Un viceministro de Israel tilda de "subhumanos" a los colonos en un asentamiento en el norte de Cisjordania

El viceministro de Economía de Israel, Yair Golan, ha tildado este jueves de "subhumanos" a colonos judíos que residen en un asentamiento en el norte de Cisjordania, desencadenando una oleada de críticas y de llamamientos a favor de su dimisión.

Golan ha realizado unas declaraciones sobre el asentamiento de Homesh, evacuado en 2005 y parcialmente reocupado, escenario de un repunte de las tensiones a causa de varios ataques perpetrados por colonos contra palestinos residentes en la cercana ciudad de Burqa tras el asesinato de un israelí.

Los incidentes han aumentado después del asesinato en diciembre de Yehudah Dimentman, un estudiante de una escuela religiosa judía a la que el Ejército permitió operar ilegalmente en Homesh, tras meses de tensiones por los ataques de colonos en la zona.

Así, Golan ha criticado en declaraciones al Canal Parlamentario que haya personas "asentadas en una zona que fue evacuada legalmente" y ha resaltado que "no debería haber nadie allí". Los asentamientos son ilegales según el Derecho Internacional, pero Israel diferencia entre aquellos a los que ha dado permisos y a los que no.

"Las personas que van a asentarse allí, participan en disturbios en la aldea de Burqa y destrozan tumbas están llevando a cabo un pogromo. ¿Nosotros, los judíos, que hemos sufrido pogromos en nuestra historia, estamos llevando a cabo pogromos contra otros?", se ha preguntado.

En este sentido, ha hecho hincapié en que "no son personas, son subhumanos, personas despreciables". "No deberían tener ningún apoyo y deberían ser retirados por la fuerza de allí", ha dicho Golan, tal y como ha recogido el diario israelí 'The Times of Israel'.

En respuesta, el primer ministro israelí, Naftali Bennett, ha manifestado que las palabras del viceministro son" sorprendentes" y "generalizadoras", antes de alertar de que "rozan el libelo de sangre", a pesar de lo cual Golan ha defendido sus afirmaciones.

El viceministro ha argumentado que con sus palabras se refería "a los que destruyen tumbas, atacan a inocentes y destruyen propiedades". "¿Cómo debe tratar uno a esta gente? ¿Cómo se debe llamar a esta gente? Es momento de decir la verdad. Este no es nuestro judaísmo", ha explicado.

Sin embargo, las palabras de Golan han recibido críticas desde todo el espectro político de la coalición de Gobierno, así como desde la oposición, encabezada por el Likud del ex primer ministro Benjamin Netanyahu.

El propio Netanyahu ha dicho a través de un mensaje en sus redes sociales que "los colonos en Judea y Samaria --nombre que Israel da a Cisjordania-- no son subhumanos" y ha añadido que "son pioneros sionistas que se asientan en la tierra de los ancestros".

"Tras estas afirmaciones vergonzosas, sacadas directamente de la terminología nazi contra el pueblo judío, Bennett debe cesar hoy a Yair Golan", ha apuntado Netanyahu, si bien el acuerdo de coalición contempla que esta decisión estaría en manos del ministro de Exteriores, Yair Lapid.

Lapid ha condenado "todo el discurso abusivo que arrastre a la sociedad israelí a la polarización y el extremismo destructivo", antes de expresar su deseo de que los miembros del Gobierno "den un ejemplo personal de discurso respetuoso y justo, incluso hacia quienes piensan diferente".

El ministro de Defensa, Benjamin Gantz, otro de los pesos pesados de la coalición, ha condenado "firmemente" las palabras de Golan y ha hecho hincapié en que "si bien todo el mundo debe cumplir la ley, estas personas (los colonos) son personas valoradas que aman al país y al Estado no menos que cualquier otro".

Las autoridades israelíes enviaron en diciembre a miembros de las fuerzas de seguridad al asentamiento, erigido en terrenos privados palestinos, para retirar varias estructuras, incluida la utilizada por los estudiantes de la yeshiva a la que acudía Dimentman, lo que provocó críticas de los líderes de los asentamientos.

Gantz mantuvo en noviembre una reunión de alto nivel con las fuerzas de seguridad para abordar el aumento de los ataques por parte de colonos y las tensiones en Cisjordania, mientras que el ministro de Seguridad Pública, Omer Bar Lav, trató los casos de violencia con un alto cargo israelí ante el repunte de estos incidentes.

Aprobación de nuevas viviendas en asentamientos

En este contexto, un comité local israelí aprobó el miércoles planes para la construcción de más de 3.500 unidades de vivienda en Jerusalén este, cerca de la mitad en una zona especialmente controvertida, según informó la organización no gubernamental Paz Ahora a través de su página web.

Paz Ahora resaltó que un comité de la Alcaldía de Jerusalén había aprobado 3.557 viviendas más allá de la Línea Verde, en el marco de unos planes que afectan a Har Homa, Givat Hamatos y la zona del Monte Escopus.

"Todos los planes son malas noticias para la estabilidad de Jerusalén y las oportunidades de paz, pero el plan más dañino en términos de la posibilidad de lograr un acuerdo de dos estados es el conocido como 'Plan de Acueducto Bajo' al sur del kibbutz Ramat Rachel, cerca de Givat Hamatos y Har Homa", explicó.

Así, la organización israelí afirmó que "el nuevo barrio pretende conectar el asentamiento de Har Homa con Givat Hamatos y completar el anillo sur israelí, que bloqueará la potencial continuidad palestina entre los barrios de Jerusalén Este y (la ciudad cisjordana de) Belén".

"Los elementos derechistas en el Gobierno se están aprovechando de la falta de un acuerdo de coalición sobre los asuntos de los asentamientos para avanzar en planes de largo alcance que imponen hechos sobre el terreno que socavan la posibilidad de la paz", criticó.

"Los planes se suman a las tensiones sobre el terreno y subrayan la flagrante discriminación que supone que el Gobierno está construyendo en Jerusalén Este sólo para israelíes, mientras que cientos de miles de palestinos en la ciudad casi no pueden construir nada", denunció.

Por ello, Paz Ahora reseñó que "los partidos de la coalición que apoyan la posibilidad de dos estados para dos pueblos deben hacer todo lo posible para que estos planes no sean promovidos y no lleguen al nivel de discusión en el comité de distrito".

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