El Supremo inhabilita al mejor cirujano de la banca

Diecisiete años después, con un procedimiento que ha dado vueltas por varios juzgados con apertura y cierre del sumario y con intervenciones variadas de magistrados, fiscales, acusadores de muy distinta naturaleza, muchos de ellos envueltos en causas cruzadas y complejas (incluida la intervención del famoso juez Estivill que puso precio a sus actuaciones judiciales) el Supremo ha dictado una sentencia, que no se conoce en los detalle y argumentos, pero que condena a uno de los principales banqueros del país a la inhabilitación.

Sin conocer los argumentos de la sentencia no hay caso para la crítica, aunque se conocen los hechos juzgados, el calendario de los mismos y los actores del drama. Hechos que se desarrollaron en el Banesto que salió de la intervención del banco tras la gestión de la etapa Mario Conde, de las actuaciones para recuperar créditos morosos, y de las peculiares actuaciones de Estivill en los juzgados catalanes en 1994.

El Supremo ha endurecido una sentencia previa de la Audiencia de Barcelona e introducido la figura de la inhabilitación, que es novedosa y que abre un modelo de sanción. Algunos magistrados y fiscales se felicitarán por el hecho de que han sentado la mano a uno de los poderosos, por la aparente demostración de rigor de la justicia, ciega y sorda ante gente principal.

¿Quién es Alfredo Sáenz? ¿Merece figurar en el cuadro de honor de los financieros que han creado la actual crisis? Sáenz es un profesional de la empresa y de la banca con prestigio internacional y currículum plagado de éxitos. Formado en la comercial de Deusto (la del padre Bernaola considerada como la facultad más prestigiosa de España en los años sesenta) de la cual fue profesor inició su vida profesional en la empresa, en Tubacex para luego incorporarse al banco de Vizcaya, en el equipo de Pedro de Toledo, a finales de los setenta.

Durante los últimos treinta años Sáenz ha sido el profesional de la banca con mejor reputación de España, bendecido o elegido por el banco de España en distintos períodos para asumir las tareas de reconversión y saneamiento de bancos en quiebra, primero con Banca Catalana y luego en Banesto. En ambos casos coronó con éxito la tarea de manera que Una vez que el Santander de Emilio Botín, una vez adquirido Banesto incorporó a Sáenz al consejo del banco y a la responsabilidad de primer ejecutivo del grupo. Como tal ha sido persona clave del crecimiento y de la gestión del primer grupo financiero de España y de Brasil, segundo de Europa y uno de los diez primeros del mundo.

En los bancos centrales y organismos supervisores de España, Gran Bretaña, Brasil, Estados Unidos, Alfredo Sáenz es calificado como un banquero confiable, profesional, riguroso y de éxito; uno de los mejores banqueros del mundo. Una calificación que no le exime del riesgo de una condena judicial, incluso de una sorprendente inhabilitación, lo cual resulta tan paradójico como decepcionante.

No faltan magistrados que quieren ajustar cuentas a esos banqueros que tanto mal han hecho, pero en este caso puede que hayan errado el tiro y cazado una persona que pasaba por donde creyeron ver un animal peligroso. Contra la sentencia caben recursos que alargarán aun más el proceso, que aplazarán la ejecución de la condena, pero después de más de cuarenta años de vida profesional muy fecunda, al mejor banquero de España le quedarán pocas ganas de seguir en primera línea de fuego y le sobrará decepción y cierta amargura.

Va a resultar que la severidad judicial frente a los banqueros de la crisis recae más sobre el cirujano que sobre quienes provocaron la gangrena.

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