Guerra en Ucrania

Ucrania denuncia nuevos bombardeos en la central de Zaporiyia y la ONU presiona para evitar una "catástrofe nuclear"

El OIEA y la comunidad occidental, con EEUU a la cabeza, reclaman la creación de una zona desmilitarizada para evitar un desastre nuclear

La central nuclear de Zaporiyia

EFELa central nuclear de Zaporiyia

Ucrania ha denunciado nuevos bombardeos sobre las instalaciones de la central nuclear de Zaporiyia, según cuenta la compañía ucraniana Energoatom. "Han dañado la estación de bombeo de aguas residuales", ha asegurado la empresa nuclear, que ha informado de una "gran cortina de humo en las cercanías" de la planta. Energoatom ha contado que "han golpeado muy cerca" de las instalaciones. "La situación está empeorando porque hay fuentes de radiación cercanas y varios sensores de radiación están dañados", ha alertado.

Moscú y Kiev se han culpado mutuamente de ataques contra la central, recrudecidos desde el pasado fin de semana, que han causado daños en almacenes de combustible usado o en sus línea eléctricas. Ante el desastre nuclear que teme la agencia nuclear de la ONU, el OIEA, la comunidad occidental, con Estados Unidos a la cabeza, ha abogado por la creación de una zona desmilitarizada.

De hecho, una unidad de uno de los reactores habría sido desconectada de la red eléctrica, activando su sistema de protección de emergencia y poniendo en funcionamiento los generadores para garantizar el suministro eléctrico. Si bien en la evaluación preliminar los expertos del OIEA han indicado que no existe "una amenaza inmediata" para la seguridad nuclear, han advertido de que "esto podría cambiar en cualquier momento".

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró que "la Federación Rusa ha tocado una vez más fondo al bombardear la planta de energía nuclear de Zaporiyia", en el sur ucraniano ya ahora en manos de militares rusos. "Nadie en el mundo ha instrumentalizado nunca una planta de energía nuclear para emitir amenazas", dijo anoche el jefe del Estado en un video dirigido a la nación, informó Ukrinform.

"Lo que está sucediendo ahora alrededor de la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP) es uno de los mayores crímenes del estado terrorista. Hoy (en referencia al jueves), se registraron más llegadas de proyectiles rusos en las instalaciones de la central nuclear, en las inmediaciones de sus instalaciones", precisó Zelenski.

Dijo que "Rusia una vez más ha superado el nivel en la historia mundial del terrorismo: nadie más ha utilizado una planta nuclear de manera tan obvia para amenazar al mundo entero y para buscar ciertas condiciones".

El líder ucraniano enfatizó que "absolutamente todos en el mundo deben reaccionar de inmediato para expulsar a los invasores rusos de la ZNPP", la central nuclear más grande de Europa. Según el presidente ucraniano, este es un asunto de interés mundial, no solo de Ucrania.

La ONU presiona a Rusia y Ucrania para evitar un desastre nuclear

La ONU presionó este jueves a ambos países para que eviten a toda costa un desastre nuclear mientras Moscú y Kiev volvieron a responsabilizarse mutuamente de la peligrosa situación en la mayor planta atómica de Europa. "Llamo a que se detengan de inmediato todas las actividades militares en las inmediaciones de la planta y a que no se apunte a sus instalaciones o alrededores", señaló en una declaración el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

El portugués volvió a dar la señal de alarma sobre la situación en Zaporiyia apenas unas horas antes de que el Consejo de Seguridad se reuniese de urgencia para analizar la cuestión, una cita que estuvo marcada por las advertencias sobre el riesgo de una catástrofe nuclear y los cruces de acusaciones.

Según el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la situación en la central es "alarmante", aunque los análisis preliminares efectuados por sus expertos indican que no hay "una amenaza inmediata" a la seguridad nuclear tras los recientes ataques, a pesar de que causaron ciertos daños a las instalaciones y han limitado su conexión eléctrica.

