Regañinas a la Comisaria Reding

Sarkozy y Berlusconi, tal para cual, una buena pareja que tienden a estar de acuerdo en materias poco edificantes. Ahora coinciden para regañar a la comisaria Redig, vicepresidenta primera de la Comisión y responsable de Justicia por el expediente abierto a Francia por posible comportamiento inadecuado con los gitanos rumanos asentados y residentes en Francia. La Comisaria hace su trabajo aunque moleste a socios importantes de la Unión. Pues bravo por la Comisaria, asume sus responsabilidad a sabiendas de que pisa callos importantes.

Si dudoso es el comportamiento del gobierno francés con los asentamientos gitanos, pero aun son las mentiras con las que se ha querido disimular esa política discutible. Y cuando hay mentiras crece la convicción moral de quien tiene ese comportamiento sabe que se excede.

Que Berlusconi haya salido en socorro de Sarkozy y en contra de la comisaria responde a un guión previsible; al primer ministro italiano el discurso contra inmigrantes y minorías le va bien, de hecho funda parte de su estrategia de captación de votos en esas bajas pasiones.

Las regañinas de los dos jefes de gobierno les pone en evidencia más aun de lo que ya estaban. Sus evidencias de la ideología y principios que anidan en su cabeza. No sorprende que ambos políticos sean diligentes también a la hora de presionar, criticar y perseguir a los periodistas y a los medios que osan criticarles. Sospecho que en próximos ranking sobre el estado de la libertad de expresión Italia y Francia vuelvan a perder puestos, porque en ambos países hay retroceso en cuanto a calidad democrática, deterioro del clima de libertad.

La salida de tono del presidente Sarkozy “que la señora Reding se lleve a esta gente a su país, a Luxemburgo”, ratifica que la comisaria, que está encuadrada en un partido de centro derecha, socialcristiano, ha tocado nervio y acierta en sus críticas. El gobierno francés trabajará para evitar el expediente como en su día lo hizo para evitar sanciones por incumplimiento del tope de déficit presupuestario.

La Unión Europea se construye como las viejas catedrales, ladrillo a ladrillo, piedra a piedra, con parálisis por falta de presupuesto, de artesanos o de piedra. La señora Reding ha puesto su piedra y su talento, tiene razón, el gobierno francés se ha excedido y en vez de rectificar trata de escaquearse amparado en su poder. A eso se llama prepotencia.

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