Francia vuelve a las urnas para elegir a sus diputados en la gran revancha de Mélenchon y la última prueba para Macron

Primera y segunda vuelta. 12 y 19 de junio. Francia vuelve a las urnas esta vez para elegir a sus diputados. La coalición de izquierdas, con sed de revancha, busca a toca costa la cohabitación y con ella un Parlamento hostil que pueda provocar hasta un cambio de Gobierno. Macron muestra su inquietud ante la posibilidad de que Mélenchon sea su primer ministro, con la consiguiente pérdida de la mayoría absoluta y de su personalísimo proyecto político. Mientras, Marine Le Pen, la finalista junto a Macron en las presidenciales, parece diluida en una campaña descafeinada por el cansancio de un sistema a doble vuelta, sobre el que amenaza de nuevo la abstención

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Elecciones legislativas en Francia

"¡No se decidió nada!" Jean-Luc Mélenchon resume con esta frase las elecciones presidenciales del pasado mes de abril en Francia. Con este lema y con el espíritu de revancha, el líder de la coalición de izquierdas Nueva Unión Popular Ecológica y Social (conocida como Nupes) se ha hecho un hueco destacado en la campaña a las elecciones legislativas. Y no parece ir desencaminado Mélenchon con su principal argumento: el pasado 24 de abril, los franceses votaron por el actual presidente Emmanuel Macron para evitar la llegada al Elíseo de la ultraderechista Marine Le Pen, pero no le votaron por sus propuestas o por su plan de Gobierno.

En este contexto, cuando este domingo se elige en primera vuelta los diputados de la Asamblea Nacional francesa, la coalición de izquierdas de Mélenchon parece estar poniendo difícil y mucho a Macron y su coalición Ensemble! la posible reedición de una mayoría absoluta en el Parlamento.

Durante la campaña esta coalición de Francia Insumisa, Ecologistas, el Partido Socialista y el Comunista -con el eslogan, 'Mélenchon, primer ministro'- ha logrado situarse en los primeros puestos de los sondeos hasta llegar a igualarse con Macron. Y lo ha hecho con la idea de que estas legislativas son en realidad una "tercera vuelta", una nueva oportunidad para medirse con el presidente de la Quinta República.

Así, este domingo los franceses acuden a las urnas para renovar los 577 diputados de la Asamblea Nacional francesa en una primera vuelta en la que el partido oficialista y la coalición de izquierdas parten como favoritos, con los de Macron con muchos más diputados de cara a la segunda vuelta del 19 de junio, pero con la amenaza de perder la mayoría absoluta ante la irrupción de Mélenchon y la prácticamente desaparecida Agrupación Nacional de la ultraderechista Marine Le Pen, la misma que se disputó el Elíseo en segunda ronda junto a Macron.

Los sondeos. La izquierda y el centro encabezan los sondeos previos a la cita de este domingo con las urnas, algo que ha comenzado a incomodar a Macron y a dar alas a Mélenchon en una campaña un tanto descafeinada.

  • Un sondeo del instituto demoscópico Ipsos daba este jueves un empate técnico a izquierdistas y centristas. La Nupes encabezaría con un 28 %, seguido por la coalición Ensemble! de Macron (27 %). La formación de Le Pen se quedaría en el 19,5 %.
  • El reparto de escaños, influido por el sistema a dos vueltas -no proporcional-, prevé entre 260 y 300 para Ensemble! y entre 175 y 215 para la Nupes, mientras la Agrupación Nacional quedaría relegada a menos de 55, según recoge Efe. De este modo, la mayoría absoluta, situada en los 289 asientos, estaría en peligro para la alianza macronista.
  • Otro sondeo realizado por Ifop-Fiducial para la cadena LCI TV indica que la formación del mandatario podría hacerse con una horquilla de entre 250 y 290 en la Asamblea Nacional, lo que supone un descenso respecto a las estimaciones del pasado mes de mayo.
  • Macron necesita hacerse con 289 escaños del total de 577 que forman el Parlamento para mantener la mayoría absoluta.
  • La coalición de izquierda, la Nueva Unión Popular Ecologista y Social (Nupes), podría hacerse con entre 195 y 230 escaños, un claro aumento respecto a los datos recabados anteriormente.

