Congreso del Partido Conservador

Liz Truss admite que su plan "disruptivo" causará "problemas", pero no dará marcha atrás

La primera ministra británica subraya que su proyecto económico "beneficiará a todos" en respuesta a los 'tories' más críticos

Liz Truss durante la clausura del Congreso tory

PARTIDO CONSERVADORLiz Truss durante la clausura del Congreso tory

La primera ministra británica, Liz Truss, aseguró este miércoles que su plan "disruptivo" de crecimiento "beneficiará a todos" en el Reino Unido, aunque al principio cause trastornos, y dejó claro que no piensa dar marcha atrás.  "Cuando hay cambios, hay problemas", ha llegado a decir. Truss alentó a la base y los diputados conservadores a unirse "sin más dilación" en torno a su controvertido proyecto económico, en su discurso de clausura del congreso del Partido Conservador en la ciudad de Birmingham (centro de Inglaterra), mientras arrecian las críticas al citado plan y se cuestiona su liderazgo desde dentro del partido.

La jefa del Gobierno reconoció que "no todo el mundo estará a favor" de los cambios que propone, que incluyen una rebaja de impuestos sobre todo a empresas y al sector financiero, financiada con deuda, para impulsar la expansión económica, aunque finalmente no saldrá adelante la reducción de impuestos a rentas altas.

La líder conservadora, que asumió el cargo el 6 de septiembre en sustitución de Boris Johnson, prometió, con todo, reducir la deuda neta acumulada en relación al producto interior bruto (PIB) "a medio plazo", en "estrecha colaboración" con su ministro de Economía, Kwasi Kwarteng, que ha sido muy criticado por su plan fiscal.

Truss prometió que construirá una economía que "aproveche las oportunidades del Brexit" y dijo que antes de final de año habrá desaparecido "toda la burocracia heredada de la Unión Europea".

"Una nueva era"

En su discurso ante las bases, la dirigente defendió "un nuevo enfoque" que forje "un nuevo Reino Unido para una nueva era", aunque sus iniciativas, que se espera que incluyan recortes aún no anunciados de los servicios públicos, generen oposición.

"Durante demasiado tiempo, nuestra economía no ha crecido como debería haberlo hecho. Durante demasiado tiempo, el debate político se ha centrado en cómo distribuimos un pastel económico limitado, cuando lo que necesitamos es hacer crecer el pastel para que todos obtengamos una porción más grande", afirmó.

"Por eso estoy decidida a adoptar un nuevo enfoque y sacarnos de este ciclo de altos impuestos y bajo crecimiento", dijo.

Truss, que afronta desacuerdos dentro de su propio partido, admitió que "la escala del desafío es inmensa", por la guerra en Ucrania, la reciente pandemia y "una crisis económica mundial".

Además, recibió una ovación del pleno cuando afirmó que mantendrá el apoyo a Kiev y que Ucrania "ganará" la guerra con Rusia.

La jefa del Ejecutivo aludió a su historia personal, como "la primera primera ministra que ha ido a un instituto de secundaria público", para transmitir a los delegados y al país que entiende sus problemas.

Su discurso, en un auditorio algo vacío debido a que muchos asistentes se marcharon este martes por la huelga de trenes, fue interrumpido momentáneamente por ecologistas que cuestionaron su mandato y que fueron expulsados por los agentes de seguridad, entre abucheos de los militantes 'tories'.

Escasa popularidad

Según una encuesta de YouGov, Truss cuenta con una menor aprobación que el ex primer ministro Boris Johnson y el antiguo líder de los laboristas Jeremy Corbyn en sus peores momentos.

La situación ha llevado a los conservadores a barajar la posibilidad de reemplazarla en el cargo si sus resultados en las encuestas no mejoran. El martes, el exministro de Transporte Grant Shapps señaló que cuenta con diez días aproximadamente para "lograr un giro de 180 grados".