Elecciones en Italia

El apoyo a Vox devuelve a Meloni al renegado posfascismo

Después de meses intentando ofrecer una imagen de derecha moderada para conjurar el miedo de Bruselas ante su posible victoria electoral el próximo domingo, la líder de Fratelli d’Italia ha recuperado el discurso que la conecta con los partidos europeos más ultraderechistas

Giorgia Meloni

EFEGiorgia Meloni

“La derecha se quita la máscara”. “Meloni advierte a Europa: después de nosotros, Vox”. “Meloni regresa al pasado al final de la campaña”… Difieren poco las interpretaciones periodísticas en Italia tras el apoyo que la líder de Fratelli d’Italia y favorita para ganar las elecciones el próximo domingo ha dado expresamente a su aliado español Vox.

“Meloni vuelve al negro y defiende la llama”, titula otro diario italiano. El negro hace referencia al color de las camisas de los fieles a Mussolini y la llama es el símbolo fascista que Fratelli d’Italia conserva en el logo electoral de su candidatura.

Después de meses construyendo una imagen de derecha moderada, de repetir que la suya no es una candidatura posfascista, a cuatro días de las votaciones ha recuperado el discurso que la conecta con sus aliados europeos de la extrema derecha.

En realidad, nunca se había alejado de ellos, es más, ha defendido abiertamente al presidente húngaro Víctor Orbán. Pero se ha cuidado mucho de ofrecer imágenes y palabras como las que han quedado grabadas en su participación en aquel mitin de Vox en Marbella durante las elecciones andaluzas para apoyar a Macarena Olona.

“Sigo creyendo en el ‘Dios, patria y familia’, pero no me gusto en ese discurso”, ha dicho Meloni durante la campaña, “parezco enfadada, agresiva, yo no soy así”. “La derecha italiana ha relegado el fascismo a la historia desde hace décadas”, proclamó en español, inglés y francés en un vídeo para conjurar el miedo de Bruselas a su posible victoria.

Apenas dos semanas después… “Espero que nuestra victoria abra el camino a Vox en España”, ha augurado Meloni ahora en una entrevista a Efe. “Nos une el respeto mutuo, la amistad y la lealtad. Nos hace gracia el hecho de que en Italia la izquierda use a Vox para atacar a Fratelli d’Italia y en España se usa a Fratelli d’Italia para atacar a Vox. Tal vez no seamos esos monstruos que cuentan”.

Al margen de que la situación del partido de Santiago Abascal en España es diferente a la del de Meloni porque para parecerse Vox debería presentarse a las elecciones en coalición con el PP, lo que es innegable es que esa declaración la ha devuelto a un universo que ha tratado de mantener alejado. Y que ha regalado argumentos a quienes como su contrincante del Partido Democrático, Enrico Letta, agitan la bandera del miedo al recorte de derechos y libertades, consideran la cita del próximo domingo como “un cruce” en el que es importante elegir bien el camino a seguir, como un antes y un después, como “un Brexit” porque Italia no será la misma en Europa con Meloni.

Hay quienes creen que Giorgia Meloni se “ha desmaquillado” con la tranquilidad que le dan los sondeos y la sensación generalizada en el país transalpino de que está a punto de convertirse en la primera mujer al frente del Consejo de Ministros.

Ella, sin embargo, reconoce estos días en que tal certeza le da “un poco de miedo”. No por la responsabilidad (“Preparados”, es el lema de campaña y “estoy preparada para gobernar” su grito de batalla mitinero”), sino por la amenaza de que algunos de sus votantes “crean que está todo decidido y no vayan a votar”.

Este martes le preguntaban por su futuro Gobierno y respondía: “tenemos los nombres pero no los decimos. En las batallas hay que luchar hasta el final sin dar nada por descontado hasta el 25. Hablaremos de eso después”.

Carga policial

Frente al triunfalismo, ha añadido además un cierto victimismo a sus intervenciones en las redes y en las televisiones para señalar que hay “grupos organizados que protestan en nuestros mítines y que temo vienen a provocarnos para crear problemas y culparnos después de un posible enfrentamiento violento” y denunciar que “el Ministerio del Interior no hace nada por evitarlo”.

Insistía públicamente este lunes por la mañana y al final del día, la policía cargaba contra medio centenar de manifestantes que protestaba contra Fratelli d’Italia en un mitin de Meloni en Palermo. Después de que volara una botella de plástico con agua, los agentes sacaron las porras contra el grupo de jóvenes que llevaba pancartas con mensajes como “sobre mi cuerpo decido yo” o “mejor cerdo que fascista”.

El comunicado oficial de la Policía habla de “iniciativas de contención” para bloquear “un grupo de manifestantes que intentaba llegar a la plaza Politeama con la intención de crear disturbios en el acto electoral”.

Sobre el autor de esta publicación

Isabel Longhi-Bracaglia

Isabel Longhi-Bracaglia (Madrid, 1968) es periodista. Comenzó a ejercer convencida de la importancia de la información local en varios medios hace mas de 30 años (Efe, Onda Cero, Telemadrid y El Mundo). En este diario, se especializó primero en temas sociales, en temas de comunicación después y en información internacional al final, antes de decidir mudarse a vivir a Italia. Desde allí, observa y cuenta en Republica.com lo que ocurre en este país, que la fascina.