"Con arreglo a la información más reciente proporcionada por Ucrania, expertos del OIEA han concluido preliminarmente que no hay una amenaza inmediata a la seguridad nuclear como resultado de los bombardeos u otras acciones militares recientes. Sin embargo, esto podría cambiar en cualquier momento", dijo al Consejo de Seguridad el director general del OIEA, Rafael Grossi.

El diplomático argentino insistió en que todas las actividades militares en esa zona deben detenerse inmediatamente y pidió a todos los bandos que trabajen juntos para evitar una "catástrofe nuclear".

En esa línea, Guterres reclamó que se retiren todas las tropas y equipamiento militar de la planta y que se acuerde con urgencia una fórmula técnica para desmilitarizar toda una zona de seguridad a su alrededor.

Rusia acusa a Guterres de "cinismo"

Rusia, que controla la instalación casi desde el inicio de la guerra, insistió en que sus fuerzas han garantizado en todo momento el funcionamiento adecuado de la planta y dijo que todos los problemas los han causado ataques ucranianos. "Los criminales ataques de Kiev contra infraestructuras nucleares están poniendo al mundo al borde de una catástrofe nuclear comparable en escala a la de Chernóbil", señaló el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia.

Por su parte, el administrador ruso de la región ocupada de Zaporiyia, Vladimir Rogov, ha acusado a Guterres de realizar un ejercicio de "cinismo" al proponer la retirada de los militares rusos de la central nuclear de la localidad, a sabiendas, según el administrador, de que esta salida dejaría el lugar en manos de Ucrania, con "terribles" efectos.

Rogov ha valorado la propuesta general de Guterres, esto es, la creación de una zona de seguridad en torno a la central sin presencia militar rusa ni ucraniana, como una petición de capitulación para Moscú. "Es que ni siquiera es hipócrita o estúpido: es de un cinismo indignante", ha asegurado el administrador en declaraciones a la cadena Rossiya 1 recogidas a su vez por la agencia rusa TASS. "(Guterres) Entiende perfectamente que la retirada de nuestros equipos de Zaporiyia deja indefenso un lugar que será dañado inmediatamente por los ataques ucranianos, lo que tendrá terribles consecuencias", ha añadido.

El administrador ruso ha aprovechado en este sentido para recriminar a Guterres el hecho de que, ante la gravedad de la situación, no haya responsabilizado a nadie de estos ataques y en su lugar "haya decidido introducir un nuevo concepto: el de una central nuclear que se bombardea a sí misma", y "se haya dedicado a hacerles los deberes a los ucranianos, que son literalmente unos terroristas nucleares", de manera "absolutamente irresponsable".

Autoridades ucranianas han acusado a Rusia de haber lanzado esos ataques, algo que hoy reiteró su representante en Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya, que aseguró que Moscú organizó esas acciones a modo de "provocación". Mientras, su homólogo ruso consideró esa idea como algo "absurdo" ya que son tropas rusas las que controlan la planta y recriminó a las potencias occidentales que no hayan denunciado las acciones ucranianas.

Estados Unidos y sus aliados responsabilizaron a Rusia de la situación por haber ocupado la central atómica e insistieron en que las tropas deben salir de ahí inmediatamente. "La causa de la situación en la planta de Zaporiyia no es un misterio. Es otro trágico resultado de la decisión de la Federación Rusa de invadir a su vecino", dijo la subsecretaria de Control de Armamentos y Seguridad Internacional de EEUU, Bonnie Jenkins.

Mientras, todos los miembros del Consejo de Seguridad respaldaron el envío de un grupo de expertos del OIEA para evaluar el estado de la central, una misión que este organismo tiene lista desde junio pero que hasta ahora no ha podido efectuarse.

Tanto Rusia como Ucrania recalcaron durante la reunión que apoyan esa visita, pero todavía está por garantizarse que todas las partes acepten las condiciones necesarias. "Nuestra presencia en la planta nuclear de Zaporiyia ofrecería una influencia estabilizadora. Hemos estado listos desde junio, pero por factores políticos y otras consideraciones, la misión no ha sido posible. No podemos permitir que esos factores nos retrasen más", señaló hoy el jefe del OIEA.