La guerra del litio, la 'cara B' de la invasión rusa a Ucrania

Moscú quiere incorporarse a la carrera por el 'oro blanco' y su vecino posee una de las mayores reservas de Europa, por la que ya se han interesado la UE y China

Foto de Alkem que muestra la explotación de una mina de litio en Argentina

AlkemFoto de Alkem que muestra la explotación de una mina de litio en Argentina

Hace tiempo que Europa, Rusia y EEUU perdieron la carrera del litio, uno de los minerales de moda, clave para fabricar las baterías de los teléfonos móviles y coches eléctricos. Hay que tener en cuenta que la gran parte de esta materia prima se encuentra en manos de Australia, Argentina, Brasil, Chile y China, que, sin ser el país que más reservas posee, es el mayor importador de litio y el primer productor de baterías del planeta. Y sin embargo Bolivia, que es quien más reservas posee, no le saca ningún provecho. Este último, en menor escala, es el caso de Ucrania. Y a partir de aquí podemos entender otra de las razones, no tan popular, de la invasión rusa.

Rusia se propuso hace un tiempo competir por ser uno de los mayores productores de litio. Y hace prácticamente nada, en diciembre de 2021, cerró un importante acuerdo con Argentina para que una compañía estatal, Uranium One, adquiriese el 15% de una empresa conjunta con la minera canadiense Alpha Lithium. Poco antes, en octubre, el canciller de Bolivia, Rogelio Mayta, se vio en Moscú con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, para abordar proyectos sobre la explotación del litio en el país sudamericano. El Gobierno andino se vio obligado a desmentir un acuerdo, pero el interés ruso era ya evidente.

Y es que, Rusia aún no produce litio en su país, algo en lo que avanza a paso ligero. En febrero de este año, Gazprom firmó un acuerdo con el Gobierno para producir el denominado 'oro blanco' en el yacimiento de gas y condensado de la compañía en Kovyktinskoye, en el este del país. Y sí, en ese momento, el presidente ruso, Vladimir Putin, ya había decidido invadir Ucrania.

Ucrania y su riqueza

Porque todo ese litio que ansía Moscú lo tiene el país vecino. Según 'The New York Times', investigadores ucranianos especulan con que la región oriental del país contiene cerca de 500.000 toneladas de litio, lo que convertiría al país en una de las mayores reservas del mundo. Eso sí, lejos del top-5 y sobre todo de Bolivia, que tiene 21 millones de toneladas, un cuarto de todos los recursos mundiales, y que forma parte del 'triángulo del litio' junto a Argentina y Chile, que se estima que pueden concentrar hasta el 90% de ese mineral en el planeta. Allí, en Bolivia, se juega otra guerra para controlar los recursos.

Aún así, las cifras no son desdeñables para Ucrania, que se podría convertir en una 'mina de oro' para Europa...Y para Rusia y EEUU. Y es que hay que tener en cuenta que la producción mundial de litio se ha triplicado entre 2015 y 2021 hasta alcanzar las 100.000 toneladas el pasado año. Y las previsiones es que estas cifras queden en ridículo con el paso de los años debido a su importancia para las baterías, sobre todo las de los coches eléctricos.

“Puede que no sea el motivo de la invasión, pero hay una razón por la que Ucrania es tan importante para Rusia. Y esa es su base mineral”, asegura al 'The New York Times' Rod Schoonover, científico y exdirector de medio ambiente y recursos naturales del Consejo Nacional de Inteligencia.

No en vano, la riqueza de Ucrania no solo se limita al litio, ya que además del petróleo, gas y uranio que posee, también es un país rico en minerales ferrosos como hierro y cromo y en metales no ferrosos como aluminio, cobre, zinc y titanio. A esto hay que sumar diamantes y yacimientos de oro.

Kiev, en busca de inversores

El caso es que la invasión rusa no se ha producido en un momento cualquiera, ya que ha tenido lugar en un momento en el que Ucrania, con el presidente Volodimir Zelenski al frente, estaba tratando de posicionarse como un actor fundamental en la producción de litio y diversas energías limpias.

Extracción de Litio en Chile

El problema de Ucrania, como le ocurre a los países sudamericanos, es que no tiene el dinero ni las infraestructuras necesarias para extraer el litio, que requiere de un proceso costoso de extracción, refinación, etc. Por eso, el Ejecutivo de Zelenski quiere atraer inversores, con el objetivo de convertir a Ucrania en uno de los centros más importantes para la producción de baterías y automóviles eléctricos a nivel mundial. Y a cambio obtener una gran suma de dinero para que el país pase a un siguiente nivel de desarrollo.

