Crisis política en Italia

La derecha y el M5S hacen caer el Gobierno de Draghi y abocan a Italia a unas elecciones anticipadas

La Liga Norte, Forza Italia y el Movimiento 5 Estrellas no han votado la confianza y han pedido ya elecciones anticipadas. Draghi esperará al final del trámite parlamentario con el debate del jueves para presentar su dimisión.

Mario Draghi

EFEMario Draghi

Mario Draghi se había puesto en manos de los senadores italianos y lo han dejado caer. Le han faltado apoyos que esperaba para superar su moción de confianza y después de haberse echado atrás en su decisión de dimitir, lo han empujado directamente a una única salida de esta crisis: presentar renuncia como primer ministro de Italia.

El rostro de Draghi, apagado y serio dejaba poco lugar a las sorpresas. Esta vez han sido sus socios de Gobierno del centro derecha, la Liga Norte y Forza Italia, y del Movimiento 5 Estrellas los que no han votado a favor de su continuidad. 

Al final ha obtenido 95 ‘síes’ contra 38 ‘noes’. Habría superado la votación, pero los números están muy por debajo de los que el jueves provocaron que presentara su dimisión. En realidad, solo el respeto de los plazos parlamentarios parecen justificar que no lo haya hecho inmediatamente después de la sesión del Senado.

El primer ministro no ha esperado siquiera a que terminaran las votaciones para abandonar la Cámara Alta. Ha salido, saludado, sonreído a los italianos que se encontraban en el exterior y se ha dirigido hacia la sede del Consejo de Ministros, el Palacio Chigi.

Se esperaba que después se dirigiera al Palacio del Quirinal para volver a presentar su renuncia al presidente de la República. Sergio Mattarella. Esta vez, sin posibilidad de rechazo. Pero ha decidido esperar a mañana jueves porque el trámite de la moción de censura incluía el debate en el Parlamento.

Justo una semana después de que comenzara todo, cuando los ‘grillini’ se ausentaron de la votación para apoyar al Gobierno. Entonces, el primer ministro no tuvo dudas sobre la gravedad de su significado y presentó la dimisión, que Mattarella rechazó con la esperanza de ganar tiempo para lograr recomponer la mayoría de Gobierno.

“Las votaciones de hoy en el Parlamento son un hecho muy significativo desde el punto de vista político”, declaró el pasado 14 de julio para justificar su dimisión. “Ha fracasado el pacto de confianza que sostenía este Gobierno”. 

Este miércoles ha fracasado el intento de “reconstrucción de aquella mayoría”, que había puesto como condición para continuar al frente del país. Con una advertencia: “Considero que un presidente del Consejo de Ministros no elegido en las urnas debe tener el apoyo más amplio posible del Parlamento”.

La única diferencia respecto al jueves pasado es que los senadores del M5S no han salido este miércoles de la sala. Han decidido escenificar su postura permaneciendo en la Cámara Alta sin votar, pero ser contabilizados como senadores presentes. 

En caso contrario, la salida de los 173 diputados de la Liga Norte (61), Forza Italia (51) y el Movimiento 5 Estrellas (61) habría dejado sin efecto la votación porque no se habría alcanzado el número mínimo de senadores exigido por el reglamento parlamentario.

Los votos de los partidos de derecha eran imprescindibles para evitar la caída del Gobierno. Y si durante la mañana parecían garantizados, las intervenciones vespertinas han cambiado su posición hasta decidir presentar una resolución propia y pedir “una profunda renovación del Gobierno”.

Cuando, después de su réplica, visiblemente irritado, Draghi ha anunciado que la única resolución sobre la que se iban a pronunciar los senadores italianos era la que recogía las dos escuetas líneas de la resolución del senador Pier Ferdinando Casini, ha provocado las iras del centro derecha. 

“El Senado, escuchadas las comunicaciones del presidente del Consejo de Ministros, las aprueba”, rezaba la brevísima resolución presentada por el senador Pier Ferdinando Casini. 

La Liga Norte y Forza Italia han decidido imitar el gesto que originó esta crisis política seis días antes. Como hicieron entonces los senadores del Movimiento 5 Estrellas, se han ausentado en el momento de la votación de la moción de confianza.

Ha faltado tiempo a los partidos para lanzarse a hacer campaña. Todos los que han votado contra la continuidad del Gobierno se han apresurado a reclamar elecciones anticipadas, “que sean los italianos quienes elijan el nuevo Ejecutivo”.

Como ha declarado el portavoz del Partido Democrático, Enrico Letta: “acaba de comenzar la campaña electoral”. Lejos del Senado, la líder de Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, celebraba durante un mitin el final de esta historia, el que ella reclama desde hace tiempo.

Ella podría ser la gran beneficiada de todo lo ocurrido. Las encuestas le otorgan el 25 % de los votos en caso de que se adelantara la cita con las urnas.

Lo cierto es que Mattarella tiene pocas alternativas. Podría nombrar un Gobierno técnico para intentar aprobar los presupuestos generales y las reformas necesarias para recibir otros 21.000 millones de los fondos europeos. Podría, pero nadie lo espera en Italia. Todos los analistas auguran la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones anticipadas este próximo otoño.

Finalmente, ni la presión social “sin precedentes” dentro del país ni la  política, fuera (de Bruselas a Estados Unidos) ni la disposición de Draghi a seguir han bastado para convencer a los senadores italianos. “Esta es una página negra para Italia”, ha twitteado el ministro de Asuntos Exteriores, Luigi di Maio.

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