ELECCIONES EN BRASIL

Lula confía en ganar las elecciones brasileñas en la primera vuelta

El candidato progresista aventaja en 17 puntos al actual mandatario, el líder ultraderechista Jair Bolsonaro

EFEEl exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a las elecciones presidenciales del próximo domingo en Brasil, posa con el exjugador Walter Casagrande

El exmandatario progresista Luiz Inácio Lula da Silva, gran favorito para las presidenciales del próximo domingo en Brasil, se mostró este miércoles confiado en ganar los comicios en la primera vuelta durante un evento en Sao Paulo.

Con el 48 % de la intención de voto, Lula aventaja en 17 puntos al actual mandatario, el líder ultraderechista Jair Bolsonaro, su más cercano rival y quien cuenta con el 31 % de los apoyos, según un sondeo divulgado la víspera por el instituto Ipec.

"Siempre disputé elecciones para ganar en la 1ª vuelta. Y creo que podemos ganar esta vez en la primera vuelta. Hay una movida en la sociedad que nos permite soñar con ello", aseguró Lula ante varios representantes de la sociedad civil, algunos de ellos exministros.

Acompañado de su fórmula vicepresidencial, Gerardo Alckmin, Lula fue enfático al señalar que el país está peor que en 2003 cuando llegó por primera vez a la Presidencia, recordó su promesa de erradicar el hambre en el país y reiteró la importancia de votar el domingo "para acabar" con Bolsonaro.

De acuerdo con el sondeo del Ipec, las posibilidades de Lula ser elegido en la primera vuelta se elevaron en la última semana, en la que aumentó un punto porcentual en la intención de voto de los brasileños, mientras que Bolsonaro permaneció con el 31 % que mantiene en las recientes encuestas.

Para ser elegido en primera vuelta, el exsindicalista y líder del Partido de los Trabajadores (PT) necesitaría obtener más de la mitad de los votos válidos, algo que puede ocurrir el domingo.

Según el Ipec, en la encuesta concluida el lunes, el exsindicalista cuenta con el 52 % de los votos válidos, frente a un 34 % de Bolsonaro, lo que le garantizaría automáticamente la elección sin necesidad de ir al balotaje, previsto para el 30 de octubre en caso de que ninguno obtenga más de la mitad de los votos.

El próximo domingo, 156 millones de brasileños están llamados a las urnas para elegir presidente, 27 gobernadores y renovar las cámaras legislativas regionales y nacionales.