TERREMOTO POLÍTICO EN PERÚ

Pedro Castillo, detenido y destituido tras el intento de golpe de Estado en Perú

El ya exmandatario, acusado de rebelión y conspiración, pone fin a su turbulento mandato con un suicidio político al decretar el cierre del Congreso para sortear una nueva moción de destitución. Dina Boluarte asume el poder y ya es la primera presidenta de la historia del país

Pedro Castillo, detenido y destituido tras el intento de golpe de Estado en Perú

EFEEl ya ex presidente de Perú, Pedro Castillo

El ya expresidente peruano Pedro Castillo puso fin este miércoles a su turbulento mandato al dictar un extemporáneo cierre del Congreso, calificado mayoritariamente como un golpe de Estado, horas antes de que se votara una moción de destitución en el Parlamento que, según todas las cuentas, no iba a prosperar. Castillo fue detenido poco después de ser destituido por el Congreso, ha sido acusado por la Fiscalía de rebelión y conspiración, y la hasta hace unas horas vicepresidenta del país, Dina Boularte, le ha reemplazado, convirtiéndose tras jurar el cargo en la primera presidenta mujer en la historia del país andino.

Castillo ha sido trasladado a la prisión de Barbadillo, en Ate, donde se encuentra el expresidente peruano Alberto Fujimori, después de que la Fiscalía haya abierto diligencias contra él por rebelión y conspiración.

El Ministerio Público ha indicado que se acusa a Castillo, en su condición de presidente, de quebrantar el orden constitucional, de forma que ha anunciado que se dispone a iniciar diligencias en base a los artículos 346 y 349 del Código Penal.

Durante cerca de media hora se desconoció el paradero de Castillo, quien a primera hora de la mañana dictó el cierre del Congreso y el nombramiento de un gobierno de emergencia, una medida que fue tachada por la oposición y varios miembros de su gobierno, entre ellos la vicepresidenta Dina Boluarte, como un golpe de Estado. 

La Fiscalía ordenó detener al destituido presidente de Perú Pedro Castillo en la sede de la Prefectura de Lima, a donde se ha dirigido junto a su familia y el exprimer ministro Aníbal Torres tras anunciar que disolvía el Congreso, decretaba un gobierno de excepción y convocaba nuevas elecciones legislativas.

La Policía Nacional de Perú ha publicado en su perfil de Twitter una fotografía de Castillo detenido en la que ha destacado que en cumplimiento de sus atribuciones descritas en el código policial han llevado a cabo este arresto.

Poco después de anunciar sus intenciones, la Fiscalía anunció medidas legales contra Castillo por haber roto el orden constitucional, y su responsable principal, Patricia Benavides, le recordó que "ninguna autoridad puede ponerse por encima de la Constitución" y que "debe cumplir con sus mandatos constitucionales".

Boluarte, primera presidenta del país

La hasta ahora vicepresidenta Dina Boluarte, abogada izquierdista, ha jurado el cargo como nueva jefa de Estado ante el pleno del Congreso, en reemplazo del destituido Castillo, y convirtiéndose, de esa manera, en la primera gobernante de la historia del país andino.

La decisión fue anunciada poco antes por el presidente del Legislativo, José Williams, después de que Castillo fuera destituido por el pleno por "permanente incapacidad moral".  La votación de la vacancia (destitución) de Castillo por "permanente incapacidad moral" recibió 101 votos a favor, del total de 130 congresistas, así como seis en contra y diez abstenciones. Tras la votación, congresistas celebraron los resultados con banderas, abrazos, lágrimas y gritos de júbilo.

EFE | Diputados celebran con una fotografía la decisión del Congreso de destituir al presidente de Perú, Pedro Castillo

Tras la decisión del Congreso, se activó la sucesión presidencial contemplada en la Constitución, y se convocó a sesión del pleno para que Boluarte jurase como la primera mujer en asumir la presidencia peruana en 200 años de vida republicana del país.