La abstención. Como en las elecciones presidenciales de abril, la abstención podría tener un papel fundamental en las elecciones de este fin de semana. Según los sondeos, esta podría superar el récord del 51,3 por ciento registrado hace cinco años.

  • El hecho de que las legislativas se celebren después de las elecciones presidenciales provoca una campaña de baja intensidad y por consiguiente una cierta apatía entre el electorado, poco movilizado para unas segundas elecciones de nuevo a dos vueltas.
  • Esta falta de movilización afecta a los denominados electores intermitentes, de clases populares y a los más jóvenes, un elenco del que se podría beneficiar tanto la ultraderecha de Le Pen como la coalición de izquierdas de Mélenchon.

Las dos vueltas. Francia renueva su Asamblea en unas elecciones también a dos vueltas, el mismo sistema electoral empleado en las elecciones a la presidencia del pasado mes de abril.

  • Los franceses eligen mediante este sistema al diputado de su distrito de un total de 577 que tiene la Asamblea Nacional.
  • El candidato que recibe una mayoría absoluta de votos válidos y un total de votos igual al 25% del electorado registrado es elegido en la primera vuelta.
  • Si ninguno alcanza este porcentaje, se lleva a cabo una segunda ronda entre aquellos candidatos que recibieron un total de votos igual al 12,5% del electorado inscrito.
  • Se elige al candidato que reciba más votos en la segunda vuelta.
  • En Francia no existe el reparto de escaños por porcentajes ni más diputados por circunscripción: el que gana se lleva todo.

Emmanuel Macron

La cohabitación. En la Quinta República de Francia, el presidente es el jefe de Estado y el primer ministro es el jefe del gobierno, que es nombrado sobre el papel por el mandatario, pero a propuesta de la mayoría de la Asamblea Nacional que es lo que se elige los días 12 y 19 de junio. Cuando un presidente y un primer ministro comparten mandato pero son de diferentes partidos políticos se denomina cohabitación.

  • Y la cohabitación es el escenario al que pretende llegar el líder de la coalición de izquierdas Jean-Luc Mélenchon mediante la consecución de la mayoría de la Asamblea Nacional (289 diputados).
  • De esta manera, su conglomerado de izquierdas se haría con el triunfo en las legislativas, convirtiéndose él en primer ministro, el mismo que convertiría el Parlamento en un lugar hostil para el presidente Macron y sus políticas y que podría provocar incluso un cambio de Gobierno.
  • Si Macron perdiera la mayoría absoluta, su partido y sus aliados de centro debería luchar unidos para sacar adelante sus proyectos, bien en coalición o haciendo acopio de los votos necesarios en cada momento.
  • Aunque es el presidente quien nombra al primer ministro, legalmente lo puede hacer, la tradición y la norma no escrita suele determinar que el jefe del Estado tenga en cuenta el resultado de las legislativas a la hora de elegir al jefe del Gobierno.
  • Sobre el terreno, la cohabitación supone un mayor protagonismo del primer ministro, puesto que es quien tiene todas las prerrogativas a la hora de gobernar, con un presidente que mantiene únicamente su estatus a nivel de política exterior y defensa.
  • Esta fórmula no sería nueva para Francia que ya vivió esta situación en 1986, 1993 y 1997: las primeras bajo la presidencia del socialista François Mitterrand y la última con el conservador Jacques Chirac.

Las posibilidades reales de que Mélenchon sea primer ministro Pese a la buena campaña que ha realizado el líder de Francia Insumisa, aprovechando el tirón de las presidenciales y el perfil bajo que ha mantenido Macron, y pese a que los sondeos le son favorables, la posibilidad de que la coalición de izquierdas de Mélenchon se haga con el control de la Asamblea Nacional francesa son difíciles.

