Dos meses de protestas en Irán

Manifestantes incendian la vivienda de Jomeini, el exlíder supremo de Irán

Vídeos en las redes sociales muestran la vivienda del fundador de la República Islámica consumida por las llamas; los medios oficiales del régimen lo desmienten

Manifestantes incendian la vivienda de Jomeini, el exlíder supremo de Irán

TWITTERCaptura de uno de los vídeos que circulan en las redes sociales que muestran a manifestantes incendiado la casa de Jomeini

Un grupo de manifestantes ha incendiado la antigua residencia del fallecido líder supremo de Irán Ruholá Jomeini en el marco de las movilizaciones que se suceden desde hace dos meses a consecuencia de la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, detenida por supuestamente llevar mal puesto el velo.

Vídeos que circulan en redes sociales muestran las llamas consumiendo la vivienda de Jomeini, en la actualidad convertida en un museo en honor al fundador de la Revolución Islámica. Sin embargo, medios oficiales iraníes niegan que haya sido incendiada esta vivienda.

La casa se encuentra situada en la localidad de Jomein, lugar de nacimiento de Jomeini. Asimismo, manifestantes han incendiado un seminario religioso en Qom, una de las ciudades más sagradas en el país, según el portal de noticias Iran International.

La agencia de noticias Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, afirmó que un “pequeño” grupo de personas protestó el jueves frente a la casa donde nació el líder religioso en 1902 en la ciudad de Jomein, en el centro del país. Pero negó que los manifestantes prendiesen fuego a la vivienda reconvertida en un museo en honor del religioso, tal y como han anunciado activistas.

Jomeiní lideró la Revolución Islámica de 1979 y fue el primer líder supremo de la República Islámica, contra la que ahora protestan jóvenes y mujeres pidiendo su fin.

Irán vive protestas desde la muerte el 16 de septiembre de Masha Amini, tras ser detenida tres días antes por la Policía de la moral por llevar mal puesto el velo islámico.

Al grito de “mujer, vida, libertad”, el eslogan de las protestas, se suman consignas contra la República Islámica, los clérigos y el líder supremo de Irán, Ali Jameneí.

Las protestas se han intensificado desde el martes, tras un llamamiento de activistas a conmemorar las movilizaciones de 2019, en las que murieron 300 personas, según Amnistía Internacional.

En numerosas ciudades del país se están produciendo huelgas, pero es difícil conocer su alcance dadas las limitaciones de internet y la falta de información oficial.

Las movilizaciones también están siendo más violentas, con al menos dos ataques a tiros contra viandantes y fuerzas de seguridad que han dejado al menos 12 muertos en los últimos días.

Activistas han denunciado que las fuerzas de seguridad han aumentado la represión en los últimos días, mientras que Internet vuelve a una fuerte censura.

El portal de noticias Human Rights Activists News Agency (HRANA) estima que más de 15.000 personas han pasado a disposición policial, temporalmente o hasta el momento, desde el estallido de las protestas, que han costado las vidas de más de 330 personas, entre ellas medio centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad.

Además, hasta ahora cinco personas han sido condenadas a muerte por su participación en las movilizaciones, mientras que unas 2.000 han sido acusadas de diversos delitos por manifestarse.