“No habrá rescate bancario”, ¿seguro?

Las explicaciones del presidente Rajoy, ante sus parroquianos del partido en la sede de Génova, pero dirigidas a la opinión pública producen perplejidad por la dificultad de su sostenimiento en el tiempo. El presidente trata de trasladar tranquilidad, seguridad, control de la situación, pero no parece que convenza. El caso Bankia ha desbordado lo que hasta ahora eran límites para colocar a todo el sector financiero español bajo sospecha. Buena prueba de ello es la evolución de las cotizaciones, todas a la baja, y la degradación de los rating que complica la refinanciación e incluso el negocio ordinario en algunos casos. Y como indicador de confusión sirve que desde el propio sector nadie sale a defender su posición y valor.

El gobierno está desbordado por la crisis financiera y el ministro responsable bracea cada semana, siempre por detrás de los acontecimientos. Hace cuatro meses la crisis financiera estaba resuelta con aquel decreto ley que exigía más provisiones, el de los 50.000 millones, que eran bastantes menos. Hace dos semanas otro decreto incrementaba las exigencias para poner punto final a la crisis y así lo explicó el ministro en el Parlamento el pasado jueves.

Pero el sábado Bankia afloraba su crisis con unas cifras abrumadoras que se concretan en pérdidas efectivas y multimillonarias para BFA y Bankia, que han tenido la virtud de sensibilizar a la opinión pública y agudizar la crítica y el rechazo ante el desastre y además alertar al mercado para confirmar las peores hipótesis. La gestión de esta crisis, hasta ahora, no ha sido afortunada, ha ido generando más incertidumbre a medida que pasan los días y se conocen los hechos.

El Gobierno ha aceptado recapitalizar el grupo con 24.000 millones, que es una cifra que desborda todas las pr3evisones y que no tiene precedentes. Y las explicaciones proporcionadas son pocas. Más aun de 19,000 de esos 24.000 millones, se ignora su procedencia y las hipótesis apuntadas no tranquilizan. Si el Tesoro aporta esos fondos en forma de nuevos títulos de deuda sin pasar por las cuentas de déficit del año, se trataría de un mecanismo contable astuto pero que añade incertidumbres de difícil estimación en estos momentos.

Quizá hubiera sido mucho más efectivo hacer caso a los mensajes del FMI, de Bruselas, del nuevo presidente francés… recurriendo de una vez y para sanear todo el problema del sector al Fondo Europeo de Rescate evitando llegar “tarde, mal y a rastras”, tal y como reconoció el mismo presidente Rajoy días atrás hablando de este problema.

Por eso la afirmación de Rajoy de que no recurrirá al fondo de rescate parece improbable, poco fundada, voluntarista. A lo largo de toda la crisis se nota falta de autoridad, de criterio y de anticipación de este y del anterior Gobierno. La credibilidad está a cero, el resto del sector contaminado, la opinión pública indignada, la prima de riesgo, disparada. Finalmente, pretender que prima de riesgo y Grupo Bankia no están vinculadas, es no entender nada de lo que ocurre o no querer asumirlo.

fgonzalu@nebrija.es