, al gobierno, a la oposición, a los sindicatos y a la patronal…  una degradación que viene de hace tiempo y que va más allá de las falsas conferencias de prensa sin preguntas. Los medios han ido cediendo la decisión a terceros que hacen la agenda y fijan las citas de cada día que luego se traducen en titulares entrecomillados (generalmente anodinos o inanes) para medios escritos o sonidos para informativos de radios y televisiones, lo que se llama un total o canutazo,   palabras ensayadas del actor de la información que suelen ser intrascendentes.

Ayer se rozo el ridículo en la asamblea anual de la CEOE a la que asistió el presidente del gobierno, que hizo una de esas declaraciones vacías que propician la especulación y que no merece la calificación de noticia. Para el acto los organizadores tomaron precauciones que garantizaran el orden. Advirtieron a los medios: “no habría declaraciones, aparte de los discursos, no se podrán tomar imágenes fuera del espacio previsto para ello, en el coctel no se puede tomar imagen ni sonido…” En resumen que la oportunidad informativa quedaba estabulada.

Los periodistas deben ir donde intuyen noticias, y si les ponen dificultades más aun. Por si acaso hay que ir, aunque sea para decir que aplaudieron poco los asistentes. Pero ya va siendo hora de burlar las restricciones, de mandar al infierno a quienes quieren guiar a los periodistas para que sean una dócil manada de papagayos.

Sin imágenes, sin declaraciones, con discursos sometidos a guion previo… ¿para qué ir?  La asamblea de la CEOE no fue noticia, más allá de que allí no pasó nada, nadie dijo algo novedoso. El Presidente advirtió que el gobierno va a tomar más medidas desagradables este año, sin entrar en detalles. ¿Era noticia? Pues no, porque  ya lo sabemos. La noticia es que medidas van a tomar y cuando, pero de eso, ni pio.

El acto merece una crítica social áspera, al coctel y a la liturgia obsoleta  y  servicial. Pero nada más, allí no pasó nada. Pero ha salido en todos los telediarios y saldrá en los diarios, porque forma parte de la agenda oficial que los medios asumen pero que no es propia ni suele interesar a los ciudadanos. A los directores de los medios les corresponde una reflexión sobre este asunto de la agenda impuesta, ellos son los que tienen que seleccionar donde mandar esos recursos tan escasos que se llaman periodistas, cámaras, fotógrafos… porque si se pusieran más exigentes respecto a las coberturas los que tratan de hacer la agenda andarían con más cuidado.

El periodismo declarativo forma parte del problema, es una demostración de la pérdida de carácter del periodismo y de los medios. La intrascendente y anodina asamblea de CEE es un buen ejemplo de una “no noticia” que sale en todos los sitios.

fgonzalu@nebrija.es