  • Sus posiciones radicales ante toda cuestión provocan un efecto de criba entre los electores, lo que le puede llevar a un buen resultado en la primera ronda que se verá desinflado en la segunda.
  • La propia unión de toda la izquierda francesa en una coalición le resultaría favorable de cara a la primera vuelta, porque evita la división de ese voto de izquierdas, pero que no será definitiva para obtener el triunfo en la segunda ronda.
  • Para ganar el próximo 19 de junio, la alianza de Mélenchon debería disponer de una reserva de votos, algo de lo que carece dado su corto recorrido político y que además se verá condicionada por la geografía del voto, muy concentrado en determinadas regiones francesas.
  • El hecho de que estas elecciones sean consideradas como la gran revancha de Jean-Luc Mélenchon ha ayudado a situarle en una buena posición en los sondeos, influidos más por su propia personalidad que por los liderazgos locales que posee de cara a estas elecciones, que son al final como 577 pequeñas elecciones presidenciales.

¿Y si Macron elige a otro de la coalición que no sea Mélenchon? Sería la tercera vía. Si la coalición de Mélenchon gana finalmente la mayoría en la Asamblea francesa, el presidente de la Quinta República podría poner en marcha esa tercera opción con el único fin de evitar que el líder izquierdista llegue como primer ministro a Matignon.

  • Así, Macron respetaría la tradición, elegiría a un miembro de la oposición -de la coalición ganadora- pero no a su líder.
  • Aunque mucho se ha especulado en estos días con esa posibilidad, incluso poniendo nombres como el de Mathilde Panot, presidenta de Francia Insumisa en la Asamblea o el de Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista, lo cierto es que la coalición se ha preparado para este escenario.
  • Durante las conversaciones previas para cerrar la alianza de izquierdas de cara a estas legislativas, se dejó plasmado que sería Jean-Luc Mélenchon el elegido para acudir a Matignon como primer ministro en caso de victoria.

Marine Le Pen o el fantasma de la campaña. Totalmente ausente en estas elecciones legislativas, Marine Le Pen y su partido han pasado de retar a Macron en la presidencia a pasar desapercibida en esta última campaña.

  • Después de conseguir uno de los mejores resultados de un partido de ultraderecha en la historia reciente, la ultraderechista ha quedado marginada ante el duelo en el que se ha convertido esta cita con las urnas: Macron-Mélenchon.
  • Los sondeos sitúan al partido de Le Pen en el tercer puesto en la primera vuelta, pero el sistema electoral a dos rondas le daría en la cita del 19 de junio entre 20 y 40 diputados a su Reagrupación Nacional.
  • La ultraderechista sabe que históricamente las legislativas francesas no han ido a favor de su formación, como demuestran sus 6 diputados en la última legislatura, por lo que Le Pen parece resignada a perder esta cita, pese a haber quedado finalista en las presidenciales de hace apenas dos meses.

Una campaña marcada por la (in)seguridad. La reforma de las pensiones, la sanidad y la educación públicas, así como la 'siempre presente' cuestión de la emigración han centrado el debate en estas elecciones. Pero lo que realmente ha marcado la campaña ha sido la (in)seguridad.

  • Los incomprensibles incidentes en la final de la Liga de Campeones del pasado 28 de mayo fueron un auténtico punto de inflexión en la Francia preelectoral.
  • Las imágenes de caos a la entrada y salida del partido Real Madrid-Liverpool en las afueras de París dieron la vuelta al mundo, así como las noticias de robos o el uso de gases lacrimógenos por parte de la Policía.
  • Estas secuencias imprimieron presión a un país en continua campaña desde las elecciones presidenciales de abril, convirtiendo la seguridad en una auténtica cuestión a debate.
  • A estos incidentes y bajo dicha presión, hubo que añadir la muerte de una joven a disparos de unos agentes tras saltarse un control policial en pleno centro de París, un hecho que acabó encendiendo la campaña a las legislativas con un polémico tuit de Mélenchon: "La policía mata".

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