Las maniobras de Putin contra Draghi y la sospechosa relación con Salvini

La publicación de la presunta intervención de Rusia en la caída del Gobierno sacude la campaña electoral. ‘La Stampa’ revela los contactos de miembros de la Liga Norte con diplomáticos rusos. “Tonterías, fake news”, ha respondido su líder.

Foto que Salvini publicó en redes sociales y borró tras la invasión rusa

Foto que Salvini publicó en redes sociales y borró tras la invasión rusa

Se las prometía felices el líder de la Liga Norte Matteo Salvini, con la vista en los sondeos que pronostican la victoria de la derecha en Italia el próximo 25 de septiembre, pero ha llegado su amigo Vladimir Putin a aguarle la fiesta. Lo ha puesto directamente bajo sospecha tras la revelación de la presunta intervención del presidente ruso en la caída de Mario Draghi, uno de los más acérrimos aliados de Ucrania.

Recapitulamos en pocas líneas para ponernos en situación. El 21 de julio pasado Mario Draghi presentó su dimisión después de que el día antes los senadores del Movimiento 5 Estrellas (M5S) y, por sorpresa, también los de Forza Italia (Silvio Berlusconi) y la Liga Norte (Matteo Salvini) no votaran a favor de la moción de confianza para sostener al Gobierno del que formaban parte.

Pues bien, según ha publicado el diario ‘La Stampa’, a finales de junio se produjeron diversos contactos entre ‘leguistas’ y diplomáticos rusos. Entonces, no sólo la guerra en Ucrania desaconsejaba el encuentro. En aquellos días había comenzado la crisis a cuenta del envío de armas, que ha terminado con la disolución de las cámaras y la convocatoria de elecciones anticipadas el próximo 25 de septiembre.

La reconstrucción que ha difundido el diario del grupo Gude (editor también de La Repubblica), destaca la cita entre Oleg Kostyukov, un alto diplomático de la embajada de Rusia en Italia, con el consejero de Salvini en materia de relaciones internacionales, Antonio Capuano. Durante esa reunión, el ruso habría preguntado sin tapujos, casi como si fuera una sugerencia, si los ministros de Liga estarían dispuestos a dimitir para provocar la caída del Gobierno.

Como prueba, La Stampa asegura disponer de documentos de una agencia de Inteligencia, que (de momento) no ha publicado. La italiana ha aclarado que no son suyos. “Tonterías”, ha intentado neutralizar la información Salvini. “Es una Fake news”, ha insistido. Pero no ha desmentido los encuentros.

“Somos orgullosos aliados de los países libres, occidentales y democráticos”, se ha defendido el líder de la Liga. “Eso no significa no querer tener buenas relaciones con Putin”.

El polémico viaje a Rusia

No ayuda al líder de la Liga su larga y opaca relación con Putin, de quien se declaraba abiertamente admirador hasta poco antes de la invasión de Ucrania. Es más, tampoco es nueva para los italianos la relación con el diplomatico ruso Kostyukov. Fue él quien pagó los billetes de avión a Salvini y colaboradores de la Liga para visitar el país a finales de mayo pasado en plena guerra.

Fue un escándalo. «La embajada no tiene nada que añadir a lo que ya dijo en junio pasado”, ha sido la respuesta de ahora, relacionada con la que tuvo que dar cuando reconoció que financió los gastos del viaje que Salvini organizó a Moscú sin decir palabra ni a Draghi ni al ministro de Asuntos Exteriores, Luigi di Maio. Se justificó, definiéndola de misión de paz con una agenda que incluía reuniones con altos cargos del Gobierno ruso.

La difusión de la noticia, la ira institucional y las reacciones contrarias del resto de los partidos políticos obligaron al líder de la Liga a cancelar sus planes. Aseguró entonces que la Liga devolvería hasta el último euro gastado por Rusia.

Las sospechas de una muy estrecha relación de Salvini con la embajada en Roma se refuerzan con otro episodio recogido por ‘La Stampa’, que salpica al mismísimo Vaticano. Mientras organizaba su propio viaje, el líder de la Liga Norte intentó cerrar otro del Papa a Rusia. Dos reuniones, una con el embajador, pero el secretario de estado vaticano abortó a tiempo la operación.

