Turquía identifica a un refugiado sirio como autor del atentado de Ankara

El Gobierno turco insiste en la autoría del YPG, aunque el grupo kurdo lo ha negado, y extiende su acusación al régimen sirio de Al Asad

davutoglu

El atentado suicida que provocó el miércoles la muerte de 28 personas en Ankara fue perpetrado por un supuesto refugiado sirio, al que se habían tomado las huellas dactilares a su entrada en el país, según un diario cercano al Gobierno turco. Turquía ha aumentado la presión contra el YPG, las milicias kurdas de Siria a las que bombardea desde el sábado, al acusarlas del ataque, una autoría que ese grupo ha negado categóricamente.

Tanto el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, como el primer ministro, Ahmet Davutoglu, han acusado directamente al YPG, una organización hermana de la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) con la que el Estado turco lleva treinta años en guerra.

"Incluso si aquellos que están en la cúpula, sea del PKK o del PYD (el brazo político del YPG), dicen que no tienen nada que ver con el asunto, nuestro Ministerio del Interior y nuestros servicios de inteligencia han reunido informaciones y evidencias que concluyen que fueron ellos", acusó Erdogan.

El presidente explicó que 14 personas han sido detenidas en relación a este ataque.

Davutoglu ha extendido su acusación al régimen sirio y dijo que su país se reserva el derecho a tomar las medidas necesarias. "El YPG es una herramienta del régimen sirio y el régimen es directamente responsable de este ataque", acusó.

El jefe del Gobierno insistió en definir tanto al YPG como al PKK como grupos terroristas. "Insto a la comunidad internacional, a aquellos que aún no ven al YPG como organización terrorista (a entender) que el PKK y el YPG actúan juntos y atacan al pueblo de este país", aseguró.

Turquía ha criticado duramente a Estados Unidos por tener contactos con la milicia kurda de Siria, a la que Washington considera una aliada en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico.

Desde el Departamento de Estado de EEUU se insistió la semana pasada en no calificar como terrorista a este grupo, lo que provocó incluso que Erdogan acusara a Washington de "causar un río de sangre" al mantener esas alianza.

El primer ministro aseguró que el Ejército seguirá con las operaciones de bombardeo artillero de posiciones de la milicia kurda en el norte de Siria que se suceden desde el pasado sábado.

"El fuego de artillería turco contra el YPG seguirá. Lo de ayer es algo nuevo. Vamos a responder con mayor fuerza en el momento más apropiado", advirtió el jefe del Gobierno.

Entregará pruebas a la ONU y la UE

El Ministerio de Exteriores de Turquía ha convocado a los embajadores de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, de la UE y de Alemania, para darles pruebas de que el atentado del miércoles fue perpetrado por el YPG.

Por su parte, Saleh Muslim, uno de los líderes del YPG, ha rechazado cualquier implicación de la milicia en el ataque. "Rechazamos las acusaciones del Gobierno turco, no tenemos nada que ver con ese atentado, ni nos metemos en los asuntos internos de Turquía", dijo a Efe por teléfono.

Muslim negó que la persona a la que Turquía considera como el autor del ataque suicida esté vinculado al YPG. "Ni siquiera conocemos a esa persona", sentenció Muslim, para quien las acusaciones de las autoridades turcas hay que verlas en el marco del reciente avance de los combatientes kurdosirios en el norte de Alepo.

Los kurdos del norte de Siria han ganado territorio y posiciones en medio de los bombardeos rusos en la zona.

Turquía quiere evitar a toda costa que los kurdos puedan establecer en el país vecino una zona autónoma.

Por su parte, el PKK aseguró en un comunicado desconocer la autoría del ataque, pero afirmó que podría ser una acción de represalia por las "masacres" del Ejército turco en la ciudad de Cizre, de mayoría kurda.