TERREMOTO POLÍTICO EN PERÚ

La presidenta de Perú elude responder sobre un adelanto electoral

"Creo que la asunción de la Presidencia en esta oportunidad es un poco reorientar lo que hay que hacer con el país", señala Dina Boluarte

La presidenta de Perú elude responder sobre un adelanto electoral

EFEDina Boluarte, en una comparecencia en Lima este jueves

La nueva presidenta de Perú, Dina Boluarte, eludió este jueves responder si adelantará las elecciones, una petición elevada por varias voces, tras haber jurado el cargo este miércoles en reemplazo de Pedro Castillo, acusado de haber intentado dar un golpe de Estado.

"Sé que hay algunas voces que indican (que debe haber un) adelanto de elecciones y eso, democráticamente, es respetable. Creo que la asunción de la Presidencia en esta oportunidad es un poco reorientar lo que hay que hacer con el país", señaló Boluarte en una breve rueda de prensa antes de entrar al Palacio de Gobierno.

Del mismo modo, la presidenta dijo que, "más adelante, en coordinación con todas las organizaciones", verá las medidas alternativas para "mejor reorientar los destinos del país".
Además, la nueva jefa de Estado de Perú aseguró que todavía no tienen el nombre del próximo presidente del Consejo de Ministros.

La que fue primera ministra en la última etapa de gobierno de Pedro Castillo, Betssy Chávez, renunció ayer al cargo, como hicieron los miembros del Ejecutivo, a través de un escrito, luego de que el exmandatario dictara cerrar el Congreso, conformar un ejecutivo de emergencia y nombrar una asamblea constituyente.

Como ya hizo este miércoles en el Congreso durante su jura del cargo y posteriormente en sus reuniones con las distintas instituciones del país, en su segundo día en el cargo la presidenta reiteró la necesidad de una "tregua".

"Seguramente tienen muchas preguntas por hacerme, pero entiendan también que las circunstancias en la que se ha asumido esta alta responsabilidad no han sido las más óptimas", concluyó.

Sexto presidente en seis años

Perú amaneció este jueves con la resaca de una jornada inédita en la que vio cómo fracasaba un intento de golpe de Estado que apresuraba la caída de Pedro Castillo y la llegada al poder de Dina Boluarte, la sexta persona en ocupar desde 2016 el sillón presidencial de un país que, desde entonces, se ha visto incapaz de despejar los fantasmas de su permanente inestabilidad.

Las hiperpolarizadas elecciones de 2021, que se saldaron con la victoria, por la mínima, del maestro de escuela rural, auguraban pocas salidas a la gravísima crisis social, política y moral que Perú arrastra desde hace al menos seis años.

Estas sospechas se consumaron ayer con el suicidio político de Castillo quien, fiel a la tradición política de su país, acabó su mandato salpicado por procesos judiciales, como todos sus recientes antecesores, a excepción de Francisco Sagasti (2020-2021).

Kuczynski y Vizcarra

Con un resultado similar al que obtuvo Castillo el año pasado, el veterano economista Pedro Pablo Kuczynski (PPK) se impuso en los comicios peruanos de 2016, por escasos 40.000 votos, a su contrincante en las urnas, la derechista Keiko Fujimori.

Pero en medio del estallido de los escándalos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht, Kuczynski renunció en marzo de 2018 a la Presidencia, ante las denuncias de un intento de comprar votos en el Congreso para impedir su destitución.

Dos días después, el hasta entonces primer vicepresidente Martín Vizcarra ocupó la jefatura del Estado para dirigir un Gobierno que se caracterizó por su grave enfrentamiento con el Parlamento, dominado por el partido fujimorista Fuerza Popular.

En medio de estas tensiones, a fines de septiembre de 2019, Vizcarra disolvió constitucionalmente el Congreso y convocó a unas elecciones legislativas en enero de 2020, que dejaron un Parlamento muy fragmentado que agudizó la crisis política.

En noviembre de ese año, el hemiciclo peruano sometió a Vizcarra a un nuevo juicio político que acabó con su destitución, tras ser acusado de corrupción cuando fue gobernador de la sureña región de Moquegua (2011-2014).

Tres presidentes en una semana

Tras la caída de Vizcarra, el Congreso impuso en su lugar a su presidente, Manuel Merino, en un acto que la inmensa mayoría de la población peruana percibió como una amenaza a la democracia y desató una ola de protestas ciudadanas.

La brutal actuación policial para reprimir las movilizaciones causaron dos muertos por disparos y cientos de heridos, lo que retiró a Merino la ya escasa legitimidad social que tenía y terminó forzando su renuncia apenas cinco días después de haber asumido el cargo.

El presidente efímero fue reemplazado entonces por el también legislador Francisco Sagasti, del liberal Partido Morado, el tercer pgobernante en una de las semanas más trágicas de la reciente historia política del país.

Sagasti dedicó sus ocho meses de gestión a combatir la crisis económica y sanitaria causada por la pandemia de la covid-19 y a la organización de las elecciones de 2021, que ganó por sorpresa Castillo.

La primera presidenta

Las esperanzas de que Castillo rompiera la mala racha y completara su mandato hasta 2026 eran muy pocas, con un Parlamento altamente fragmentado y dominado por la oposición, pero el dirigente sindical cavó su propia tumba política a sus casi 17 meses de gestión.

Lo hizo mediante lo que ha sido calificado mayoritariamente como un fallido golpe de estado, en un intento de disolver el Congreso, que tenía entre manos un pedido de destitución presidencial, e intervenir la Justicia, además de gobernar por decreto.

Pero sus órdenes, que aún despiertan múltiples interrogantes, naufragaron rápidamente en las aguas de la inconstitucionalidad y anticiparon la llegada al poder de la vicepresidenta Dina Boluarte.

Mientras Boluarte se convertía en la gobernante número 131 en los 201 años de vida republicana del país y en la primera mujer de la historia en vestir la banda presidencial peruana, Castillo era arrestado y posteriormente llevado a la misma prisión donde el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) cumple una condena de 25 años de cárcel.

La Fiscalía recaba pruebas contra Castillo

La Fiscalía de Perú ha informado de que está recabando imágenes de las cámaras de seguridad del Palacio de Gobierno en busca de pruebas contra el ahora expresidente Pedro Castillo, que se encuentra detenido después de ser destituido por el Congreso tras una moción de censura en lo que muchos han calificado de intento de "autogolpe de Estado".

Así, los fiscales han puesto en marcha operaciones simultáneas en el Palacio de gobierno, la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros y varios Ministerios del país para hacerse con indicios en el marco de la investigación por presunta rebelión y conspiración contra Castillo.

Las diligencias, que están a cargo del área de Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales de la Fiscalía, se iniciaron después de que el Ministerio Público anunciara la apertura de una pesquisa preliminar contra Castillo por actuar supuestamente contra los poderes del Estado y el orden constitucional en Perú.

"Acabamos de terminar los lacrados de las cámaras, eso es lo que nos ha demorado. (Es) para ver a las personas (que acompañaban a Pedro Castillo durante la emisión del mensaje en el que dispuso cerrar el Congreso y establecer un gobierno de excepción)", ha señalado la fiscal Zoila Marianela, según informaciones de la emisora RPP.

Fuentes cercanas al asunto han sugerido que la expresidenta del Consejo de Ministros Betssy Chávez y su antecesor en el cargo, Aníbal Torres, aparecen en estas grabaciones. Hasta la sede de Gobierno se ha desplazado también la fiscal general, Patricia Benavides, y la fiscal Marita Barreto, coordinadora del equipo especial de fiscales contra la corrupción, junto a varios agentes de la Policía.