Letta deja la dirección del Partido Democrático

El líder del partido progresista asume toda la responsabilidad de la derrota y anuncia la convocatoria de un congreso, al que no se presentará como candidato. Salvini, considerado el segundo perdedor, reconoce su mal resultado, pero asegura que gobernará durante cinco años con Meloni

Enrico Letta, líder del Partido Democrático

EFEEnrico Letta, líder del Partido Democrático

Igual de tranquilo de perdedor que cuando aún se veía con posibilidades de ganar. Enrico Letta, un metro ochenta y cinco de alto, conserva la compostura hasta en uno de los peores de los momentos de su carrera política. Solo unas horas después de conocer los resultados de las elecciones de este domingo, ha asumido “toda la responsabilidad” de la derrota y ha avanzado que dejará la dirección del Partido Democrático.

“Necesitamos un nuevo PD, nuevos líderes”. Letta traduce así lo ocurrido el domingo en las urnas, que provocará la celebración de un congreso del partido “lo antes posible”. “Yo no seré candidato”, ha asegurado este lunes tras recordar que él regresó a la secretaría general de la formación progresista “porque se lo pidieron y para alcanzar dos objetivos: unir al partido, que ya está hecho, y preparar una legislatura en la que gobernaríamos con nuestros valores constitucionales y europeístas. Esto, como es ya evidente, no lo he conseguido”.

Conviene recordar que Letta fue primer ministro hasta que en 2014, su entonces compañero de filas y después sucesor Matteo Renzi conspiró para cargárselo (en estas elecciones han sido rivales). Él sin hacer nada de ruido se fue a dar clases de política a París para volver siete años después, en marzo de 2021, al rescate del Partido Democrático.

Dicen que nunca se deja ver de morros, por muy enfadado que esté, pero este lunes, su rostro dejaba adivinar su decepción, después de ver cómo perdía votos en favor de el Movimiento 5 Estrellas y la coalición del Terzo Polo (Carlo Calenda y Matteo Renzi) . “Hemos sido víctimas del fuego amigo”, ha dicho.

Pero ha visto también alejarse los de fieles que lo han abandonado y se han quedado en casa entre la desilusión y el enfado a la espera de promesas más a la izquierda de la que él representa. “Nuestro próximo congreso debe ser de profunda reflexión”, ha sugerido tras el resultado electoral que le otorga un 19% del total de los votos, un fracaso que no saca a la formación de centro izquierda de pozo sin fondo en el que parece haber caído desde hace años.

Claro que también ha reivindicado ese porcentaje “porque nos coloca como el segundo partido más votado y el primero de la oposición”. “Haremos una oposición fuerte, dura e intransigente”, ha advertido Letta, “porque nos esperan días oscuros, tristes y duros”. El aún líder del PD ha empezado en la misma mañana, asegurando al Gobierno de coalición “de la derecha más a la derecha que hay” que sus diputados no permitirán ataque alguno contra los valores europeos y constitucionales.

Letta está considerado el gran perdedor de las elecciones generales celebradas en Italia, en las que ha arrasado la coalición de derecha gracias al tirón de la líder de Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni. Pero no es el único a quien los resultados ponen en una situación más que complicada.

Salvini saca músculo a pesar de su resultado

También Matteo Salvini, el líder de la Liga Norte, tiene pendiente rendir cuentas a su formación nacionalista después de no llegar al 10% de los votos. Su actitud sin embargo contrastaba la mañana de este lunes con la de Letta. “No estoy satisfecho con el resultado (se ha quedado en el 9%), ayer me voy cabreado a dormir”, ha reconocido, “pero esta mañana me he despertado con muchas ganas de empezar a trabajar en el Gobierno”.

“Somos el segundo partido del Gobierno”, ha subrayado Salvini, “y esta vez no seremos tratados como comparsa como en el Gobierno de Draghi, seremos protagonistas, que es muy distinto. Formaremos un Gobiernos que trabajará unido durante los próximos cinco años”.

El líder de la Liga ha felicitado a Giorgia Meloni por su 26% de los votos, que la colocan muy por delante de cualquier otro partido italiano. “Lo ha hecho bien, se ha quedado en la oposición, que era más fácil que entrar en el Gobierno (pullita) y no se ha desgastado (como él, quiere decir). Giorgia ha hecho una buena oposición, lo ha hecho bien”.

Tampoco él se quita mérito, a pesar de que en su partido lo están esperando tras haber visto cómo Fratelli d’Italia ha doblado en votos a la Liga Norte en su feudo: Veneto y Lombardía. “Allí ha ganado la coalición de derechas con más de 50% de los votos”, ha zanjado, sin entrar a valorar quien ha sido el candidato que más ha aportado.

“Equipo que gana, no se cambia”, avisa a navegantes. “Internamente haremos las valoraciones pertinentes sobre qué ha funcionado y que no porque hay margen más que suficiente para mejorar”, es lo más que ha concedido mientras insistía en que “seguramente llegaremos a los 100 diputados entre el Parlamento y el Senado”.

Y por si alguien cae en la tentación de compararlo con Letta o creer que estas elecciones lo han debilitado, saca músculo: “no es lo mismo tener 100 diputados en la oposición, que 100 diputados de la mayoría política del Gobierno. Hoy es un gran día para Italia, empiezan cinco años de estabilidad”.

Sobre el autor de esta publicación

Isabel Longhi-Bracaglia

Isabel Longhi-Bracaglia (Madrid, 1968) es periodista. Comenzó a ejercer convencida de la importancia de la información local en varios medios hace más de 30 años (Efe, Onda Cero, Telemadrid y El Mundo). En este diario, se especializó primero en temas sociales, en temas de comunicación después y en información internacional al final, antes de decidir mudarse a vivir a Italia. Desde allí, observa y cuenta en Republica.com lo que ocurre en este país, que la fascina.