Tras la sorpresa y conmoción inicial causado por la decisión de Castillo, Boluarte manifestó en Twitter su rechazo al "quiebre del orden constitucional con el cierre del Congreso". "Se trata de un golpe de Estado que agrava la crisis política e institucional que la sociedad peruana tendrá que superar con estricto apego a la ley", enfatizó.

Ya en la jura de su cargo, Boluarte planteó un gobierno de "unidad nacional" e hizo un llamamiento "a la unidad de todos los peruanos", ganándose los aplausos del hemiciclo.

Boluarte juró el cargo "por Dios, la patria y la Constitución" y dijo que asume "de acuerdo con la Constitución Política del Perú, desde este momento y hasta el 28 de julio de 2026", cuando debe cumplir el actual período de Gobierno.

Añadió que entre sus compromisos estará "defender" la soberanía nacional y que "cumplirá y hará cumplir" la Constitución y las leyes de su país. "Antes que política, soy una ciudadana y madre peruana, que tiene pleno conocimiento de la alta responsabilidad que la historia pone en mis hombros", sostuvo antes de afirmar que "se ha producido un intento de golpe de Estado promovido" por Castillo.

Invocó, por ese motivo, a "un amplio proceso de diálogo entre todas las fuerzas políticas" nacionales y solicitó una tregua política para poder combatir a la corrupción.

EFE | La abogada Dina Boluarte jura como primera presidenta de la historia de Perú

Castillo se queda prácticamente solo

Horas antes, Castillo había anunciado durante un discurso a la nación la disolución del Congreso y la convocatoria de nuevas elecciones legislativas. En consecuencia, se sucedieron una cascada de dimisiones dentro de su Ejecutivo.

Castillo realizó el anuncio en un discurso a la nación en el que también había precisado que habría un toque de queda en el país desde las 22.00 horas (hora local) hasta las 4.00 de la mañana.

"En atención al reclamo ciudadano a lo largo y ancho del país, tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a establecer el Estado de derecho y la democracia, a cuyo efecto se dictan las medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional", anunció.

El mandatario peruano declaró también que todos aquellos ciudadanos que posean "armamento" ilegal deberán entregarlo a la Policía Nacional en un plazo máximo de 72 horas. Además, ha agregado durante su discurso que se reorganizará el sistema de justicia, según ha informado el diario 'El Comercio'.

En otro momento de su intervención, el presidente Castillo subrayó que las fuerzas de seguridad contarán con todos los medios necesarios para combatir la delincuencia, la corrupción y el narcotráfico, y que pondrá en conocimiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) la decisión que ha tomado.

Sin embargo, la maniobra de Castillo fue tachada mayoritariamente de "golpe de Estado" dentro y fuera del Ejecutivo. El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA) y la Policía Nacional de Perú han dicho que no acatarían ningún acto contrario al orden constitucional.

Como consecuencia del anuncio, algunos de los miembros de su gabinete presentaron su renuncia, son los casos de los ministros de Trabajo, Alejandro Salas; de Educación, Rosendo Serna; y de Asuntos Exteriores, César Landa, quien ha acusado a Castillo de haber "violado" la Constitución cerrando el Congreso.

Júbilo en las calles de Lima

Cientos de manifestantes han salido a las calles de la capital de Perú después de que el Congreso haya aprobado la destitución del presidente peruano Pedro Castillo, quien ha sido detenido en la sede de la Prefectura de Lima.

Con una fuerte presencia policial, decenas de manifestantes se han congregado frente al Congreso en la avenida Abancay con banderas peruanas, pancartas y bocinas para celebrar la destitución de Castillo en una marcha que fue anunciada el martes con el nombre "Toma de Lima".

EFE Manifestantes en contra del destituido presidente Pedro Castillo se reúnen a las afueras de la Prefectura de Lima

Sin embargo, un pequeño grupo de simpatizantes y detractores del expresidente peruano Pedro Castillo se enfrentaron frente al centro donde está detenido en Lima el exmandatario.

Los cuerpos de la Policía Nacional de Perú (PNP) han tenido que intervenir con gases lacrimógenos y detener a algunos de los manifestantes para poder liberar la céntrica avenida Alfonso Ugarte.

