Giro inesperado en el juicio contra el ministro italiano

Un submarino italiano espió a la ONG española que denunció a Matteo Salvini

La Marina italiana grabó imágenes y conversaciones de un rescate de inmigrantes de Open Arms en el Mediterráneo. Ocurrió en 2019, pero sorprendentemente no han salido a la luz hasta ahora, en medio del proceso judicial que se celebra contra el hoy vicepresidente italiano por presunto secuestro de personas. La organización tiene un vídeo del mismo día grabado por RTVE, que desmiente a la defensa del ministro

Un submarino italiano espió a la ONG española que denunció a Matteo Salvini

EFEEl líder de la Liga Norte, Mateo Salvini

El 1 de agosto de 2019, la ONG española Open Arms rescataba en el Mediterráneo a medio centenar de inmigrantes que intentaban alcanzar la costa de Italia en patera. No lo sabían entonces, pero muy cerca de ellos, el submarino de la Marina italiana ‘Venuti’ lo grababa todo. Tampoco los militares sabían en aquel momento (eso es lo que parece al menos), que su espionaje iba a ser clave tres años después para salvar al entonces ministro del Interior y hoy vicepresidente y titular de Infraestructuras del país, Matteo Salvini, de ir a la cárcel.

De hecho, las imágenes y las conversaciones grabadas desde el submarino italiano han dado un giro inesperado al proceso judicial que se sigue contra él por presunto secuestro de personas y denegación de documentos. Su contenido es clave porque registra justo uno de los rescates de la operación de salvamento que terminó con la denuncia de Open Arms en los tribunales.

La versión oficial cuenta que el submarino italiano patrullaba entre la costa de Libia y la isla de Lampedusa como parte de la operación Mar Seguro y se topó con la patera que partía desde Libia, primero, y la operación de salvamento de la ONG española, después. Así que se pusieron a grabar, algo normal, dicen, en ese tipo de misiones de vigilancia y seguridad.

La defensa de Salvini, encabezada por la abogada Giulia Buongiorno (el nombre es importante porque es miembro destacado de la Liga Norte, ministra de Administraciones Públicas cuando se produjeron los hechos y acaba de ser nombrada presidente de la Comisión de Justicia del Senado), ha puesto todo sobre la mesa del tribunal de Palermo que lleva la causa y ha conseguido que lo acepte como prueba.

Buongiorno asegura que lo visto, oído y leído en el informe de la Marina probaría diversas “conductas anómalas” en la actuación de Open Arms. Los vídeos y las fotos demostrarían que los 50 inmigrantes no se encontraban en peligro y algo más comprometedor para la ONG española: habría habido comunicaciones entre sus tripulantes y los traficantes de personas para organizar el rescate.

“Parece que estamos presenciando intentos desesperados de crear confusión, criminalizando el trabajo de las ONG. Pero este juicio se centra en las inútiles jornadas de espera a las que se han visto obligadas cientos de personas y el único acusado es Matteo Salvini”, ha recordado este sábado Veronica Alfonsi, presidenta de Open Arms Italia.

Aquel agosto de 2019, Salvini era el ministro del Interior italiano y desplegó todo su poder para exhibir su estrategia política contra la inmigración ilegal: retuvo durante seis días el barco de la ONG frente a las costas de Lampedusa (Sicilia) y se negó a permitir el desembargo de los 147 inmigrantes que transportaba, entre ellos los 50 rescatados grabados por la Marina y 26 menores de edad. Llevaban más de 15 días en alta mar reclamando un puerto seguro.

Firmó un primer decreto y después de que un tribunal administrativo lo anulara, redactó y firmó un segundo sin el respaldo de los ministros de Defensa y de Infraestructuras, que se negaron a rubricarlo. Al final, el fiscal de Agrigento ordenó el desembarco inmediato tras subir a bordo del barco de Open Arms y comprobar la situación en la que se encontraban sus ocupantes.

Una decisión sin precedentes

Fue un pulso en toda regla, que refleja bien el carácter y la ideología de Salvini. Era una decisión sin precedentes entonces (hace poco menos de un mes se ha repetido con otros cuatro barcos de ONG) y tuvo consecuencias no solo para los solicitantes de asilo socorridos, también para el líder de la Liga Norte, que gobernaba en coalición con el Movimiento 5 Estrellas.

Entonces, como ahora, Salvini sostenía que las ONG que se dedican a socorrer inmigrantes en el Mediterráneo actúan de acuerdo con los traficantes de personas, que comunican sus rutas a las organizaciones no gubernamentales para que los rescaten y que éstas actúan sin coordinarse con las autoridades italianas.

El control de la inmigración es de hecho una de las señas de identidad del programa de la ultraderechista Liga Norte. Y en agosto de 2019, su líder consideró además el desembarco un riesgo para la seguridad y la salud pública y su decisión, un intento de “defender a Italia y a los italianos”, repite con frecuencia.