A finales del año pasado, Ucrania comenzó a subastar permisos de exploración para desarrollar sus reservas de litio, así como cobre, cobalto y níquel. Y ahí aparecieron China y Australia, que se adelantaron como en los últimos años al resto.

En concreto, desde Kiev, se subastan tres proyectos de 'oro blanco' que, por la guerra, están en suspenso: Kruta Balka con un contenido de óxido de litio del 0,86%; Dobra con un contenido de óxido de litio de 1,38%; y Shevchenkivske, con un contenido de óxido de litio del 1,1%. Este último yacimiento está en Donetsk, una región que Rusia reclama como suya.

Ucrania espera poder atraer entre estos y otros yacimientos más de 9.000 millones de euros, una cifra que podría aumentar si tenemos en cuenta que el precio del litio se ha triplicado en el último año ante la demanda de coches eléctricos.

China da un paso al frente

El pasado mes de noviembre, la china Chengxin Lithium se adelantó a todos y puso sobre la mesa su oferta, cuyo monte se desconoce, para acceder a los derechos de los tres depósitos de litio en subasta, en una medida que le daría a la compañía una sólida posición en la industria europea del litio. Shevchenkivske y Fold también han llamado la atención de European Lithium Ltd, que pese al nombre es una empresa australiana.

La compañía china, que fabrica productos químicos de litio para baterías de vehículos eléctricos dijo en septiembre que construiría una planta de litio en Indonesia y que está invirtiendo en proyectos mineros en Argentina y Zimbabue. Ucrania sería así una nueva conquista.

De momento, la mayoría del litio de China es importado desde Australia. Los chinos invierten, importan el material y luego lo refinan y procesan para fabricar las baterías. Y en eso, son los mejores. Por eso, un año más, la china Contemporary Amperex Technology (CAM) se ha posicionado como el mayor fabricante de baterías del mundo. Produjo ni más ni menos que el 32,6% de las baterías, de las que dependemos todos los europeos. Y además avanza para situarse en el número uno de los países que más yacimientos explota en su propio país, algo que conseguirá más pronto que tarde.

En esa tesitura, China se siente perdida en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con Occidente de espectador. No apoya a Moscú, que es su socio y fiel 'amigo' pero tampoco habla de invasión. Y mientras, piensa en la oportunidad de negocio que tiene en Ucrania, que se puede ir al traste, y en los múltiples negocios que ha ido cerrado con los ahora 'enemigos' de Moscú. 

Y Rusia, aunque una sus manos con China, piensa en Rusia. Y no quiere quedarse atrás en la guerra del litio, más si el que lo posee en grandes cantidades es su vecino.

¿Y Europa? ¿Y España?

Antes de la guerra, Europa llevaba meses intentando ganar posiciones frente a Ucrania y sus materias primas. El día 13 de julio del pasado año, la UE y Ucrania firmaron un Memorando de Entendimiento para una asociación estratégica sobre las materias primas y la cadena de valor de las baterías. En pocas palabras, un 'acuerdo' para que la UE también pueda 'pescar' en Ucrania con la excusa de la transición verde y digital.

Porque en la UE, solo Portugal cuenta con una producción de litio estable, y en un porcentaje bajo. Y eso que España tiene importantes depósitos para producirlo, lo que unido a las fábricas en funcionamiento pondrían en valor la movilidad eléctrica, situando al país como referente. Pero ahí chocan con un mal de difícil solución: progreso contra medioambiente y Gobiernos contra asociaciones ecologistas y vecinos que no quieren ver minas cerca de sus casas.

Y es que, en la provincia de Cáceres se encuentra el segundo mayor yacimiento de litio de Europa. El primero está en Portugal.

La mina de San José Valdeflórez, en Cáceres, tiene aproximadamente 1,6 millones de toneladas de carbonato de litio, según estimaciones. El problema es que la posible explotación de la mina ha chocado en los tribunales con la oposición de los vecinos, del Ayuntamiento y de la Junta de Extremadura. Sobre todo por el citado asuntos medioambiental, ya que aunque el litio sirve para impulsar las energías limpias, obviamente no deja de producir daños en el suelo que se explota.

Consciente de la necesidad de que en la UE vamos a la cola, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, señaló hace unos días la necesidad de "agilizar" los proceso de extracción de litio, cobalto y otras materias primas que se utilizan en la producción de baterías para reducir la dependencia de esta industria.

Maroto habló de la "necesidad de agilizar los procesos" y de contar con la financiación adecuada para que la producción de litio, cobalto y otras materias primas se pueda industrializar para reducir la dependencia de la industria europea de baterías de otros mercados.

