Londres, centro del poder mundial en el funeral de Isabel II

Capilla ardiente funeral Isabel II

EFECapilla ardiente funeral Isabel II

La Abadía de Westminster se convertirá, el próximo lunes, en la cuna del poder del mundo. El funeral de Isabel II aglutinará a 500 jefes de Estado, que ya recibieron sus invitaciones, y están pendientes, algunos, de confirmar su asistencia. Las invitaciones al mayor funeral de Estado de lo que va de siglo XXI, también ha dejado importantes ausencias y se ha convertido en algo político.

La principal ausencia es la de Vladímir Putin. El presidente ruso quería separar la guerra de la invitación al funeral y el Kremlin, sorprendido, así lo manifestó: "Vemos como profundamente inmoral el intento británico de utilizar una tragedia nacional, que ha tocado los corazones de millones de personas en todo el mundo, con fines geopolíticos para ajustar cuentas con nuestro país en unos días de duelo", dijo María Zajárova, portavoz de Exteriores de Rusia, en un comunicado.

Putin envió un telegrama de condolencias tras la muerte de la monarca la semana pasada, pero -aunque le hubieran invitado- "no tenía planes de participar en las exequias u otros actos desde el principio", se apresuró a afirmar su portavoz, Dmitri Peskov. Fuera de la lista queda también su socio, Bielorrusia.

Fuera de la lista también está su socio, Bielorrusia, que tampoco recibió invitación. Siria, Afganistán y Venezuela tampoco han sido invitados, ya que Reino Unido no tiene relaciones diplomáticas con estos países y Birmania, antigua colonia británica, tampoco estará representada en el funeral.

Por otro lado, al no haber recibido invitación, los jefes de Estado de Nicaragua, Corea del Norte e Irán no no podrán acudir pero sí podrán enviar a sus embajadores en representación de estos países.

Una ausencia notable, sin embargo, será la del papa Francisco, que ha confirmado este viernes que no viajará a Londres para el funeral. El secretario para las Relaciones con los Estados y Organizaciones Internacionales, el religioso Paul Gallagher, sustituirá al Santo Padre, según ha precisado el portavoz del Vaticano.

Las invitaciones

Sí tendrán invitación en cambio el presidente francés, alemán e italiano, así como la presidenta de la Unión Europea. También estarán los líderes de Corea del Sur, Brasil y Turquía.

La delegación de Estados Unidos en el funeral de Isabel II estará representada por Biden y la primera dama que han confirmado la invitación, mientras la prensa especula que también podrían acudir los Obama. Como anécdota, Biden y la primera dama acudirán al funeral en su limusina blindada -'la Bestia'- mientras que, en principio, el resto de mandatarios lo harán en autobús.

China también tendrá representación en la despedida de Estado de Isabel II pero no acudirá el presidente Xi, si no que lo hará el vicepresidente Wang Qishan. Sorprende esta invitación ya que a varios diputados británicos se les prohibió viajar a China y se les congeló sus activos debido a sus campaña contra la represión china a la minoría uigur.

También tienen invitación los considerados países autoritarios como Egipto o Arabia Saudí que todavía no han dado el sí oficial. El presidente de Israel, Isaac Herzog, y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Thani acudirán pese a que muchos de los presidentes de Oriente Próximo no han confirmado la asistencia alegando motivos de seguridad.

Aunque el plazo de respuesta ya ha expirado, la complejidad de la logística y del dispositivo de seguridad ha retrasado la confirmación de varios invitados. Sí se espera a los 56 representantes de la Commonwealth, de los que 15 han tenido a la reina como jefa de Estado. El 'premier' canadiense, Justin Trudeau, el australiano, Anthony Albanese, y la neozelandesa, Jacinda Ardern, ya han confirmado.

Las casas reales

La realeza tendrá una importante presencia y es que la familia real británica está emparentada con varias casas reales como en el caso de la española. Felipe VI y Letizia han confirmado su asistencia mientras que Juan Carlos I y Sofía, acudirán a título personal, tras recibir una invitación separada. Los monarcas de Bélgica, Países Bajos, Noruega, Dinamarca y Mónaco también estarán presentes.

El emperador de Japón, Naruhito, y la emperatriz Masako han partido ya camino del funeral en el que será el primer viaje al extranjero desde que ascendieron al trono en 2019.

No es tradición que los emperadores de Japón acudan a funerales, algo que solo ha sucedido en una ocasión, cuando el ahora emperador emérito, Akihito, y su mujer, Michiko, estuvieron presentes en las exequias por el rey Balduino de Bélgica en 1993.

Ni Akihito ni Michiko, de 88 y 87 años respectivamente, acudirán en esta ocasión a Londres.

Presentes en la despedida de Estado de Isabel II estarán además representantes destacados del mundo de la cultura, el arte y la sociedad. Será también la ocasión de Liz Truss de estrenarse como 'premier' a nivel internacional. A lo largo del fin de semana se reunirá en privado con varios de los líderes como Biden, Albanese y Ardern, entre otros.

Largas colas

El último adiós a Isabel II está obligando a los ciudadanos a hacer largas colas de espera aumentando la preocupación de que muchos de los que están llegando hoy, no puedan ver a la difunta reina de Reino Unido.

La kilométrica fila para acceder a la capilla ardiente de Isabel II cerró más de siete horas el viernes lo que aumentó la espera y la preocupación de las autoridades ya que se podrían alcanzar las 24 horas de espera con temperaturas muy bajas.

El Servicio de Ambulancias de Londres y otras organizaciones sanitarias han atendido al menos a 435 personas mientras estaban en la cola para acceder a la capilla ardiente de la reina Isabel II en el Palacio de Westminster.

Según ha detallado el Servicio Nacional de Salud, la mayoría de los casos han estado relacionados con desmayos. Así, el Servicio de Ambulancias de Londres ha recordado a quienes se pongan en la fila la importancia de llevar consigo medicamentos para dolores de cabeza o musculares y ropa adecuada para las cambiantes condiciones meteorológicas de Londres.

Pese a que el acceso a la fila se había paralizado, los ciudadanos que quieren pasar por la capilla ardiente ubicada en Westminster Hall, el edificio más antiguo de la sede parlamentaria, ya se habían alineado en otro lugar a la espera, lo que los medios británicos bautizaron con ironía "la cola de la cola".

En el momento del cierre, la extensión de la fila se acercaba a los ocho kilómetros y alcanzaba el parque Southwark, en el barrio de Rotherhithe, en el sureste de la capital, tras extenderse a lo largo de la orilla sur del río Támesis.

Carlos III y sus hermanos, Ana, Andrés y Eduardo, celebraron también el viernes la "vigilia de los príncipes", la tradición de velar el ataúd, como lo hicieron el lunes en la catedral de St. Giles en Edimburgo.