El PP se queda con casi todo

El resumen de las elecciones, cuyos resultados finales están en el último conteo, es sencillo: el PP ha ganado tanto cuanto estaba a su alcance y un poco más. Y lo ha hecho con unos pocos votos más de los que obtuvo hace cuatro años. El poder de los populares sobre los Presupuesto cuyo destino se determinaba anoche es casi total, solo Cataluña les es ajeno y en el País Vasco la situación se vuelve más compleja tras la irrupción de BILDU con un número de votos similar a los del PNV (un millar de concejales).

Un par de puntos más (de 35% a 37%) otorgan al PP un dominio casi absoluto del mapa electoral. Dos puntos valiosos porque los socialistas han perdido siete, que significan un castigo tan contundente como presagiaban las encuestas y los socialistas se resistían a admitir. El paliativo del compromiso de retirada de Zapatero no ha servido de nada.

El éxito del PP se traduce en el relevo de varios gobiernos autónomos que dejan al PSOE en las tinieblas de la oposición, con muy escasa capacidad de gestión presupuestaria; sometido, por ello, a pasar frío y hambre. Al PSOE le van a quedar muchos desocupados, desengañados, necesitados de identificar culpables y proceder al inevitable ajuste de cuentas interno que acompaña estos fracasos. Al PSOE no le queda líder regional sano.

Rajoy sale muy fortalecido; alguno intentará culparle de las decisiones adoptadas en Navarra y Asturias que ensombrecen la marea popular, pero lo que cuenta ahora es que puede ejercer de líder indiscutible que lleva a su partido al triunfo, aunque sea a la tercera y merced al desastre de sus adversarios.

Algunos datos a tener en cuenta:

1.- IU ha ganado un punto, no por méritos propios, al pasar del 5,5% al 6,5%. Pero va a perder el poco poder efectivo que tenía.

2.- Hay un millón de votos entre blancos y nulos, el 4,3%, 300.000 más que en los anteriores comicios. Esos votos explicarían uno de los siete puntos perdidos por los socialistas.

3.- Los 300.000 votos largos de BILDU, muchos más de los que Batasuna consiguió en su mejor momento, y casi tantos como los del PNV. Abren perspectivas nuevas e imprevisibles en el País Vasco.

4.- El partido de Rosa Díez entra en algunas instituciones, fundamentalmente Asamblea y ayuntamiento de Madrid. Un 2% que da para 150 concejales.

5.- Los partidos nacionalistas y regionales se mueven poco o nada, lo que gana CiU (poco) lo pierde ERC. Gallegos y canarios pierden posiciones.

6.- El éxito de Alvárez Cascos en Asturias y de UPN en Navarra obligará a los populares y, especialmente a Rajoy, a revisar algunas estrategias y a realizar gestos significativos para volver a posiciones anteriores.

En resumen, elecciones que cambian el tiempo político y dejan el Gobierno a la intemperie hasta las generales, sean en otoño o en primavera.

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