Open Arms llevó el caso a los tribunales y en 2020 el Senado se pronunció a favor de su procesamiento. Para entonces, él había hecho saltar por lo aires el primer ejecutivo de Giuseppe Conte y era senador. Ahora, su defensa asegura que sus señorías tomaron esa decisión ignorando la existencia de los vídeos, fotografías y audios que ha sacado por sorpresa en medio del juicio. Al igual que el tribunal administrativo, que anuló el primer decreto de Salvini contra el desembarco.

De hecho, entre el revuelo causado por la aparición de las grabaciones de la Marina, surge una pregunta inevitable: ¿Por qué no se han conocido hasta ahora? Lo único que se sabe al respecto hasta el momento es que se supo de él por un funcionario del Ministerio del Interior, Fabrizio Mancini, que ha relatado ante el juez que las grabaciones llegaron al Viminale (la sede ministerial) de la mano de unos desconocidos identificados como miembros de la Inteligencia italiana.

La defensa de Salvini dice haberlo encontrado entre la documentación del proceso y acusa a la Fiscalía de haberlo tenido escondido. La abogada Buongiorno asegura que de hecho, el informe de la Marina ha viajado por siete fiscalías diferentes sin que nadie le prestara atención.

La Fiscalía de Palermo se defiende. Si está entre la documentación es porque lo ha incluido el Ministerio Público en cuanto ha tenido conocimiento de su existencia, ha venido a responder. Y además ha desmentido a la defensa de Salvini y subrayado que lo que se ve en las imágenes es un grupo de inmigrantes que están a punto de naufragar.

La ONG tiene su grabación de RTVE

“Queremos recordar que pese a los intentos de la defensa de confundir, en el proceso Open Arms el imputado se llama Matteo Salvini”, ha replicado también la ONG cuestionada por la abogada Buongiorno. “En realidad,  en el vídeo solo se ve un barco azul destartalado, lleno de gente y con una fuga evidente en el casco”, ha explicado este sábado Veronica Alfonsi, presidenta de Open Arms Italia.

“En aquella barcaza viajaban 16 mujeres embarazadas y dos mellizos de nueve meses, que después fueron trasladados al hospital con una evacuación médica urgente porque uno de los dos padecía graves problemas respiratorios”, ha recordado Alfonsi, presente en la vista de este viernes en el aula del tribunal. “No sé que pretenden con este nuevo vídeo, quizá ¿demostrar que no merecían ser rescatados?”.

“Si querían imágenes de esa intervención, solo tenían que preguntar”, ha declarado Alfonsi a La Repubblica. “No solo están disponibles las imágenes de los socorristas, sino también las grabadas por un equipo de RTVE, a bordo durante esa misión. En el vídeo que Open Arms ha puesto a disposición de los medios italianos, se reconstruyen todas las fases del rescate, desde el ‘mayday’, que llegó alrededor de las cinco de la tarde, hasta la voz del comandante Marc Reig que explica: “Hemos avisado a todas las autoridades, libias, maltesas e italianas, nos hemos puesto en contacto con el centro de coordinación y salvamento libio, nadie ha contestado”.

Para aclararlo todo hay una larga lista de testigos, a las que ya se han sumado los nombres de los oficiales al mando del submarino Venuti aquel 1 de agosto de 2019. De momento, la entonces ministra de Defensa, Elisabetta Trenta, citada también a declarar como testigo porque firmó el primer decreto contra el desembarco pero no el segundo, ha dicho al juez que ella no fue informada de la actividad del submarino y que desconocía el resultado de su misión.

Entretanto, Matteo Salvini espera la resolución del proceso, que dadas sus características, se celebra en la denominada aulabúnker de Ucciardone, en Palermo. Fue construida en en 1985 con las máximas medidas de seguridad para albergar el juicio contra más de 400 acusados de crímenes de mafia y se encuentra al lado de la cárcel palermitana del mismo nombre.

Salvini se podría enfrentar a una condena de hasta 15 años de cárcel, aunque él está convencido de que será absuelto. En cualquiera de los casos, la sentencia será importante porque en este caso podría reforzar la política del Gobierno de Giorgia Meloni contra la inmigración ilegal, que ha anticipado hace poco menos de un mes con el cierre de sus puertos y los desembarcos selectivos de los náufragos que habían sido rescatados por cuatro barcos de otras tantas ONG.

Sobre el autor de esta publicación

Isabel Longhi-Bracaglia

Isabel Longhi-Bracaglia (Madrid, 1968) es periodista. Comenzó a ejercer convencida de la importancia de la información local en varios medios hace más de 30 años (Efe, Onda Cero, Telemadrid y El Mundo). En este diario, se especializó primero en temas sociales, en temas de comunicación después y en información internacional al final, antes de decidir mudarse a vivir a Italia. Desde allí, observa y cuenta en Republica.com lo que ocurre en este país, que la fascina.