LA MUERTE DE ISABEL II

El primer discurso de Carlos III: "Como hizo la reina con tanta devoción, os serviré con lealtad, respeto y amor"

En un emotivo discurso, en un tono casi familiar, el monarca rinde tributo a su madre Isabel II, se compromete a mantener los principios constitucionales, destaca la "amorosa ayuda" que tendrá de la reina consorte, su esposa Camila, y nombra a sus hijos Guillermo y Enrique, así como a sus esposas, Kate y Meghan

El discurso del rey Carlos III, seguido en todo el mundo

EFEEl discurso del rey Carlos III, seguido en todo el mundo

Primer discurso del rey Carlos III tras la muerte este jueves de Isabel II. Serio, sereno y emocionado, el ya rey de Inglaterra se compromete a seguir el legado de su madre y a mantener los principios constitucionales: "Como hizo con tanta devoción la reina, os serviré con lealtad, con respeto y con amor tal y como lo he hecho durante toda mi vida". En un mensaje televisado, aunque grabado con anterioridad, en un tono casi familiar, pero con mensajes clave bien marcados por a quién iban dirigidos. El nuevo monarca anunciaba la designación de su hijo y heredero, mencionando a Guillermo, y a su esposa, Catalina, como nuevos príncipes de Gales, subrayando que asume los títulos escoceses. El nuevo rey no ha pasado por alto la mención a su otro hijo, Enrique, y a su nuera Meghan, y ha tenido además una especial dedicatoria para su esposa y reina consorte: "Cuento con la amorosa ayuda de mi querida esposa, Camila".

Vestido con traje y corbata, ambos de color negro, un rey emocionado y cercano basaba el inicio de su mensaje en el tributo a su madre, la reina Isabel II, fallecida este jueves tras 70 años de reinado. "La reina Isabel tuvo una vida bien vivida, una promesa con el destino cumplida. Ahora es llorada en el momento de su muerte. Yo renuevo hoy esa promesa a todos de servicio a lo largo de toda la vida".

En un discurso de unos nueve minutos, grabado con anterioridad en el Salón Azul del Palacio de Buckingham, y pese al tono familiar empleado, Carlos III dejaba claros los principios en los que va a basar su reinado, comenzando por su compromiso con los principios constitucionales.

"Como la propia reina hizo con tanta devoción, yo también me comprometo ahora para el resto del tiempo que Dios me conceda a defender los principios constitucionales, el corazón de nuestra nación", manifestó. "Os serviré con lealtad, con respeto y con amor, como he hecho toda mi vida", aseguraba el rey junto con una fotografía de Isabel II situada a su izquierda.

"Cuento con la ayuda amorosa de mi querida esposa Camila. En reconocimiento de su leal servicio público desde nuestra boda hace 17 años, se convierte en mi reina consorte. Sé que ella aportará a su nuevo rol la devoción firme al deber de la que he llegado a depender tanto", aseguró el monarca, en un importante gesto ante su esposa, cuya figura ha tardado en calar entre los británicos, que durante años han visto como "la amante". "Sé que estará a la altura de las exigencias de su nuevo papel".

El nuevo rey de Inglaterra ha pasado a mencionar a sus hijos, comenzando por el nuevo heredero, Guillermo, del que se mostraba "orgulloso" de nombrarle príncipe de Gales, el mismo título que él mismo ha ostentado hasta el fallecimiento este jueves de la reina. "Asume los títulos escoceses que tanto han significado para mí. Con Catalina a su lado (...)  nuestros nuevos príncipe y princesa de Gales seguirán inspirando y dirigiendo nuestros debates nacionales".

Carlos III no se ha olvidado de su hijo pequeño, Enrique, ni de su nuera, Meghan, pese a la controversia suscitada por su marcha del país y sus enfrentamientos con la todopoderosa prensa británica. "Expreso mi amor por el príncipe Enrique y Meghan, mientras siguen construyendo sus vidas en el extranjero".

En un tono íntimo, casi solo comprensible en el sentir del lenguaje británico, el nuevo rey finalizaba: "A mi querida mamá, mientras comienzas tu último gran viaje para unirte con mi querido papá, quisiera decirte simplemente esto: gracias. Gracias por tu amor y la devoción a nuestra familia y también a la familia de naciones a la que has servido de manera tan diligente todos estos años".

Y como no podía ser de otra manera, finalizaba con William Shakespeare y un verso de Hamlet: "Que los coros de los ángeles te acompañen al celeste descanso".

Misa en San Pablo

El mensaje del rey Carlos III se difundía con puntualidad inglesa a las 19.00 hora peninsular española al inicio en la catedral de San Pablo de Londres de la misa formal en recuerdo de la reina de Inglaterra Isabel II. Se trata del primer evento religioso en homenaje a la difunta monarca y que ha contado con la presencia de civiles y personalidades políticas, como la primera ministra británica, Liz Truss; el líder de la oposición, Keir Starmer; y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, según recoge la BBC.

Junto a ellos, otros cerca de 2.000 ciudadanos anónimos, tras ser acreditados por el Centro Local de Información en los jardines de Carter Lane, han podido ingresar en la catedral londinense para rendir homenaje a la monarca.

Tras escuchar el discurso del rey, el deán designado, Andrew Tremlett, encargado de dirigir la misa, ha tomado la palabra para recordar a la reina por su "larga vida de servicio" al país y los Estados miembros de la Commonwealth.

Por su parte, Truss, ataviada con un traje negro de luto, se ha levantado de las primeras filas de la catedral para dirigirse al altar y leer la Epístola a los Romanos, el sexto libro del Nuevo Testamento en el que se afirma que "vivamos o muramos, del Señor somos".