Con palos, banderas y otros objetos un reducido grupo de violentos se ha enfrentado a golpes y empujones frente a la comisaría donde se encuentra detenido el expresidente, tras su intento de cierre y disolución del congreso peruano.

Los simpatizantes de Castillo lanzaron piedras, adoquines y otros objetos a los cuerpos policiales de la PNP en el centro de la capital peruana en protesta por la detención del expresidente.

Los medios locales no reportaron incidentes mayores en el resto de ciudades del país, donde solo pequeños grupos lamentaron la detención del expresidente.

El autogolpe de Fujimori

La decisión adoptada este miércoles por el presidente de Perú, Pedro Castillo, de cerrar el Parlamento y convocar un “Gobierno nacional de emergencia” recuerda inevitablemente lo ocurrido el 5 de abril de 1992, cuando el entonces presidente Alberto Fujimori anunció en un mensaje a la nación la disolución del Congreso y la toma bajo su control de todos los poderes del Estado.

El denominado autogolpe de Fujimori”, que estuvo avalado por las Fuerzas Armadas, supuso un quiebre en el orden constitucional del país, algo que se repite hoy, 30 años después, en opinión tanto de legisladores opositores como de parlamentarios que hasta ahora apoyaban al Gobierno de Castillo.

Pero a diferencia de lo que sucedió entonces, cuando los tanques de la División Blindada salieron a las calles de Lima y rodearon el Congreso de la República, el Palacio de Justicia y los principales edificios institucionales y los militares arrestaban a dirigentes opositores, en esta ocasión, las Fuerzas Armadas dieron la espalda a Castillo.

Siete presidentes en siete años

La destitución de Pedro Castillo como presidente de Perú aboca al país andino a un relevo precipitado que no es nuevo, en la medida en que la nación andina ha vivido en un constante terremoto político durante estos últimos años, con siete personas distintas en la jefatura de Estado en apenas seis años y medio.

De estos siete nombres, el mandato más largo fue el de Ollanta Humala, que gobernó de julio de 2011 a julio de 2016 y ahora está inmerso en un juicio por corrupción, una tónica recurrente en la etapa reciente de Perú. De hecho, el predecesor de Humala, Alan García, acabó suicidándose en abril de 2019, cuando iba a ser arrestado por el caso Odebrecht.

A Humala le sucedió Pedro Pablo Kuczynski, que presentó su dimisión en marzo de 2018 cuando el Congreso se preparaba para votar por segunda vez una moción de censura en su contra, también por delitos de corrupción.

La caída de Kuczynski supuso el ascenso de Martín Vizcarra, víctima igualmente de su agrio enfrentamiento con el Congreso. Fue cesado en noviembre de 2020, después de que los legisladores intentasen en varias ocasiones apartarle del poder por acusaciones de diversa índole.

EFE | El Congreso de Perú también destituyó al presidente Martín Vizcarra, acusado de corrupción

La vacante presidencial quedó cubierta por Manuel Merino, que pasó de liderar al Congreso a encabezar el país. Sin embargo, apenas duró cinco días en el cargo, ya que se vio forzado a dimitir tras una sucesión de protestas que se saldó con dos muertos.

La crisis fue resuelta con el nombramiento del diputado Francisco Sagasti, que ya desde un primer momento asumió que sólo estaría hasta la convocatoria de las próximas elecciones. Así, permaneció en el poder del 17 de noviembre de 2000 al 28 de julio de 2021.

Fue entonces cuando tomó posesión Pedro Castillo, al frente de una candidatura izquierdista pero con matices conservadores en lo social que ha terminado de saltar por los aires este miércoles, de nuevo tras un pulso con el Congreso que llevó al mandatario a intentar 'in extremis' una disolución del legislativo.

Tras la destitución y posterior arresto de Castillo, asume el poder su 'número dos', Dina Boluarte, que ha hecho historia como la primera mujer en asumir la Jefatura de Estado en Perú.