En realidad, el ‘leguista’ conoce bien Moscú. Ha ido muchas veces invitado por Putin. La Liga Norte ha defendido los intereses rusos en numerosas ocasiones desde que Salvini fue elegido su secretario general. Fueron observadores internacionales y dieron su bendición al referéndum en Crimea, criticaron después las sanciones de la UE y su posición contra el reconocimiento de la anexión a Rusia, los elogios a su presidente llenarían muchas páginas… “En Rusia me siento como en casa, no como en otros países europeos”, proclamaba Salvini sin pudor.

El escándalo del Metropol

Todo declaraciones, hasta octubre de 2018, cuando uno de los viajes terminó en los tribunales italianos con una causa por corrupción internacional, aún sin resolver (duerme el sueño de los justos en algún cajón de un juez milanés). Ya como ministro de Interior y vicepresidente del Gobierno, entonces acompañó a los empresarios italianos en una expedición en busca de inversiones.

Su agenda incluyó una reunión en el Hotel Metrópoli de Moscú con tres rusos ligados al Kremlin y dos italianos para discutir un suculento contrato de petróleo por valor de 1.500 millones de dólares con una comisión millonaria e ilegal para financiar la Liga Norte desde Rusia. Según los documentos en poder de los investigadores, el partido de Salvini habría recibido 65 millones de dólares.

Todo ello se supo más tarde, el 10 de julio de 2019. Alguien grabó la reunión del Metropol y BuzzFeed difundió el audio. Al principio, Salvini lo negó todo. Después aseguro que el acuerdo no llegó a cerrarse y que su partido no había recibido un euro.

Como recuerda estos días ‘Il foglio’, el pasado 24 de marzo pasado, algunos medios publicaron un informe sobre las relaciones del Gobierno ruso con grupos de le derecha europea, basados en documentos internos e emails: “Después del Metropol, no podemos tener más contactos con Matteo (Salvini). Necesitamos encontrar una persona fiable con la que nos podamos comunicar en Rusia y en Europa”, atribuye el diario italiano a Vladimir Yakushev, ministro de Putin.

Explicaciones

De lo que no cabe duda es que la publicación de ‘La Stampa’ ha sacudido la campaña electoral italiana y ha colocado a Putin en el centro del debate. Incluso Fratelli d’Italia, el partido con el que la Liga Norte forma la coalición de derechas junto a Forza Italia ha pedido explicaciones. Su líder y favorita para las próximas elecciones, Giorgia Meloni, se ha apoderado rápidamente de la bandera atlantista y ha señalado que “las cuestiones internacionales se deben aclarar”.

Desde el centroizquierda también se acumulan las peticiones para que Salvini comparezca en el Parlamento. Como la del secretario general del PD, Enrico Letta: “Las revelaciones sobre los lazos de Salvini con Rusia son inquietantes. Queremos saber si ha sido Putin quien ha hecho caer el Gobierno Draghi. Sería gravísimo”, ha subrayado. “Si fuera así, significaría que nos hemos vuelto como la Hungría de Orban”.

“Pido formalmente al Gobierno y a la autoridad para la seguridad nacional que pagan la máxima atención y garanticen el desarrollo de esta campaña electoral si influencias externas”, ha reclamado Letta.

En el mismo sentido se han manifestado el líder de Italia Viva, Matteo Renzi. y el ministro de Asuntos Exteriores y ex M5S, Luigi di Maio. “Debemos estar muy atentos ante la posible injerencia rusa en esta campaña electoral”, ha advertido Di Maio.

Después de lo ocurrido esta semana, suenan casi premonitorias las palabras de Draghi en su discurso ante el Senado, aquel con el que no logró los votos de la Liga Norte. “En política exterior hemos asistido a intentos de debilitar el apoyo del Gobierno a Ucrania, de debilitar nuestra oposición a los planes del presidente Putin”.

Sobre el autor de esta publicación

Isabel Longhi-Bracaglia

Isabel Longhi-Bracaglia (Madrid, 1968) es periodista. Comenzó a ejercer convencida de la importancia de la información local en varios medios hace más de 30 años (Efe, Onda Cero, Telemadrid y El Mundo). En este diario, se especializó primero en temas sociales, en temas de comunicación después y en información internacional al final, antes de decidir mudarse a vivir a Italia. Desde allí, observa y cuenta en Republica.com lo que ocurre en este país, que la fascina.