Incendios forestales

La UE registra un récord histórico de 660.000 hectáreas quemadas en lo que va de año, con España a la cabeza

La sequía y las temperaturas extremadamente elevadas en el continente europeo incrementan el riesgo de incendios forestales

Bomberos combatiendo un incendio forestal en Belin-Beliet, Francia

EUROPA PRESSBomberos combatiendo un incendio forestal en Belin-Beliet, Francia

En lo que va de año se han quemado 657.988 hectáreas debido a los incendios forestales en los países de la UE, un récord absoluto desde que hay registros a pesar de que estamos todavía a la mitad de la temporada de incendios.

España lidera la clasificación por países con 245.061 hectáreas devastadas por el fuego, según los datos recopilados por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés).

Por detrás se sitúan Rumanía, con 150.528 hectáreas quemadas, y Portugal, con 75.277. Francia, que se ha visto afectada por graves incendios en los últimos días, contabiliza 61.289 hectáreas.

Los casi 660.000 hectáreas devastadas suponen la cifra más alta desde que comenzaron a registrase este tipo de datos, en 2006, según el EFFIS, que destaca que este año no solo hay incendios de importancia en los países del Mediterráneo, sino también en otras latitudes más al norte que habitualmente no resultaban tan afectadas, como Eslovenia, donde se ha informado de los peores incendios en generaciones.

"Estamos solo a mitad de la temporada de incendios de 2022. Es un récord", ha destacado el coordinador del EFFIS, Jesús San Miguel Ayanz, según recoge la televisión pública alemana ARD.

"La sequía y las temperaturas extremadamente elevadas han afectado a toda Europa, lo que incrementa enormemente el riesgo de incendios forestales", ha apuntado. "La situación es muy preocupante y solo estamos a mitad de la temporada de incendios", ha destacado.

Incendios y sequía

Los incendios se extienden a amplias zonas de Europa, en un verano marcado por las altas temperaturas, la escasez de precipitaciones y la sequía, fenómenos que en años pasados afectaban preferentemente al sur europeo en verano.

Según datos del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus (CAMS), Europa experimenta condiciones extremas y prolongadas de calor y sequedad y un aumento de emisiones de incendios forestales en el oeste de Francia y la península Ibérica.

Según el CAMS, implementado por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo en nombre de la Comisión Europea, Francia ha registrado las mayores emisiones de carbono estimadas por los incendios forestales para junio, julio y agosto desde 2003 en el conjunto de datos del Sistema Global de Asimilación de Incendios (GFAS) a partir del 11 de agosto de 2022.

El científico principal del CAMS, Mark Parrington, explica que los índices de peligro de incendio muy extremos que se han pronosticado para amplias zonas del sur de Europa significan que la escala y la intensidad de cualquier fuego pueden aumentar considerablemente, así como los impactos en la calidad del aire.

La situación de este año, particularmente singular en el Reino Unido, ha llevado al Gobierno británico a declarar este viernes oficialmente el estado de sequía en algunos zonas del suroeste, sur, centro y este de Inglaterra.

El anuncio permitirá a las empresas suministradoras de agua potable iniciar una serie de restricciones del recurso hídrico con el objetivo de conservar las reservas.

Francia, que afronta una profunda sequía y temperaturas récord, ha pedido ayuda a Europa tras la peor ola de incendios en años que ya han calcinado más de 60.000 hectáreas en toda su geografía y en la que se centran todos los medios humanos y materiales de lucha contra el fuego.

Alemania, Grecia, Polonia, Rumanía, Austria y Suecia han ofrecido ayuda a Francia para reforzar la lucha contra los incendios en la que ya trabajan los 10.000 efectivos franceses, como anunció el presidente del país, Emmanuel Macron, en una red social.

En Portugal, el último informe del Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF, en sus siglas en portugués) detalla que este 2022, hasta el 31 de julio, los incendios han calcinado 75.277 hectáreas de masa forestal, un área un 59 % mayor que la media anual de los diez años anteriores.

Italia también atraviesa un verano marcado por la sequía, la peor en siete décadas, que ha secado gran parte de la cuenca del Po, el principal río del país que atraviesa todo su norte, causando un mal estado en los glaciares, como en la Marmolada, que el pasado julio colapsó y provocó un alud que arrastró y mató a once alpinistas.

Esta situación de sequía extrema ha favorecido los incendios. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), el fuego ha calcinado 32.921 hectáreas entre el 15 de junio y el 21 de julio, 4.000 más que en el mismo periodo del año anterior. Durante todo 2021, Italia perdió 159.437 hectáreas de arboledas.

De acuerdo con la organización Coldiretti, Italia ha registrado cinco grandes incendios al día desde el inicio del verano más cálido de la serie histórica, con un aumento de 0,98 grados de media, y estima que se necesitarán unos quince años para recuperar estas valiosas zonas verdes.

En Grecia, aunque la temperatura se encuentra en niveles normales para la época del año, con picos que alcanzan los 35 grados, el viento que sopla con rachas fuertes dificulta la extinción de las decenas de incendios que se registran a diario, la mayoría de ellos rápidamente controlables.

En España, en uno de los peores años de sequía e incendios, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, hasta julio pasado el fuego calcinó 245.061  hectáreas, una cifra que se va a incrementar con los consiguientes perjuicios a la biodiversidad.