ELECCIONES EN ITALIA

Vox y Fratelli d'Italia, dos proyectos políticos con parecidos razonables

Ambos proyectos tienen muchas similitudes, aunque también les separan diferencias, como el origen político de sus líderes

VoxSantiago Abascal y Giorgia Meloni en un acto de Vox en Marbella

Giorgia Meloni, la gran triunfadora de las elecciones italianas, mantiene estrechos vínculos con Vox en España, partido al que apoyó con decisión en la campaña de las elecciones andaluzas y con el que comparte propuestas que, según sus adversarios, oscilan entre el populismo y la derecha más extrema.

La victoria de Fratelli d'Italia (FdI), la coalición formada por los ultraderechistas Giorgia Meloni y Matteo Salvini y por el conservador Silvio Berlusconi, ha vuelto las miradas hacia Vox, el partido liderado por Santiago Abascal en España.

De hecho, ha sido la propia Vox la que se ha puesto en el foco, aplaudiendo de inmediato el triunfo de Meloni y señalando el camino que, asegura, desean millones de ciudadanos europeos, encarnado en ambas formaciones.

Sin embargo, y aunque ambos proyectos políticos tienen muchas similitudes, también les separan diferencias. Para empezar, el origen político de ambos líderes es bien distinto.

Mientras Meloni dio sus primeros pasos en el neofascismo del Movimiento Social Italiano para ir virando hacia posiciones de la extrema derecha populista, Abascal comenzó su andadura en el PP, un partido conservador de corte más clásico, y de ahí fue evolucionado hacia posiciones más a la derecha.

A ello se suma que Meloni apoyó personalmente a Macarena Olona en la campaña andaluza, una figura ahora fuera de Vox y que no descarta crear su propio partido.

A diferencia del fenómeno de Fratelli d'Italia, las últimas encuestas tampoco son muy favorables al partido español, que sufre un claro retroceso en prácticamente todos los estudios publicados.

Más allá de estas diferencias, ambas formaciones tienen claras similitudes en su ideario político.

OTAN y UE

Meloni es a menudo crítica con la UE, aunque es una decidida defensora de la OTAN, mientras que Salvini fue durante años un admirador del presidente ruso Vladímir Putin al igual que Berlusconi.

Sin embargo, en su programa electoral los tres han suscrito su "plena adhesión al proceso de integración europea" pero "con la perspectiva de una Unión Europea más política y menos burocrática" y defendiendo "los intereses nacionales" en el debate europeo, especialmente en lo relativo a la Transición Ecológica.

Vox, por su parte, considera que la UE debe ser una comunidad de naciones libres con respeto a la soberanía de cada nación y con primacía del derecho nacional sobre el comunitario.

Bruselas debe estar al servicio de los estados miembros y no al revés, aseguran los de Abascal.

Unidad nacional

Fratelli d'Italia se ha comprometido a defender y promover las raíces e identidades históricas y culturales clásicas y judeocristianas de Europa y, por ende, de Italia.

Aquí hay discrepancias en el propio seno de la coalición italiana, porque mientras Meloni aboga por una Italia fuertemente unida, Salvini es el líder de la Liga, un partido que en sus orígenes era nacionalista del norte de Italia.

Para Vox, el futuro pasa por una España unida, "orgullosa de su variedad y su pluralidad", administrativamente descentralizada pero políticamente unitaria.

Inmigración

Punta de lanza de las políticas de la extrema derecha europea. Salvini pretende reintroducir la legislación que aprobó en 2018, en su época como ministro del Interior, con la que cerró los puertos a los barcos de las ONG que salvan inmigrantes en el mar.

La coalición italiana promete "defender las fronteras nacionales y europeas" de acuerdo con las autoridades de los países africanos y crear centros de acogida en esos países extracomunitarios para gestionar desde allí las solicitudes de asilo, antes de que lleguen a suelo italiano.

Vox aboga por garantizar una inmigración legal y adaptada a las necesidades del mercado laboral, y al mismo tiempo combatir la inmigración irregular mediante la expulsión inmediata, la eliminación de ayudas públicas o que no tengan acceso a la sanidad.

También propone el cierre de los centros de menores no acompañados y de las mezquitas "fundamentalistas" junto a un despliegue militar en las fronteras de Ceuta, Melilla y Canarias.

Economía

En el plano fiscal, la derecha italiana aspira a reducir los impuestos a familias, empresas y trabajadores y a extender un impuesto plano a los autónomos que facturen hasta 100.000 euros anuales.

En España, el partido de Abascal pide aumentar la inversión del Estado en las familias, promover la natalidad y la conciliación y una bajada masiva de impuestos para proteger a los españoles del "expolio fiscal".

Aborto y familia

Meloni, Salvini y Berlusconi quieren implantar un plan de apoyo a la natalidad, ofreciendo guarderías gratis, reduciendo el IVA a los productos y servicios para la infancia y con políticas de conciliación a padres y madres.

Sobre el aborto, Meloni aseguró en una entrevista con EFE que pretende profundizar en la prevención, ofreciendo una alternativa a las mujeres que están pensando en abortar por motivos económicos. "Esas mujeres tienen que encontrar un Estado amigo a su lado", aseguraba.

Vox es mucho más directo y se muestra contrario al aborto, la eutanasia o la "mercantilización del cuerpo". Además, pide derogar la legislación que atenta contra la igualdad entre hombres y mujeres, así como las cuotas, la paridad obligatoria o la "preferencia de un sexo sobre otro en la contratación pública".

Medio ambiente

La coalición italiana liderada por Meloni se compromete en su programa electoral a "respetar y actualizar los compromisos internacionales asumidos por Italia para contrarrestar el cambio climático".

Eso sobre el papel, porque Meloni sí se ha expresado a favor de explotar con más decisión la energía fósil y la nuclear como vía de solución ante la actual crisis energética.

La ganadora de los comicios italianos ha mostrado su rechazo al llamado "fundamentalismo climático" y ha llegado a decir que seguir la ideología de Greta Thunberg llevaría a Europa a perder miles de empresas y millones de puestos de trabajo.

En este punto, la música también se parece a la de Vox, que expresa su claro rechazo a la Agenda 2030 y a las llamadas "posiciones globalistas" y considera que la lucha contra el cambio climático debe ir acompasada a la protección de la economía y de las necesidades reales de España.

Reformas constitucionales y modelo de Estado

Fratelli d'Italia aspira a llevar a cabo reformas constitucionales que permitan a los ciudadanos elegir por sufragio directo al jefe del Estado, ahora designado por el Parlamento cada siete años.

Vox apuesta por el fin del Estado de las Autonomías y por una España sin distinciones ni fronteras internas.

Sobre el autor de esta publicación

Samuel Jiménez

Samuel Jiménez (Madrid, 1980) es redactor en Republica.com. Sus primeros contactos con el periodismo fueron en radio, aunque la mayor parte de su trayectoria profesional está ligada a la prensa digital, primero en Estrella Digital y desde hace cinco años en este diario. El cine es una de sus grandes pasiones y disfruta de esa cinefilia en cada uno de los artículos que escribe sobre el séptimo arte. Buena parte de su trabajo también lo dedica a temas sociales, tratando de que el periodismo haga reaccionar al lector frente a las injusticias.