El brote de COVID que azota a China

Imágenes por satélite revelan lo que China oculta: crematorios desbordados y funcionando 24 horas al día

Pese a las bajas cifras oficiales de Pekín sobre fallecidos, expertos internacionales calculan que unas 5.000 personas mueren cada día y algunos predicen más de un millón de muertes en 2023

Imágenes por satélite revelan lo que China oculta: crematorios desbordados y funcionando 24 horas al día

EUROPA PRESSPacientes con COVID-19 en el hospital de Tangshan, en el noreste de China

Imágenes por satélite sugieren que el número de muertos por COVID-19 en China supera el recuento del Gobierno, mientras Pekín mantiene que el repunte de casos está bajo control, según una investigación del diario The Washington Post.

El periódico estadounidense publicó imágenes capturadas por Maxar Technologies, que muestran un aumento en la actividad de funerarias en seis ciudades, desde el norte de Pekín hasta el este de Nanjing, pasando por Chengdu y Kunming en el sureste.

Junto a entrevistas a residentes en China y trabajadores de funerarias, la investigación sugiere que "los registros oficiales no reflejan el número total de víctimas del brote".

Publicaciones en redes sociales verificadas por el Post también revelan largos tiempos de espera y personal desbordado en zonas en las que la cifra oficial de muertos anunciada por las autoridades fue de un solo dígito, si es que se informó de ella.

Uno de los trabajadores de una funeraria en el sureste de China aseguró que los congeladores estaban llenos y que las incineradoras operaban veinticuatro horas al día, a un ritmo que nunca había presenciado en sus seis años como recepcionista del negocio.

Las funerarias ven incrementado su trabajo durante el invierno, pero las imágenes por satélite, los vídeos y fotografías con multitudes esperando en el interior y exteriores de estas instalaciones, además de largas colas de furgonetas blancas utilizadas para trasladar los cuerpos, dejan ver una mayor actividad comparada con periodos similares del año pasado.

Según el Post, las autoridades chinas intentan apaciguar a la población aludiendo a la baja tasa de mortalidad. Oficialmente, solo han muerto 5.200 personas por COVIDen el país desde el inicio de la pandemia, aunque proyecciones de expertos internacionales calculan que aproximadamente 5.000 son las personas que mueren cada día y algunos predicen más de un millón de muertes en 2023.

"No debería afectar a Europa"

Este aumento de casos de coronavirus en China no debería afectar a Europa de forma "significativa", debido a que las variantes circulando en ese país ya están en el continente, informó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Compartimos la visión del Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) de que no se prevé que el actual brote en China vaya a tener un impacto significativo en la situación epidemiológica del COVID-19 en la región europea en este momento", dijo en rueda de prensa el director de OMS-Europa, Hans Kluge.

El ECDC, organismo de referencia de la Unión Europea (UE) para epidemias, había descartado a finales de diciembre pasado que la subida de casos en China pudiera ser un "reto" para el continente, aludiendo a las características de las variantes y a la alta inmunidad y los índices de vacunación.

Kluge resaltó no obstante que es necesaria información "detallada y regular", especialmente sobre epidemias locales y variantes, para poder determinar mejor la evolución de la situación.

El máximo responsable de la región europea -que incluye a 53 países de ese continente y de Asia Central- reconoció que China ha compartido a varios niveles datos sobre secuenciación genómica y hospitalización y se mostró confiado en que irá llegando más información, lo que contribuirá a aumentar la confianza pública.

La adopción de medidas de precaución, sobre todo a los viajes, que han tomado algunos países para proteger a sus poblaciones no son "irrazonables", señaló Kluge, aunque enfatizó que deben estar basadas en la ciencia, ser "proporcionadas" y "no discriminatorias".

Kluge instó a no ser "complacientes" y consideró necesario "anticipar, detectar y responder" a tiempo para no poner más presión en unos sistemas sanitarios agotados después de tres años de pandemia.

E hizo un llamamiento a invertir de nuevo en vigilancia genómica, incluido el control de aguas residuales, y en proteger al personal sanitario. Incrementar la vacunación de la población, administrar dosis adicionales a grupos prioritarios, promover el uso de mascarillas en interiores y en transporte público y ventilar espacios concurridos son algunas de las recomendaciones de la OMS, que recuerda que han sido "muy efectivas".