El gasoducto Nord Stream 2, en el trasfondo de la crisis

La construcción del gasoducto ruso, que llevará 55.000 millones de metros cúbicos de gas a Alemania, deja a Europa a merced de los 'caprichos' políticos y geoestratégicos de Vladimir Putin, tal y como está ocurriendo con la actual crisis de Ucrania

Nord Stream 2, la clave en la crisis de Ucrania

EUROPA PRESSNord Stream 2, la clave en la crisis de Ucrania

El gasoducto Nord Stream 2 unirá Rusia, a través del mar Báltico, con Alemania. Anunciado en el año 2015, consta de dos tuberías de 1.200 kilómetros, con un valor de 11.000 millones de dólares y con una capacidad total para transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Más allá de estas características y del proyecto inicialmente comercial, el gasoducto lleva consigo toda una batalla política 'subterránea' con consecuencias geoestratégicas que ahora, con la tensión en torno a Ucrania, comienza a brotar.

La unión a través de una tubería entre Rusia y Alemania (este gasoducto duplica la capacidad del Nord Stream 1, que ya lleva el gas a casi 30 millones de hogares alemanes) deja a Europa a merced de las decisiones de Rusia y, por ende, de Vladimir Putin. Estados Unidos y Alemania alcanzaron en julio un acuerdo que permitía finalizar el proyecto del gasoducto, al que inicialmente se opuso la Administración del presidente Joe Biden al considerar que se trataba de una iniciativa que Rusia podría usar para ganar influencia, tal y como está ocurriendo.

El pasado 29 de diciembre, la empresa de gas rusa Gazprom concluyó el llenado de gas del segundo hilo del gasoducto Nord Stream 2, y según su presidente, Alexei Miller, ambos hilos del gasoducto están preparados para ser explotados. Según los datos proporcionados por Miller, recogidos por la agencia de noticias rusa Sputnik, el suministro de gas al mercado interno y la extracción de los depósitos subterráneos rusos en diciembre fueron los máximos de los últimos nueve años.

Miller preciso que el gigante Gazprom ha cumplido plenamente sus compromisos de tránsito de gas por Ucrania al transportar a través de su territorio 41.500 millones de metros cúbicos frente a los acordados 40.000 millones. Mientras, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, defendía que el Nord Stream 2 ayudará a estabilizar los precios del gas en el mercado europeo. "Eso es indiscutible, esa nueva ruta, adicional, contribuirá a solucionar el problema con la estabilización de los precios en el mercado europeo", ha dicho.

El mandatario ha resaltado que Rusia tiene la posibilidad de aumentar la exportación de este tipo de combustible, "teniendo en cuenta la difícil situación" del resto de países, que se han enfrentado a un aumento significativo del precio del gas. La ministra de Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, destacó el martes el "rol geoestratégico" del gasoducto Nord Stream 2.

El fin de la autonomía energética de Europa

El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Europeos, Josep Borrell, ya vaticinaba a principios de enero que la autorización para el gasoducto Nord Stream II que une Alemania con Rusia está "ligado a la situación militar en Ucrania". "No se puede imaginar que por un lado pensamos en imponer sanciones y por otro lado abrir una infraestructura. Está ciertamente ligado a la situación militar de Ucrania", dijo Borrell en una rueda de prensa el 13 de enero tras la reunión que los ministros de Defensa de la UE celebraron en Brest (Francia).

"El funcionamiento de esta infraestructura dependerá del desarrollo de los acontecimientos en Ucrania y la actitud de Rusia", apuntaba Borrell, que no obstante, añadió que serán los reguladores alemán y europeo quienes decidan si dan el visto bueno al gasoducto. El alto representante señaló que si "todo va bien y reducimos la tensión", entonces está en manos de los reguladores decidir si esta infraestructura puede funcionar o no".

Apuntó que la Comisión Europea y el resto de instituciones comunitarias han mostrado su oposición a la infraestructura porque "no contribuye a la autonomía energética de Europa", pero que pese a ello, no pueden prohibir el gasoducto si cumple las normas, porque "estamos en una economía de mercado". "La gente puede invertir su dinero como quiera para tener una recompensa" dijo Borrell.

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