El ya rey Carlos III y la reina consorte, Camila, marcan el inicio del reinado rompiendo el protocolo en Buckingham.

El ya rey Carlos III y la reina consorte, Camila, marcan el inicio del reinado rompiendo el protocolo en Buckingham. EFE

Tras la misa en San Pablo y tras el mensaje a la nación, los actos de proclamación de Carlos III continúan este sábado, cuando será oficialmente proclamado rey de Inglaterra. Este viernes, el nuevo rey protagonizaba uno de los gestos de la jornada y en el que muchos han visto señales de lo que será su próximo reinado. Al llegar al palacio de Buckingham,  el nuevo rey rompía el protocolo para saludar y estrechar la mano a los centenares de personas congregadas en el entorno. Junto a él, su esposa y reina consorte, Camila. Ambos recorrieron la ofrenad floral depositada a las puertas del palacio, antes de hacer entrada. Comenzaba el reinado de Carlos III, tras toda una vida a la sombra de su madre, Isabel II.

El rey que vivió a la sombra de su madre

Nacido en Londres en noviembre de 1948 bajo el nombre secular de Carlos Felipe Arturo Jorge, acudió con apenas tres años a la coronación de su madre, convirtiéndose inmediatamente en duque de Cornualles, título que la corona británica concede a los herederos al trono.

En 1955, cuando tenía siete años, la reina Isabel II y su marido Felipe, el duque de Edimburgo, acordaron que Carlos acudiera de forma presencial a la escuela, rompiendo así con la tradición de que los herederos al trono tuviesen asignados un tutor personal.

Formado en Inglaterra y Escocia, el príncipe de Gales también estuvo de intercambio en 1966 en Timbertop, un centro educativo de Melbourne, en Australia. Más tarde, en 1967 ingresó en la Universidad de Cambridge para estudiar arqueología y antropología, cambiando a historia dos años más tarde.

Con formación como piloto de la aviación británica, la Royal Air Force (RAF), Carlos optó finalmente por iniciarse en la carrera naval en el Royal Navy College, siguiendo los pasos de su padre, su abuelo y dos de sus bisabuelos.

Matrimonio con Diana Spencer y Camila Parker

Con 33 años, el príncipe Carlos contrajo matrimonio con la aristócrata Diana Spencer, culminando así un breve noviazgo con una ceremonia que fue retransmitida por los medios de comunicación y que fue vista por 750 millones de personas.

Al año siguiente, en 1982, Diana dio a luz al primer hijo del matrimonio, el príncipe Guillermo, y apenas dos años después, en septiembre de 1984, nació su hermano, el príncipe Enrique.

Después de once años de matrimonio y conocidos por sus numerosas giras por el extranjero, los príncipes de Gales anunciaron su separación y, más tarde, ya en agosto de 1996, se certificó el divorcio.

Pese a la separación, Diana seguía siendo considerada como parte de la Familia Real británica, residiendo por tanto en el Palacio de Kensington, cumpliendo con su agenda y realizando su trabajo público con organizaciones benéficas.

Imagen de parte de la familia real tras la muerte de Diana de Gales. EFE

Imagen de parte de la familia real tras la muerte de Diana de Gales. EFE

En agosto 1997, cuando Diana se encontraba de viaje en París, sufrió un accidente automovilístico en el que perdió la vida, tras lo que Carlos se trasladó a la capital francesa para recuperar el cuerpo de su exmujer y trasladarlo a Londres.

Tras la tragedia, el príncipe de Gales pidió a los medios de comunicación respetar la intimidad de su familia, especialmente la de sus hijos Guillermo y Enrique, que en aquella época apenas tenían 15 y doce años, respectivamente. Uno de los principales objetivos del heredero era lograr que sus hijos pudieran gozar de cierta normalidad durante su periodo escolar.

Después de anunciar su separación de Diana, Carlos confirmó una relación sentimental con Camila Parker, a quien ya conocía desde hacía años. De hecho, el heredero concedió una entrevista para la BBC en 1994 donde confirmó haberle sido infiel a Diana con Camila.

Este episodio, sumado a los problemas matrimoniales que también enfrentaban las relaciones de sus hermanos, la princesa Ana y el príncipe Andrés, derivaron en una fuerte caída de la popularidad de la monarquía.

Finalmente, tras décadas de noviazgo, la pareja contrajo matrimonio en abril de 2005 en una ceremonia civil celebrada en Windsor y con cerca de 800 invitados. Tras este momento Camila pasó a ser reconocida como duquesa de Cornualles.

Mayor protagonismo

En los últimos años, después de décadas a la sombra de su madre, el príncipe Carlos ha ido ganando más protagonismo en actos oficiales a medida que la reina sumaba años y se veía aquejada por sus problemas de salud.

Una de las últimas intervenciones de Carlos en sustitución de la reina fue en la ceremonia de apertura del Parlamento de Reino Unido, celebrada en mayo de 2022. Isabel II se ausentó alegando "problemas de movilidad", si bien, según el Palacio de Buckingham, su no comparecencia se decidió a última hora.

Sin embargo, a medida que la reina Isabel ha ido cumpliendo años y se ha podido vislumbrar la entronización de Carlos, la población británica ha ido perdiendo su afinidad con la monarquía. En la última encuesta realizada por la firma YouGov con motivo del Jubileo de Platino de la reina, se señala que el apoyo a la corona ha disminuido más de un trece por ciento en la última década.

El estudio demoscópico señala que la población afín a la corona ha pasado de un 75 por ciento en 2021 a un 62 por ciento en 2022. Todo ello sumado a que más de un quinto de los encuestados consideran que Reino Unido debería contar con un jefe de Estado elegido democráticamente en sustitución de la monarquía.