"No se trata de competir dentro de Europa", sostuvo Maroto, sino de generar una autonomía industria en la industria del automóvil. En un paso más, señaló que "claramente estábamos quedándonos atrás como consecuencia de que otros países han ido más rápido".

El papel de Estados Unidos

Pero en toda esta guerra por 'conquistar' los recursos de Ucrania falta uno de los actores principales: Estados Unidos, al que le han comido la tostada por todos los frentes en la guerra del litio, tal y como le pasó con el petróleo.

Y es que, a pesar de que el país del tío Sam cuenta con algunas de las reservas de litio más grandes del planeta, solo produce 5.000 toneladas al año, que supone menos del 2% del suministro anual mundial, por lo que le viene de perlas hacer negocios con Ucrania, país al que se ha comprometido a defender a capa y espada y con el que el hijo de Joe Biden, Hunter, sabe muy bien lo que es hacer negocios. No en vano, Hunter formó parte de Burisma, la mayor empresa privada de gas de Ucrania, entre 2014 y 2019, mientras su padre era vicepresidente de EEUU e incluso intermediaba en el conflicto de Crimea.

Mientras EEUU se resitúa en el tablero, este mes Lithium Americas Corp anunció la compra de la empresa argentina Millennial Lithium Corp por 400 millones de dólares en acciones y efectivo, superando una oferta de la china Contemporary Amperex Technology Co Ltd (CATL). Un golpe a Pekín, que ha acercado posturas con Buenos Aires en los últimos meses con el propósito de crear una 'alianza' que amenaza con aplastar a todos sus competidores.

El poder del litio (y el paladio)

Ucrania está pues en una encrucijada con mucho litio y dinero en juego. Según la firma Benchmark Mineral Intelligence, citada por 'The Wall Street Journal', los precios del litio han subido este año un 240%. Y esto no ha hecho más que empezar.

Así pues, en medio de esta batalla que se juega al mismo tiempo que la guerra de Ucrania, países como Francia consideran factible que el aislamiento ruso acelere un pacto comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, así como entre el bloque europeo y Chile, como una alternativa para buscar "socios fiables" y 'compartir' materias primas como el litio, haciendo frente común a Rusia. En cualquier caso, Ucrania, que entraba dentro de los planes de la UE, se queda por ahora ahora al margen.

Y es que, tanto la crisis sanitaria del COVID-19 como la agresión rusa a Ucrania han demostrado una dependencia comercial europea de socios como Pekín y Moscú.

Las carencias de mascarillas y de semiconductores importados de China, así como de baterías de litio, pero también de paladio o titanio procedentes de Rusia son "vulnerabilidades" detectadas por la UE.

Con la batería de sanciones de la UE y sus socios a Rusia, el país se dirige a una "recesión profunda", según un informe publicado este lunes por JPMorgan. Pero la realidad es que Moscú no tiene pensado quedarse de brazos cruzados.

Así, las tensiones pueden tener un efecto sustancial en otros precios de las materias primas, como el paladio, cuyo suministro depende de Moscú en casi un 50% y que es esencial para producir semiconductores y para la industria automovilística.

Un alza importante de este mineral, forzado o no por Rusia, podría golpear un sector ya de por sí muy lastrado por la pandemia y volverse como un boomerang contra Europa, provocando un efecto dominó en el que se puede ver envuelta China. 

Ucrania está en guerra, pero hay otra paralela: la del litio y otros minerales para controlar los recursos y tener el poder de las energías renovables. Y esa acaba de empezar.

Te interesará saber ...

  • ¿Para qué sirve el litio?

    Tiene diferentes usos, pero el principal es la fabricación de baterías recargables como las que se utilizan en los coches eléctricos

  • ¿Cuáles son los principales productores de litio?

    En este orden, Australia, Chile, China, Argentina y Brasil

  • ¿Qué país tiene la mayor reserva del mundo?

    Bolivia, que tiene una reserva de litio que alcanza los 21 millones de toneladas, aunque apenas saca provecho de la misma

  • ¿Qué es el triángulo del litio?

    Es la zona geográfica ubicada en América del Sur, en el límite de Argentina, Bolivia y Chile, que concentra la mayoría de las reservas del planeta, muchas sin explotar

  • ¿Hay minas de litio en España?

    En España hay importantes yacimientos, pero desde 2011 no hay ninguna explotación activa. La intención del Gobierno es cambiar eso en un corto plazo, pese a las reticencias de CCAA y asociaciones ecologistas